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Elecciones 2022

El 'problema Trump': ¿es el expresidente culpable del mal desempeño de los republicanos en las elecciones de medio término?

La alta inflación y la baja popularidad del presidente Joe Biden suponían una excelente oportunidad para que los republicanos obtuvieran un gran resultado en las elecciones de medio término. Pero no llegó la esperada "gran ola roja". Y muchos ven culpable a alguien que no estaba en ninguna boleta de votación: Donald Trump.
Publicado 9 Nov 2022 – 12:50 PM EST | Actualizado 10 Nov 2022 – 02:10 AM EST
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Con una inflación récord de las últimas décadas y con la popularidad del presidente, Joe Biden, por debajo del 40%, los republicanos avizoraban un gran triunfo en las elecciones de medio término del martes. Los más optimistas, como el senador Ted Cruz, hablaban no de “ola roja” sino de tsunami.

El presidente Biden y los demócratas salieron mejor librados del esperado castigo ritual que padece todo inquilino de la Casa Blanca en las ‘midterms’, porque, a falta de que se completen los resultados, ya está claro es que ni ola ni tsunami, fue una tormenta.

Como dijo Nate Silver, editor jefe del sitio especializado en sondeos FiveThirtyEight, la noche electoral para los demócratas fue “bastante buena”. De hecho, un presidente no había salido tan bien parado desde 2002, cuando el republicano George W. Bush experimentó un impulso a su popularidad tras los atentados del 11 de septiembre del año anterior.

¿Cómo se puede explica lo ocurrido en las urnas? Hay muchas interpretaciones, según sean las competencias, pero muchos responsabilizan del pobre desempeño republicano a alguien que no estaba en ninguna papeleta de voto: Donald Trump, quien con su aval perfiló numerosas candidaturas y no se cansó de augurar una “gigantesca ola republicana”.

"No es una ola republicana, eso seguro", dijo el influyente senador Lindsey Graham, republicano de Carolina del Sur y muy cercano al expresidente, en NBC. Y eso, en una gran medida, por que a los candidatos avalados por el expresidente no terminó de irles del todo bien.

Ya en la mañana del miércoles, no estaba totalmente claro cuál era la ganancia republicana en le Cámara de Representantes, y parecía que el balance del Senado, con la victoria de John Fetterman en Pennsylvania, dependerá del resultado de la segunda vuelta en Georgia, como ya pasó en 2020.

El problema de los republicanos se llama Donald Trump

"Los demócratas tienen un problema en Florida. Los republicanos tienen un problema con Trump que parece más difícil de resolver”, resumía en Twitter la noche electoral la exsecretaria de Prensa de la Casa Blanca Jen Psaki.

Desde que sorprendió a todos ganando las primarias en 2016 y después las presidenciales, la influencia de Trump en el Partido Republicano no ha parado de crecer.

Eso, incluso pese registrar estrepitosas pérdidas en las elecciones de medio término de hace cuatro años, perder las presidenciales de 2020, mientras está inmerso en una serie de problemas legales surgidos de manejos de sus negocios e investigaciones sobre su responsabilidad en el violento asalto al Capitolio que sus seguidores protagonizaron el 6 de enero de 2021..

Con su polarizador discurso y faclilidad para copar titulares, ha seguido acumulando poder en el seno de las filas conservadoras y eso ha quedado demostrado este ciclo electoral por cómo provocó la salida de republicanos en cargos a los que consideraba desleales, bien por haber votado en su contra en sus dos ‘impeachments’ o no seguirle el juego en la 'gran mentira' del fraude electoral.

Pero si Trump vio en las elecciones de medio término una nueva oportunidad para seguir afianzando su poder en el partido, lo que parecen haber evidenciado los resultados son sus limitaciones más allá del núcleo duro de sus partidarios.

Trump es tan popular entre esos votantes republicanos como impopular entre los demócratas y, a juzgar por los resultados de este martes, también entre una buen sector de independientes y los que llaman votantes péndulo. Sirve para ganar primarias republicanas pero no es tan útil en las elecciones, una paradoja que se ha convertido en un problema.

"¿Cómo se puede mirar estos resultados y concluir que Trump tiene alguna posiblidad de ganar una elección nacional en 2024?", se preguntó en Twitter el analista de CNN Scott Jennings .

En NBC, Chuck Todd insistió en la misma idea al cuestionarse cómo los republicanos no arrasaron dada la situación de la economía, con la inflación interanual por encima del 8%. "Es difícil no mirar a Donald Trump", dijo el presentador de Meet the Press.

"Los republicanos no han resuelto su 'problema Trump'. Él claramente limita la votación entre independientes", agregó.

En septiembre, una encuesta de la Radio Püblica Nacional, NPR, ya señaló que dos tercios de los independientes no quieren que Trump sea de nuevo candidato.

La sombría fiesta de Trump en Mar-a-Lago

Quienes estuvieron en la fiesta electoral que preparó Trump en su club de Mar-a-Lago, Florida, donde vive, cuentan que el expresidente apenas habló, a diferencia de lo que suele ser habitual en él. Según iban llegando los resultados, el ambiente se tornó cada vez más sombrío.

No en vano, esta noche electoral volvió a hablarse de la “calidad de los candidatos”, algo que ya en agosto había mencionado el senador Mitch McConell para explicar su pesimismo ante la posiblidad de retomar el control de la Cámara Alta. Con eso de la calidad de los candidatos se refieren los críticos al perfil de ‘outsiders’ dados a la conspiración de algunos de los que ganaron las primarias republicanas gracias, en buena parte, al aval de Trump.


  • Algunos candidatos de Trump perdedores

Senado:
Mehmut Oz (Pennsylvania), el multimillonario doctor de la TV perdió con John Fetterman, quien sufrió un derrame cerebral y apenas pudo hacer campaña.

Gobernaciones:

Doug Mastriano, (Pennsylvania) estuvo fuera del Capitolio el día del asalto del 6 de enero de 2021 y se comunicaba regularmente con Trump mientras el entonces presidente intentaba revertir su derrota ante Biden.


  • Algunos candidatos de Trump que ganaron

Senado
JD Vance (Ohio): Vance, abogado que se hizo millonario con la tecnología en Silicon Valley, ganó aunque por un margen mucho menor que el gobernador Mike DeWine, un republicano más tradicional.

Marco Rubio (Florida): el senador logró su segunda reelección gracias a una campaña en la que contó con el apoyo de Trump, pero que también se favoreció por la influencia de DeSantis en le estado.


  • Candidatos de Trump que siguen en la pelea

Senado
Herschel Walker (Georgia), popular jugador de fútbol americano pero con un discurso muy poco articulado, dado a comportamientos extraños (como sacar una placa de sheriff honorario para decir que era un agente del orden aunque no lo es) y a escándalos como las mujeres que lo acusan de abusos y lo señalan de haber pagados sus abortos. Irá a segunda vuelta, algo que puede verse como positivo pero lo cierto es que comparado con cómo ganó la reelección el gobernador Brian Kemp, contra el que Trump hizo campaña en las primarias, su desempeño de Walker puede calificarse de pobre.

Blake Masters (Arizona), la mañana del miércoles el republicano iba detrás del senador demócrata Mark Kelly.

Gobernaciones

Kari Lake (Arizona) la actual secretaria de Estado del estado, la demócrata Katie Hobbs, luce con ventaja.

Cámara de Representantes:

Lauren Boebert (Colorado), conocida por su incendiario discurso trumpista, también iba sorprendentemente por detrás en una inesperada cerrada elección en el Distrito 3.

También perdieron negacionistas de las elecciones candidatos a secretario de estado en Minnesota, Michigan, Nuevo México. Y no aparecían al final de la noche muy bien posicionados los de Arizona y Nevada.

El éxito de DeSantis, otra derrota para Trump

A animar la fiesta en Mar-a-Lago tampoco ayudó el éxito de Ron DeSantis al ser reelegido gobernador de Florida. De cara a 2024, una mala noticia para los demócratas y seguramente también otra derrota para Trump.

Bajo DeSantis, el mapa electoral de Florida aparece cada vez más rojo, lejos del estado péndulo que alguna vez fue, lo que lo deja fuera del camino de los demócratas a la Casa Blanca.

DeSantis se perfila cada vez más como el principal contendiente que le puede surgir a Trump en las primarias republicanas para la nominación republicana del 2024.

Para algunos, podría ser la solución al problema Trump, quien como suele hacer con sus rivales políticos, ya le puso el despectivo apodo de 'DeSanctimonious', algo que se puede traducir por “mojigato”, aunque no está claro por qué.

En una columna en CNN, el analista Scott Jennings escribió que la "contundente victoria de DeSantis ofrece un futuro donde los republicanos pueden ganar el voto popular en una contienda presidencial, lo que no ha ocurrido desde 2004 con George W. Bush".

"Mientras muchos de los candidatos apoyados por Trump tuvieron problemas, estaba claro que el expresidente, con su 37% de aprobación, no sería favorito en 2024", agregó.

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