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Que Comey hable en el Congreso dependerá de si Trump invoca el “privilegio ejecutivo”. Te explicamos qué es eso

La Casa Blanca suele esgrimir el argumento de la confidencialidad de la información que intercambian el presidente y sus funcionarios de defensa de seguridad nacional. En este caso podría usarlo para evitar que el exdirector del FBI hable de las razones de su despido y del 'Rusiagate'.
3 Jun 2017 – 11:21 AM EDT

El exdirector del FBI James Comey promete ser la principal atracción esta semana en Washington cuando testifique ante el Comité de Inteligencia del Senado sobre la investigación que encabezaba sobre los supuestos vínculos de la campaña de Donald Trump con funcionarios rusos. Pero sobre todo sobre las razones que llevaron a su repentino despido.

Eso si la Casa Blanca no decide antes invocar el llamado 'privilegio ejecutivo' y trata de impedir que se sepa públicamente algunas de las comunicaciones entre el presidente y Comey, argumentando razones de seguridad nacional.

Se espera que este jueves los senadores -con seguridad demócratas- pregunten a Comey si el presidente le pidió que terminara con la investigación del llamado ‘Rusiagate’, como han informado medios de comunicación.

Y algunos esperan que diga que eso sí sucedió, lo que podría complicarle el panorama a un presidente que se queja de ser víctima de una “caza de brujas”, pese a que el asunto sea objeto de investigación por cuatro comités del Congreso, un fiscal especial y el FBI.


El despido de Comey el 9 de mayo pasado, siete años antes de que se venciera su mando al frente del FBI, desató una intensa polémica y reafirmo la convicción de muchos de que Trump y algunos de sus más cercanos colaboradores establecieron vínculos con rusos para afectar la candidatura de la demócrata Hillary Clinton.

Apelar al 'privilegio ejecutivo' puede evitar que se sepan cosas que la Casa Blanca no quiere que se sepan, pero reactivaría el recuerdo de un famoso privilegio presidencial invocado en tiempos de un escándalo que para algunos tiene similitudes: el que quiso usar Richard Nixon en tiempos del Watergate.

¿Qué es el privilegio ejecutivo?

Es una doctrina legal que permite al presidente negarse a dar información a otras ramas del gobierno (Legislativo y Judicial) Aunque no está consagrado en la Constitución, ese derecho quedó reconocido cuando en 1974 la Corte Suprema sancionó en el caso de Nixon vs. EEUU que podía ser usado, pero solo en limitadas circunstancias para proteger la confidencialidad de comunicaciones presidenciales.

¿Cuándo se puede invocar?

El presidente debe solicitar la opinión por escrito de la Oficina de Consejo Legal del Departamento de Justicia. Una vez obtenida, el presidente puede ordenar a funcionarios y hasta a exfuncionarios no divulgar información sensible.

¿Cuándo se ha hecho?

La figura la estrenó el primer presidente, George Washington, cuando quiso impedir que el Congreso hurgara en las razones del fracaso de una aventura militar de la recién nacida nación. El término se acuñó en los años de Dwight Eisenhower (1953-1961), quien logró evitar que el Senado citara a funcionarios de su gobierno en una investigación sobre supuestos tratamientos preferenciales dados a personas cercanas a la casa Blanca.

En 1974, Nixon trató de ampararse tras el privilego para no entregar a los investigadores del caso Watergate una serie de grabaciones hechas en la Oficina Oval. La Corte Suprema determinó que el interés de la justicia era superior al de la confidencialidad de la presidencia y ordenó la entrega de los materiales con los que finalmente se determinó que el presidente era parte de un encubrimiento.


En 2012 el presidente Barack Obama también mantuvo fuera del alcance del Congreso documentos sobre una malograda operación de contrabando de armas a México controlada por el Buró de Alcohol, Tabaco, Armas y Explosivos.

¿Qué puede argumentar Trump?

La Casa Blanca podría argumentar que las conversaciones del presidente con su jefe del FBI deben mantenerse confidenciales porque involucran cuestiones de seguridad nacional y secretos de Estado. Muchos expertos indican que el argumento lo ha debilitado el propio presidente con su prolífica cuenta de Twitter y hasta referencias públicas que ha hecho a sus encuentros con Comey.

¿Puede Comey ignorar la orden?

Comey no es funcionario público y por tanto no tiene obligaciones con la Casa Blanca. No hay sanciones legales para un exfuncionario que no respete el privilegio ejecutivo, aunque sería muy inusual. Como suelen hacer exjefes de inteligencia cuando son interpelados por los congresistas, hay respuestas que se reservan porque saben que son inconvenientes de dar en público. No se espera que Comey haga algo distinto.

¿Se puede desafiar el privilegio en la corte?

Cuando surgen estas disputas, generalmente Ejecutivo y Legislativo llegan a acuerdos. Pero, en el caso de Obama, el Congreso demandó a la Casa Blanca y citó al secretario de Justicia Eric Holder. Sin embargo, un tribunal determinó que el gobierno ya había revelado mucha de la información que debía mantenerse privada.

Si Comey está dispuesto a decir bajo juramento que el presidente le pidió detener la investigación del ‘Rusiagate’, eso puede ser interpretado como obstrucción de la justicia y servir de argumento para quienes quieren someterlo a un juicio político en el Congreso.

En ese caso, el privilegio ejecutivo no podría ser invocado, como le indicó la Corte Suprema a Nixon, cuando dejó claro que la intención del presidente era cubrir una ilegalidad y no preservar la seguridad nacional.

Los 10 momentos que llevaron a la abrupta salida de James Comey del FBI

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