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Tres fantasmas del pasado de Donald Trump que ahora lo acorralan en los medios y en las cortes

El presidente pasó de ser acusador a acusado: él había prometido enfáticamente demandar a las mujeres que lo señalaban por acoso, pero nada de eso pasó y, muy por el contrario, tres mujeres están llevando sus casos a la justicia contra el mandatario.
21 Mar 2018 – 04:42 PM EDT

Stormy Daniels, Karen McDougal, Summer Zervos: tres mujeres que por diferentes razones están acorralando a Donald Trump a fuerza de hacer públicos escándalos sexuales del pasado del presidente y, sobre todo, llevando sus denuncias ante la justicia.

Primero llegó Daniels, que denunció haber sido presionada poco antes de las elecciones para que guardara silencio sobre su supuesta relación con Trump. Luego, Zervos, una exconcursante del reality show que Trump conducía, quien asegura haber sufrido manoseos por parte del ahora mandatario. Y la última, McDougal, una modelo de Playboy que dice que le pagaron desde el National Equirer en 2016 por la historia de su affaire con Trump que nunca se publicó y sobre la que ahora ella quiere hablar públicamente.

Trump las ha negado a las tres. Afirma que no tuvo ninguna relación con Daniels ni con McDougal y que la historia de Zervos es falaz.

Aquí, las claves de estos fantasmas del pasado de Trump que llegaron ahora y lo están acorralando en las cortes.

Stormy Daniels


Daniels, cuyo nombre real es Stephanie Clifford es una actriz porno que conoció a Trump en un evento de golf en California en 2006.

El caso de Daniels saltó a la luz en enero de este año luego de que The Wall Street Journal publicara un artículo que revelaba que el abogado de Trump, Michael Cohen, le había pagado 130,000 dólares un mes antes de la elección presidencial de 2016 para que no hable de su antiguo vínculo con el entonces candidato republicano.

La versión de Daniels es que cuando se conocieron en 2006, ella y Trump comenzaron un vínculo que se extendió al menos por un año. El presunto romance comenzó un año después de que Trump se casara con Melania Trump, y poco después de que esta diera a luz a Barron, el hijo en común del presidente y la hoy primera dama.

Cuando en octubre de 2016 Cohen le pagó a Daniels esos 130,000 la hizo firmar un contrato de confidencialidad para que no hablara.

Ahora, Daniels está demandando a Trump porque quiere hablar libremente. ¿Qué alega? Que en el pacto de silencio, el espacio de la firma de Trump quedó vació, por lo tanto ese acuerdo es inválido.

Además, denuncia que hubo presiones posteriores a octubre de 2016 -que se extienden hasta ahora- para evitar que hable de su vínculo con Trump. De hecho, Cohen consiguió en un arbitraje semanas atrás una orden para contener temporalmente a la actriz.

Expertos en derecho indican que Daniels y su abogado Michael Avenatti buscarán, probablemente, que el contrato quede nulo para enmendarlo con nuevos reclamos contra Trump y Cohen por 'obligarla' a guardar silencio.

La negación del lado de Trump y Cohen se fue diversificando. En principio, Cohen negó todo (el pago y el vínculo Daniels-Trump). Luego dijo que él le había pagado a la actriz de su bolsillo y que ni la Organización Trump ni la campaña republicana le habían dado el dinero, aunque luego se supo que Cohen utilizó el correo electrónico corporativo de la Organización Trump para sus arreglos con la actriz.

De ser así, Cohen podría estar en problemas. "Esencialmente cuando un individuo proporciona algo de valor que beneficia una campaña política, viola la ley de financiamiento de campaña si ese servicio no se informa como una donación o si el servicio no es compensado por la campaña", indicó a Univision Noticias, Sarah Bryner, directora de investigaciones de Opern Secrets, organización referente de seguimiento de la financiación de campañas.

Craig Holman, de la organización Public Citizen, que supervisa el cumplimiento de leyes electorales en EEUU, indica a Univision Noticias que si el dinero provino de Cohen " se trataría de una violación de información a la Comisión Federal Electoral y una violación del límite de $2,700 para las contribuciones a la campaña".

La Casa Blanca, en este caso también, niega todo. Y el último movimiento de Cohen fue demandar a Daniels por haber violado la restricción para no hablar.

Karen McDougal


McDougal, una modelo de la revista erótica Playboy, es la última aparición en escena de estas tres acusaciones. La modelo presuntamente tuvo una aventura de varios meses con Trump hace más de una década.

Su versión es que ella había vendido su historia a la compañía dueña del medio sensacionalista National Enquirer antes de las elecciones para que sea publicada, pero el medio decidió no hacerlo. Por su historia le pagaron $150,000, pero ahora ella quiere salirse de ese acuerdo y contar su historia.

Este martes, McDougal presentó una demanda contra la empresa American Media Inc. (matriz de National Enquirer). Allí indica que el medio no 'actuó solo' sino que, en las sombras de ese pago, estaba Michael Cohen, tildado como el 'solucionador de problemas de Trump'.

" American Media celebró el acuerdo con la Sra. McDougal en coordinación con Michael Cohen, un agente de la campaña de Trump, y con el propósito de influir en las elecciones presidenciales de 2016", alega la demanda.

El alegato de McDougal también acusa a su propio exabogado Keith Davidson, de trabajar coordinadamente con Cohen y American Media.

El primer rastro de la historia fue conocido cuando el 4 de noviembre de 2016, días antes de las elecciones que Trump ganó, The Wall Street Journal publicó una historia que decía que American Media Inc había pagado $150,000 a McDougal. El contrato, según el reporte, no obligaba al National Enquirer a publicar la historia y sí requería el silencio total de McDougal.

En febrero de 2018, The New Yorker publicó un artículo que hace referencia a un documento que McDougal escribió sobre el presunto romance, que un amigo proporcionó a la revista y McDougal confirmó.

Según el contrato entre McDougal y American Media que está incluido en los documentos judiciales, citados por The Washington Post, la modelo aparecería en portadas de revistas, algo que no sucedió.

American Media dijo a The New York Times el mes pasado que solo contactó a Cohen para chequear el relato de McDougal sobre su affair con Trump.

Un vocero de American Media Inc. declaró a CNN que la mujer "ha tenido la libertad de responder a las preguntas de la prensa sobre su relación con el presidente Trump desde 2016" y que la compañía no la había "silenciado". "AMI tiene un contrato válido con Karen y esperamos alcanzar una resolución amistosa satisfactoria para ella y para AMI", concluyó el comunicado.

Pero en su denuncia, McDougal dice que el medio la amenazó con "ruina financiera" si hablaba de su historia con otros medios.

La Casa Blanca niega la historia.

Summer Zervos


Zervos es una exconcursante del programa 'The Apprentice' de NBC, que condujo durante varios años el actual presidente Trump.

Fue una de las tantas mujeres que durante la campaña presidencial de 2016 acusaron públicamente a Trump por conducta sexual inapropiada. Ella afirma que Trump la besó contra su voluntad en su oficina de Nueva York e hizo lo mismo en una cena en donde, además, manoseó sus senos y sugirió que acostarse a ver "algo en la televisión".

Zervos dice que rechazó los avances de Trump y que él "presionaba sus genitales" contra ella.

De cara a las presidenciales de 2016, Zervos hizo estas acusaciones públicas y como respuesta, el entonces candidato republicano dijo que se trataba de una “ficción".

En diciembre pasado, una corte de Nueva York escuchó los argumentos y días atrás, la jueza Jennifer Schecter descartó la solicitud de Trump, basados en la 'inmunidad' que le otrorga la envestidura presidencial de un mandatario en funciones.
La jueza dijo que "absolutamente ninguna autoridad" está exenta de algún litigio solo porque está en la Casa Blanca. " Nadie está por encima de la ley", aseguró Schecter cuya decisión los abogados de Trump tienen 10 días para apelar.

En su decisión, la jueza aludió al precedente del exmandatario Bill Clinton que en sus años en la Casa Blanca trató de eludir denuncias de escándalos sexuales con iguales argumentos.

En 1997 la Corte Suprema dictaminó que un presidente no era inmune a un litigio civil en cortes federales por algo que sucedió antes de asumir el cargo. La decisión llegó luego de que Paula Jones, una empleada del gobierno de Arkansas cuando Clinton era gobernador de ese estado, demandara por acoso sexual al presidente. En 1999, justo en los días en los que el Congreso lo sometía a impeachment por mentir bajo juramento sobre su relación con Mónica Lewinsky, el demócrata acordó pagar $850,000 a la mujer para resolver el caso, aunque negó las acusaciones.

Si bien la Casa Blanca aún no se ha pronunciado sobre este caso, la postura oficial meses atrás cuando resurgieron las denuncias contra Trump por conductas sexuales inpropias es que todas las acusadoras -al menos 13 mujeres- mienten.


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