Los demócratas mantienen sesión en el Senado toda la noche para impedir la confirmación de DeVos

Los senadores demócratas llevan casi 24 horas continuas hablando en la Cámara Alta, en un intento por conquistar al menos un voto republicano más y romper la mayoría republicana del Senado, para evitar que la nominada de Trump sea secretaria de Educación.

Los senadores demócratas, tal y como prometieron, continúan interviniendo por turnos en una maratónica sesiónde 24 horas con un objetivo: evitar que Betsy DeVos consiga este martes los votos necesarios para su confirmación como secretaria de Educación tras ser propuesta para el cargo por el presidente Trump.

Las expectativas de DeVos de llegar al puesto se vieron seriamente afectadas desde la semana pasada cuando dos senadoras republicanas, Susan Collins (Maine) y Lisa Murkowski (Alaska), le retiraron su apoyo por las mismas razones de quienes se le oponen desde la bancada demócrata: su falta de experiencia en educación pública.

Con eso, la mayoría republicana en el Senado de 52 contra 48 demócratas perdió dos apoyos y la votación se igualó en un 50-50.

De mantenerse el empate, el vicepresidente Mike Pence podría tener que entrar a romper la paridad y reequilibrar las fuerzas. Pero si un senador republicano más se suma a Collins y a Murkowski, se vendrían abajo las aspiraciones de DeVos.

La estrategia de los demócratas para preservar esos dos votos de su lado –y sumar nuevas alianzas, al menos una más– fue la de mantenerse en la cámara durante toda la noche y hasta la votación, hablando, explicando y argumentando por qué la republicana –una de las mayores donantes del partido– no es apta para el cargo.

"Sé que hay otros republicanos que están sintiendo lo mismo y podrían unirse", dijo este lunes la senadora por Washington Patty Murray al apoyar la estrategia. Los demócratas "haremos todo lo que podamos para persuadir a un republicano más para que se nos una, y llamo con fuerza a más personas en el país para que se nos unan", agregó.

Cerca de las cinco de la mañana, tomó la palabra el senador demócrata por Connecticut, Christopher Murphy, quien no se mostró satisfecho con las respuestas que DeVos dio en la primera audiencia e insistió en que la candidata no tiene experiencia en el ámbito educativo. El senador aseguró que no es nada personal, que se habían reunido en privado y "es una persona amable, pero no está calificada para el puesto".

Murphy, que representa al distrito que incluye la localidad de Newton, donde tuvo lugar en 2012 una masacre en la escuela infantil de Sandy Hook, criticó la defensa que hizo DeVos de las armas en la audiencia anterior, en la que justificó que quizá en algún colegio fueran necesarias para defenderse de los osos.

"No sabe nada sobre las escuelas públicas", incidió por su parte el senador de Oregón Jeff Merkley, quien hizo un repaso en voz alta del extenso currículo y la experiencia en cargos públicos de los anteriores secretarios de Educación.

DeVos se ha convertido en una de las nominadas más controversiales del presidente Trump. Entre otras cosas, por la ignorancia que demostró en sus audiencias con el Comité del Senado sobre temas que se supone serán de su competencia en el Departamento de Educación.

En los últimos días, los demócratas han llevado a cabo actividades políticas en los estados de otros senadores republicanos sobre los que quieren influir, incluidos Deb Fisher, por Nebraska; Cory Gardner, de Colorado; y Jerry Moran, de Kansas.


Por qué no

Los argumentos de Collins y Murkowski para rechazar a DeVos se parecen.

Las unen sus dudas sobre la experiencia de la republicana en educación, pero también que ambas vienen de estados rurales que temen que la libre elección de escuelas perjudique a los centros públicos que están en los campos, donde los padres no tienen mucha libertad de escoger donde se formarán sus hijos, como en las ciudades. Además, que sacar a un estudiante de una escuela rural establecida para enviarlo a otra a decenas de millas de distancia es casi imposible para muchos.

El movimiento de libre elección de escuelas o ' school choice', por el que aboga DeVos –y numerosos conservadores republicanos–, busca que los niños asistan a la escuela que quieran más allá de su zona de residencia y porque se utilicen fondos de escuelas públicas gratuitas para pagar por escuelas privadas o religiosas. He ahí uno de los puntos que genera más preocupación a las senadoras republicanas Collins y Murkowski.

DeVos “debe demostrarnos que de verdad entiende a los niños de Alaska y de todo Estados Unidos, tanto urbanos como rurales, quienes no pueden acceder a una opción alternativa como en muchas de mis comunidades”, expresó Murkowski el miércoles pasado en el pleno del Senado, al anunciar que no votaría por la nominada.

“Debe demostrarnos que trabajará para ayudar a las escuelas públicas que están en aprietos y que se esfuerzan en educar a los niños cuyos padres no pueden llevarlos al otro lado del pueblo para que obtengan una mejor educación”, agregó.

Su postura vino secundada por decenas de miles de mensajes de texto y correos electrónicos que dijo haber recibido de residentes de Alaska preocupados.

“La misión del Departamento de Educación es amplia, pero apoyar la educación pública es su base. Me preocupa que la falta de experiencia de la señora DeVos en la educación pública le dificulte entender por completo, identificar y ayudar en esos retos, particularmente en nuestras escuelas rurales en estados como Maine”, opinó, de su parte, Collins.

Pese a las posturas de estas republicanas, el gobierno de Trump tiene casi la certeza de que el nombramiento de DeVos en el Departamento de Educación será confirmado.

Armas, osos y crecimiento

Hay otros temas que salieron durante su audiencia en el Senado y que han despertado serias dudas entre los demócratas sobre las calificaciones de DeVos para ocupar el puesto con éxito.

Uno de ellos es el progreso de los estudiantes y la verificación de su desempeño, quizás uno de los temas más discutidos en materia de educación. Cuando le consultaron sobre el asunto pareció no saber de qué se trataba.

Pero una de sus respuestas más criticadas fue la relacionada con la conveniencia de llevar armas a las escuelas. DeVos sugirió que la decisión fuera tomada por los estados. Al ser increpada por el senador Mike Enzi, de Connecticut, que vivió en 2012 la masacre en una escuela de Sandy Hook, la candidata respondió explicando que, en contraposición, en Wyoming podría haber escuelas en las que sus estudiantes necesiten armas para protegerse de "potenciales osos".

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