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El representante republicano Tom Marino (al centro, de camisa blanca), nominado por Trump para ser el zar antidrogas está en medio de una polémica por promover una ley que favorece a la industria farmacéutica.

Tom Marino, el nominado de Trump para zar antidrogas, retira su nombre para el cargo tras una investigación periodística

Tom Marino, el nominado de Trump para zar antidrogas, retira su nombre para el cargo tras una investigación periodística

El presidente Donald Trump tuiteó la decisión del congresista republicano luego de un reportaje de The Washington Post y CBS que reveló que tuvo un papel clave en el Congreso para promulgar una ley que debilita el trabajo de la DEA para supervisar la industria farmacéutica.

El representante republicano Tom Marino (al centro, de camisa blanca), n...
El representante republicano Tom Marino (al centro, de camisa blanca), nominado por Trump para ser el zar antidrogas está en medio de una polémica por promover una ley que favorece a la industria farmacéutica.

El presidente Donald Trump anunció este martes que Tom Marino, su nominado para zar antidrogas, retiraba su nombre para el cargo tras una investigación periodística que reveló que tuvo un papel clave en el Congreso para promulgar una ley que acabó minando el trabajo de la DEA para supervisar la industria farmacéutica.

En el mensaje, publicado poco antes de las 9:00 am ET, Trump alabó a Marino, al que calificó como un "buen hombre y un gran congresista".

El mandatario había asegurado este lunes que iba a "darle una mirada” a la nominación de su zar antidrogas luego de la publicación de un reportaje que señala al congresista republicano por Pennsylvania de haber sido el principal promotor de una ley de que dificulta a la DEA vigilar a las compañías sospechosas de ser parte del problema de la amplia disponibilidad de narcóticos recetados en las calles de EEUU.

El presidente respondía así en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca a los medios sobre el reportaje de The Washington Post y CBS en el que se mostraba cómo la industria farmacéutica logró que el Congreso redactara una ley que, según el reportaje de ’60 minutes’, limita la acción del gobierno para bloquear cargamentos sospechosos de ser destinados al mercado negro de drogas de prescripción.

“Marino me apoyó desde muy temprano y es un gran tipo”, dijo sobre el congresista, a quien el presidente propuso en septiembre para que dirija la Oficina Nacional para Control de Drogas y cuya ratificación estaba todavía pendiente de que el Senado le asigmara fecha para la audiencia.

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Pero esa entrevista con los senadores ya no se no producirá una vez que Trump anunció la retirada del propio Marino.

El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, dijo este lunes en el piso del Senado sobre su nominado: " Confirmar al congresista Marino como el zar de las drogas de nuestra nación sería como poner el lobo a cuidar el rebaño".

En abril de 2016 el Congreso logró superar viejas objeciones de la DEA y el Departamento de Justicia para crear una ley que flexibilizaba los controles sobre la industria farmacéutica para reducir la venta de prescripciones de medicinas narcóticas por parte de doctores y farmacias fraudulentas, considerada una de las principales fuentes que alimenta la crisis de opioides que padece el país.

La ley fue aprobaba por “consentimiento unánime”, un procedimiento reservado a textos poco polémicos, y firmada por el presidente Barack Obama en 2016 sin que la DEA o la Oficina de Presupuesto de la Casa Blanca hiciera alguna observación.

Emergencia nacional

El anuncio sobre la retirada de Marino realizado por Trump se produce en medio de una grave crisis de opiáceos que golpea a Estados Unidos. De hecho, el presidente afirmó el lunes que la próxima semana tiene planeado declarar la situación de "emergencia nacional" por este motivo.

La crisis de drogas de prescripción es la principal causa de muertes por sobredosis en EEUU, dejando más fallecidos que los producidos por accidentes de tránsito y las armas de fuego. La DEA asegura que la crisis se nutre del trabajo de médicos corruptos que firman órdenes para medicamentos que no son necesarias, aun a sabiendas que podrían serán usadas por adictos.

El número de muertes por sobredosis relacionadas con opioides se ha cuadruplicado en Estados Unidos desde 1999, indican los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Entre 2000 y 2015 más de medio millón de personas falleció por esta causa.

De hecho, cada día mueren de media 91 estadounidenses, según datos de los CDC. Trump prometió durante la campaña electoral "luchar la batalla" contra los opiáceos que, tan solo en 2016, mataron a 60,000 personas en Estados Unidos, según datos preliminares del Gobierno.

En fotos: Ohio, el desolador reflejo de la epidemia de los opioides
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