Impulsadas por el #MeToo y el rechazo a Trump, las mujeres prometen importantes cambios en la política para Texas

Las mujeres fueron las principales ganadoras en las primarias celebradas en Texas este martes. Las primeras elecciones del ciclo 2018 son un buen reflejo del ánimo político que se ha generado en el país desde la llegada de Trump a la Casa Blanca.

Cuando le preguntaron a la candidata demócrata deTexas Verónica Escobar por qué había logrado asegurar su puesto en el Distrito 16 con tanto éxito de cara a las elecciones de mitad de período en noviembre, su primera respuesta fue “ Donald Trump” y el rechazo de los votantes hacia la gestión y personalidad del magnate.

La figura del presidente mezclada con el auge del movimiento #MeToo en defensa de los derechos de las mujeres y que ha hecho explosión en el último año por los escándalos de acoso sexual–, parecen haber insuflado ánimos para que muchas mujeres decidieran meterse en la política a unos niveles que no se veían desde hace varias décadas.

En ese sentido, las primarias en el estado de Texas celebradas este martes fueron una lucha local pero también nacional, que mostró el pulso del próximo ciclo electoral, donde las mujeres tomaron un rol protagónico.

En total, 132 mujeres lograron la nominación de sus respectivos partidos o ganaron la posibilidad de una segunda vuelta electoral en las primarias de Texas. Un récord histórico a nivel local y nacional.


Las elecciones contaron con 182 candidatas, de un total de 700 postulantes para 222 cargos de representación pública a todo nivel en Texas. Se trata de un aumento significativo en comparación con años anteriores. Casi tres veces más que en 2014, de acuerdo con datos del Center for American Women and Politics.

A nivel federal quedaron 30 mujeres compitiendo por llegar a Washington, todas con el foco puesto en la Cámara de Representantes.

De ese grupo, Escobar y su compañera demócrata Sylvia García, del Distrito 29, lucen en ruta directa al Congreso federal, con lo que romperán un techo de vidrio que permitirá que por primera vez una hispana represente al estado de Texas.

Ambas están posicionadas en sectores con una amplia base liberal, donde los demócratas ganan con soltura. En el caso de Escobar ocupará el escaño dejado por Beto O'Rourke, quien ahora compite por el Senado ante el republicano Ted Cruz. García busca reemplazar a Gene Greene, quien anunció su retiro el año pasado.

La importacia de los números

Más allá de lo local, los resultados apuntan a un fenómeno general en el país, de mayor participación femenina en la política.

“Hay un avance. Un número sin precedentes de mujeres que se están postulando a cargos en todo el país y también en Texas. Desde la elección de 2016 más de 34 mil mujeres se han acercado a Emily’s List diciendo que quieren postularse a un cargo político”, explicó a Univisión Noticias Vanessa Cárdenas, directora de comunicaciones estratégicas de Emily’s List, un comité de acción política enfocado en respaldar a candidatas demócratas.

En el ciclo de elecciones de 2016 la cifra llegó a 920. Según Cárdenas, el impacto real que tendrá la participación femenina en cargos públicos recién mostrará su magnitud en las elecciones de 2020, cuando emerjan las candidatas que se están preparando ahora para entrar en la política.

Pero según expertos como Joshua Blank, de Texas Politics Project, , un grupo enfocado en investigación sobre opinión pública en política, el éxito de las candidatas mujeres es un fenómeno que se debe analizar con mayor profundidad.

“Todos tenemos la impresión de que el martes fue un día muy bueno para las candidatas mujeres en ambos partidos. Pero la pregunta que tenemos que hacernos es si esto es un reflejo de la política del momento, una inclinación general hacia la política o un reflejo de que hay más mujeres postulándose a cargos públicos”, explicó a Univisión Noticias.

“No es que no sea importante que tengamos un mayor número de mujeres, eso es un reflejo de que algo está ocurriendo, pero no se significa que haya una transformación en el electorado en relación a la política de género”, agregó.

Estado rojo

El presidente del Partido Demócrata, Tom Pérez, destacó el rechazo a Trump al comentar las victorias del martes en Texas. “Lo que está pasando en el estado es parte de una tendencia nacional. A lo largo del país los demócratas están compitiendo y ganando en estados rojos”, dijo luego de críticas a la “agenda divisiva” del mandatario estadounidense que “solo beneficia al 1% de los hogares” y “perjudica a las familias trabajadoras”.

En el lado conservador, la presidenta del Partido Republicano, Ronna Romney McDaniel, reconoció que los demócratas habían logrado un récord de participación en las primarias con más de un millón de votantes, pero enfatizó que en el lado republicano la cifra llegó a 1.5 millones.

“Texas es un estado rojo. Apoyan al presidente, respaldan lo que está ocurriendo en Washington: más trabajo y menos regulación. Sabemos que históricamente el primer ciclo de elecciones primarias de un presidente que recién inicia su mandato le da un alto nivel de participación al partido en la oposición”, dijo en una entrevista con CNN.

Cárdenas atribuye el impulso electoral en el lado demócrata a un rechazo a Trump, pero también a la fuerza que ha tenido el Movimiento #Me too. Sin embargo, en el lado conservador, el tema de género no parece ser un factor de empatía.

En la opinión de Joshua Blank, a la hora de votar Trump es uno de muchos factores en juego. “Si miras por ejemplo la carrera de Sylvia García, ¿puedes decir que ganó por el efecto anti Trump o porque es latina? O ¿porque ha estado en ese distrito por años y ya es muy conocida en la comunidad?”, comentó.

Mujeres republicanas

Entre las candidatas conservadoras, 25 fueron las mujeres que calificaron para la elección general de noviembre, ya sea como candidata finalmente seleccionada o para una segunda vuelta.

Entre ellas, una ex Miss Venezuela, Carmen María Montiel, quien irá a la segunda vuelta en mayo para definir el aspirante a representante por el Distrito 29. Si se quedara con la nominación, Montiel se enfrentará a la demócrata Sylvia García.

En el caso de las republicanas el impacto del movimiento #MeToo no parece tener consecuencias políticas.

“Tienen una aparente falta de respuesta hacia la política de género que parece estar movilizando a los demócratas progresistas”, dijo a Univisión Noticias James Henson, director de Texas Politics Project, de la Universidad de Austin.

“Cuando se trata de Trump no hay una diferencia de género entre las opiniones sobre el presidente entre hombres y mujeres. En una encuesta reciente, 87% de los hombres aprueban su desempeño junto a 79% de las mujeres. Solo 15% de los hombres tuvo una opinión favorable del movimiento #MeToo, mientras entre las mujeres llegó a 17%”, comentó.

Es curioso, pero la llave del futuro político de Texas la tienen las mujeres. Las demócratas han elevado considerablemente su participación en política y las republicanas son, sin duda, el bastión más leal y fuerte de Trump en el estado.