La Casa Blanca despide al subsecretario de Estado por contradecir la versión oficial sobre la salida de Tillerson

Steve Goldstein aseguró que el secretario de Estado apenas conoció la noticia a través del tuit que publicó la mañana del martes el presidente Trump y que desconocía cuáles eran las razones por las que lo rescindieron del cargo.

La Casa Blanca despidió este martes a uno de los asistentes claves de Rex Tillerson, apenas minutos después de que el presidente Donald Trump rescindiera del cargo de secretario de Estado a su jefe a través de un tuit. Lo echan por haber contradecido la versión oficial sobre la salida de Tillerson, según reportes de prensa.

Steve Goldstein, subsecretario de Estado para la Diplomacia Pública, fue informado de la decisión a través de una llamada telefónica de la residencia presidencial poco después de que dijera en un comunicado que Tillerson "desconoce las razones" de su despido y que se había enterado a través del tuit del presidente.


"El secretario tenía toda la intención de permanecer en el cargo por el progreso crítico hecho en seguridad nacional", dijo en un comunicado al conocerse la salida de su jefe, que será concretará el 31 de marzo. "El secretario no habló con el presidente esta mañana y desconoce las razones, pero está agradecido por la oportunidad que tuvo de servir en el gobierno", agregó.

Golstein fue confirmado por el Senado el año pasado y apenas ocupó su cargo por tres meses. Ya había tenido desaveniencias con la Casa Blanca por comentarios sobre el presidente.

Con la salida de Goldstein, el Departamento de Estado queda casi desmantelado con un solo subsecretario de los seis que se encuentran en el organigrama. El único que resta es Tom Shannon, a cargo del tema de Asuntos Políticos, y quien planea su retiro una vez que su sucesor sea confirmado. Se espera la aprobación de las nominaciones de dos funcionarios más de igual rango.

Trump anunció este martes por la mañana que el secretario Tillerson sería reemplazado por el director de la CIA, Mike Pompeo, en momentos de gran dificultad para Estados Unidos, cuando se espera que el presidente estadounidense se reúna con el mandatario norcoreano, Kim Jong Un, a finales de mayo.

Entre las razones con las que explicó el despido están las diferencias en la visión de la política exterior que tiene cada uno. Señaló que ambos habían considerado la salida desde "hace mucho tiempo". La noticia había tomado por sorpresa a Tillerson, pese a que John Kelly, jefe de gabinete, ya le había advertido que sería reemplazado, aunque sin precisar una fecha.

La relación de Trump y Tillerson siempre tuvo tensiones. Uno de sus mayores desencuentros se conoció cuando Tillerson planteaba un acercamiento con Corea del Norte para negociar el fin de su programa nuclear, mientras que el presidente aseguraba por Twitter que el secretario de Estado estaba "perdiendo su tiempo intentando negociar".

Y a pesar de su aparente sorpresa, la salida de Tillerson era esperada. En julio, los medios estadounidenses reportaron los desacuerdos en una nota en la que aseguraban que el ahora ex secretario de Estado había dicho a su equipo que Trump era un "estúpido". Tillerson nunca desmintió sus comentarios, pero Trump lo humilló públicamente al decir: "Creo que es información falsa, pero si lo dijo, entonces supongo que tendremos que comparar nuestros coeficientes de inteligencia. Y te puedo asegurar quién va a ganar".

Antes de estar al frente de la diplomacia estadounidense, Tillerson fue CEO de la petrolera estadounidense Exxon Mobile. Al nominarlo, el presidente resaltó "su tenacidad, amplia experiencia y profunda comprensión de la geopolítica". A pesar de las diferencias, este martes el presidente dijo que su ex secretario de Estado era un hombre bueno y le auguró que sin las responsabilidades gubernamentales será "más feliz".