null: nullpx

El hombre que nombró Trump para descubrir el fraude electoral ya fracasó en Kansas buscando votantes extranjeros

Kris Kobach ha librado una cruzada infructuosa en su estado natal desde hace dos años. Ahora Trump le ha dado una plataforma nacional para promover sus prejuicios contra los inmigrantes.
10 Jul 2017 – 11:33 AM EDT

Kris Kobach, el lugarteniente de Donald Trump encargado de luchar contra el fraude electoral, lanzó hace dos años una cruzada para detectar a miles de votantes extranjeros en Kansas.

Pero en lugar de encontrar a "foráneos" movilizados por candidatos demócratas (según el mito de la ultraderecha) , Kobach, secretario de Estado de Kansas, ha procesado a solo nueve votantes, en su mayoría republicanos, mayores de 60 años, propietarios de casas en dos estados y confundidos por el enrevesado sistema de voto en EEUU.

"Es un tipo peligroso que nos ha cambiado la vida a nueve personas", le dice a Univision Noticias uno de los condenados, Lincoln Wilson, que sigue manteniendo su inocencia.

Propietario de residencias en Kansas y el estado vecino de Colorado, Wilson, de 66 años, alega que podía votar en las elecciones locales de ambos estados porque Colorado es uno de los estados que permite votar a los residentes no permanentes. Después de un largo proceso de más de un año, acabó rindiéndose a causa de las tasas abultadas de abogado en las que estaba incurriendo. Se declaró culpable de tres delitos menores de voto y pagó una multa de $6,000.

Kobach vicepreside ahora la Comisión para la Integridad de la Elección que el presidente Trump creó en mayo por orden ejecutiva. Según reportes, casi todos los estados se han negado a entregar todos los datos personales de votantes solicitados por el panel de Kobach alegando la protección de la privacidad de los votantes y en algunos casos sospechas por la honestidad de los propósitos de Kobach.

En Kansas, Kobach convenció en 2015 a la legislatura controlada por los republicanos para que le otorgaran poderes extraordinarios para procesar a votantes por casos de fraude electoral, el único secretario de Estado de todo el país con esas competencias.


El fracaso de su investigación en Kansas no ha desanimado a Kobach, quien dijo en noviembre que el presidente Trump estaba "absolutamente en lo cierto" cuando afirmó que habría ganado el voto popular de no haber sido por los votos ilegales a favor de Hillary Clinton. Divisivo y provocador, Kobach anunció el 8 de junio que competirá para ser gobernador de Kansas en la elección de 2018.

Kobach ha asegurado en repetidas ocasiones desde que la legislatura le entregó los poderes en julio de 2015 que el principal objetivo de su campaña son los votantes extranjeros. Lo ha afirmado sin ruborizarse ante la falta de evidencias, por ejemplo en esta entrevista con The Washington Post en abril de 2016.

En febrero de este año, Kobach dijo ante la legislatura estatal de Kansas que estima que hasta 18,000 votantes extranjeros se encuentran en los registros de votación estatales.

Por ahora solo ha procesado a uno, Víctor Garcia-Bebek, de origen peruano, que fue detectado por el personal de Kobach después de su ceremonia de naturalización en febrero. En el evento, los nuevos ciudadanos fueron animados a registrarse para votar. Cuando Bebek rellenó su formulario, los oficiales descubrieron que había estado en los registros desde 2011.


García-Bebek votó sin derecho en una elección especial en 2012 y en las generales de 2012 y 2014. En abril, fue condenado a tres años de libertad condicional y una multa de $5,000.

Sus críticos no se sorprenden de que Kobach no haya admitido su error y ven su campaña contra el voto ilegal en Kansas como una plataforma para promocionar su carrera apelando a los prejuicios antiinmigrantes de los votantes. Kobach, autor de la controvertida ley SB 1070 de Arizona, es llamado "el abogado del movimiento nativista de EEUU" por el centro de monitoreo del odio Southern Poverty Law Center.

Jubilados confundidos

En su campaña contra el fraude en Kansas, Kobach ha procesado hasta ahora a votantes como Steven y Betty Gaedtke, una pareja de jubilados que, según su abogado, tuvo la mala suerte de mudarse a su cabaña de retiro soñado en la recta final de la campaña electoral de 2010.

Steven, veterano de Vietnam, y Betty, extrabajadora del Servicio Postal, llevaban tiempo construyendo su cabaña en el monte Ozark de Arkansas y durante un largo tiempo estuvieron yendo y viendo entre Kansas y Arkansas, según le relata a Univision Noticias el abogado de Betty, Trey PettLon.

Steven solicitó una papeleta de voto por adelantado para él y su esposa en Kansas, estado donde ambos habían residido. Ambos votaron también en su nuevo estado días más tarde en la jornada electoral.


"Las leyes de votación son muy confusas y hay gente que se encuentra en situaciones transitorias que piensa equivocadamente que tiene un derecho a votar cuando no es así", dice el abogado. Como no era una elección presidencial, la pareja no entendió que estaban cometiendo una ilegalidad ya que no votaban por los mismos candidatos.

Betty fue absuelta. Una condena hubiera supuesto su expulsión de la junta de su tribu, los Quapaw. Su marido Steven fue condenado por un delito menor y tuvo que pagar $500.

Para ciudadanos que en muchos casos no tienen antecedentes criminales los procesos de Kobach les han supuesto un trauma. "Le generó mucho estrés y ansiedad", dice el abogado de Betti Gaedtke.

Estos son otros votantes condenados por Kobach:


  • Ron Weems, de 77 años, registrado para votar en Kansas y Colorado, votó en ambos estados en las elecciones generales de 2012 y 2014. Condenado a pagar una multa de $5,500. Su abogado, Jim McIntyre, dijo que la doble votación de su cliente fue "involuntaria", según el diario Wichita Eagle. Dijo que Weems firmó un acuerdo de admisión de culpa para acortar la duración del proceso debido a su avanzada edad.
  • Randall Killian, de 63 años, que se declaró culpable de haber votado en Kansas y Colorado en 2012. Aceptó pagar una multa de $2,500. Llevaba 25 años votando en Kansas, donde estaba registrado para votar, cuando vio en su correo de su nueva casa en Colorado una papeleta para votar en el referéndum de la legalización de la marihuana. "Cuando vi eso en la papeleta me dije 'Oh, wow, eso es algo sobre lo que nunca más tendré una oportunidad para votar. ¡Así que bam! Voté", le dijo a KCUR.
  • Michael L. Hannum, de 64, pagó $5,500 por tres delitos menores tras votar en 2012 en Kansas y Nebraska, a donde viajaba frecuentemente para visitar a familiares tras la muerte de su padre el año anterior.

Según el conteo de la web especializada Politico, al menos siete de los condenados son mayores de 60 años y republicanos.
La operación contra el voto fraudulento de Kobach ha sido criticada como un "fraude" por el Kansas City Star, que también le ha llamado el "Javert" del voto fraudulento, en referencia al torpe detective de la novela de Victor Hugo "Les Miserables", que despilfarraba dinero público en pos del fanático cumplimiento de la justicia.

El profesor de la University of Pennsylvania Marc Meredith que ha estudiado el fenómeno de la doble votación, le dijo a Univision Noticias que las condenas por este motivo son muy excepcionales.

"En la gran mayoría de los casos son gente que no sabían que violaban la ley", dijo Meredith.

En algunos casos de condenados por Kobach, incluso los fiscales de distrito habían decidido con anterioridad no procesar a los votantes en vistas de la falta de mala fe. Es el caso de Betty y Steven Gaedtke, que habían sido entrevistados por teléfono por el fiscal después de la elección y que se vieron sorprendidos cuando Kobach inició acciones contra ellos solo un mes antes de que prescribiera su delito.

"Estos juicios son una farsa", valora el legislador de Kansas John Carmichael, demócrata, en conversación telefónica con Univision Noticias.

"Kobach tenía que mostrar resultados para justificar los poderes que le otorgaron", agrega. Kobach no respondió a una solicitud de Univision Noticias.


Las irregularidades de doble votación son mínimas en EEUU, según los expertos. Existen aún menos evidencias de que las otras dos grandes vías para cometer fraude electoral sean significativas: la suplantación de identidad de un votante registrado (por ejemplo un votante muerto), o la votación sin derecho al voto (por ejemplo por un extranjero).

Si la investigación de Kobach prueba algo es justamente lo marginal que es el fenómeno del fraude electoral, dicen los expertos. "Kobach ha investigado este asunto quizás con más agresividad y profundidad que nadie y solo ha encontrado una decena de casos", dice Meredith.

Muchos de los estados que se niegan a colaborar con la comisión vicepresidida por Kobach y liderada por el vicepresidente Mike Pence han citado la defensa de la privacidad de sus votantes. La intromisión ha ofendido a algunos: "Que salte al Golfo de México", le respondió el secretario de Estado de Mississippi, el republicano Delbert Hosemann.

Kobach ha dicho que los reportes aparecidos la semana pasada sobre la masiva oposición a su panel son "noticias falsas". Según dijo en un comunicado publicado en la web de la Casa Blanca, solo 14 estados se han negado a entregar la información de los votantes.

Un conteo del Buró en Washington de McClatchy informaba el viernes de 16 estados opuestos a colaborar. Aunque 29 estados están dispuestos a aportar datos, casi todos, incluido Kansas, "planean retener alguna información solicitada, sobre todo números de Seguridad Social e información criminal", según el reporte.

Algunos críticos advierten del peligro de una comisión que parece una excusa para justificar leyes restrictivas del voto que podrían afectar desproporcionadamente a las minorías. Señalan que la mera presencia de Kobach en el panel es preocupante.

En el caso de California, el secretario de Estado Alex Padilla dijo que el rol de Kobach, con su historial de políticas antiinmigrantes y de supresión del voto de las minorías, es prueba de que el último fin de la comisión es "privar del derecho al voto a ciudadanos estadounidenses".

Durante años, Kobach diseñó leyes antivotantes y antiinmigrantes. En Kansas fue el autor de la ley SAFE, de 2011, que exige mostrar un certificado de nacimiento, pasaporte o documentos de naturalización para poder registrarse como votante. La ley ha sido objeto de un torrente de demandas judiciales presentadas por grupos de derechos civiles.


Kobach, ha tenido numerosas conexiones con grupos de odio a lo largo de su carrera y es columnista en la publicación de ultraderecha y antiinmigrante Breitbart.

"Poner a un extremista como Kobach al mando de la comisión es como poner a un pirómano a cargo del departamento de bomberos", ha dicho de él el líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer (D-N.Y.).

En Kansas, donde están familiarizados con su retórica agresiva contra los indocumentados, temen que Kobach prosiga ahora con su campaña personal en la escena nacional.

"En mi opinión, Kobach tiene una fijación con procesar a gente que son inmigrantes, en particular latinos", dice Carmichael. "Es terrible. Está fomentando un prejuicio basado en invenciones".

Queda por ver si Kobach seguirá procesando a los residentes de Kansas, cuyos votos necesitará para su campaña a gobernador en 2018. Algunos de los condenados, como es el caso de Wilson, ven ahora una oportunidad para resarcirse: "Esto no acabará así".


En fotos: Así transcurre el segundo viaje de Donald Trump a Europa

Loading
Cargando galería
RELACIONADOS:PolíticaDonald Trump

Más contenido de tu interés