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Política

¿Por qué agoniza la campaña de Julián Castro?

El primer debate demócrata por la candidatura del partido en 2020 será una prueba de fuego para el exalcalde de San Antonio, que no ha logrado despegar en las encuestas ni en la recaudación de fondos.
15 Jun 2019 – 6:40 PM EDT

Julián Castro, el único latino en la carrera presidencial demócrata, ha batallado por no quedarse atrás y dar la pelea en sus propuestas de política pública, pero ¿alguien lo está escuchando?

El exsecretario de vivienda del presidente Barack Obama fue el primer demócrata en lanzarse formalmente en la carrera presidencial, acumulando ya casi seis meses de trabajo.

Castro partió en Inmigración donde propuso convertir en una multa civil y no en un caso penal el castigo por no tener papeles en Estados Unidos, además de una reforma completa al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas.


El exalcalde de San Antonio también lanzó un plan educativo donde propuso un sistema preescolar universal, mejorar centros de educación por un costo de 150,000 millones de dólares, aumentar el salario de los maestros y educación superior accesible.

Castro presentó después una propuesta para disminuir conductas excesivas por parte de la policía. Específicamente planteó un estándar federal para el uso de la fuerza letal con tácticas de desescalamiento. También insistió en la necesidad de crear una base de datos para registrar paradas y detenciones.

Esta semana el exsecretario de Vivienda atacó el tema del envenenamiento del agua con plomo, lo que incluyó la creación de un grupo de trabajo presidencial y evaluación de riesgo, además de una inversión de 5,000 millones de dólares en 10 años para reducir el problema en área de alto riesgo.

“Sus propuestas hasta ahora han sido excelentes y él tiene un buen perfil: es progresista, latino, el futuro del Partido Demócrata. El problema es que no ha logrado tener su momento aún en la campaña. No ha agarrado el impulso necesario todavía”, explicó a Univisión Noticias Brandon Rottinghaus analista político y académico de la Universidad de Houston.

Abajo en las encuestas y en las donaciones

Según los datos de Real Clear Politics Castro cuenta con un 0.7% de apoyo en promedio en las encuestas nacionales. Muy lejos de otros candidatos que se lanzaron a la campaña demócrata mucho después que él y con una experiencia política similar como Pete Buttigieg alcalde de South Bend, Indiana, quien alcanza un 7.2%.

Lo mismo ha ocurrido con las donaciones. Mientras Castro logró reunir $1.1 millones de dólares en el primer trimestre del año que cerró el 31 de marzo, otros candidatos como Cory Booker -quien anunció su candidatura en febrero- lograron $5 millones. Joe Biden quien anunció su campaña en abril, reunió $6.3 millones en sus primeras 24 horas.

Gran parte del reto de Castro es dinero, lo necesita para que su mensaje llegue realmente de manera eficaz. No ha logrado tantas donaciones porque Biden ha acaparado gran parte del dinero de la gente apegada a la administración de Obama. Además le falta conocimiento de imagen. Tiene buenas ideas, pero le falta una red más sólida entre los demócratas”, comentó a Univisión Noticias el estratega demócrata José Aristimuño presidente de NOW strategies.


Según el estratega demócrata Steve Rabinowitz “conocer a Castro es quererlo. Sin embargo, necesita que la gente lo conozca” y está lejos de eso todavía, explicó a Univisión Noticias.

Rottinghaus quien tiene una perspectiva local en Texas aseguró que la imagen de Castro se dañó luego de que decidiera no correr por un escaño en el Senado en 2018 y la campaña de O’Rourke -quien sí decidió tomar el riesgo- tuviera tanto éxito a nivel de imagen.

“Hay una noción de que no está firmemente comprometido con la carrera presidencial. Es demasiado cauteloso y la carrera demócrata tiene muchos candidatos. Su esfuerzo puede estar enfocado simplemente en ganar suficiente capital político durante este ciclo de elecciones”, comentó Rottinghaus a Univisión Noticias.

Momento de cambio

Castro logró cumplir con los requisitos y ganarse un lugar en el primer debate por las primarias demócratas que se realizará en Miami el próximo 26 de junio.

Estrategas coinciden en que esa será su oportunidad de oro para brillar o caer, ya que tendrá acceso a una gran audiencia sin invertir en publicidad. Ese será un momento clave donde empieza el proceso de eliminación, ya que las campañas ganan o pierden tracción con un público nacional.

“Después de los debates tendremos sólo 20. Poco después, tal vez, sólo 12. Castro necesita un momento de ruptura en los debates o ascender en Iowa, New Hampshire o en Carolina del Sur o Nevada, el cuarto estado en votar y el primero con el mayor voto hispano, en su mayoría mexicoamericanos, como Castro”, explicó Rabinowitz .

“Pero eso es si logra durar tanto tiempo. No puede apostar todo a los hispanos de Nevada. Necesita un plan para sobrevivir hasta ese momento y no puede depender únicamente de los latinos, así como Buttigieg no puede sólo depender del voto LGBT. Esos grupos sólo son una gran ventaja, no una carta ganadora”, agregó.

A ocho meses de que comience la elección primaria en Iowa, el camino es largo y extenuante. Entre debates, encuestas y donaciones los candidatos deben hallar el impulso necesario para seguir en pie. Si Castro no encuentra “su momento” antes de febrero, será difícil que alcance a brillar en el camino a la nominación de su partido.

En fotos: estos son los demócratas que participarán en el primer debate para las presidenciales de 2020

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