El gobierno desmantela la neutralidad en internet amenazando su acceso igualitario

La Comisión Federal de Comunicaciones votó este jueves a favor de permitir que los proveedores de internet tengan la libertad de mejorar la velocidad de navegación para algunas aplicaciones y sitios web y bloquear las que les parezca conveniente según sus intereses.
14 Dic 2017 – 1:15 PM EST

La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC por sus siglas en inglés) votó este jueves a favor de permitir que los proveedores de internet tengan la libertad de mejorar la velocidad de navegación para algunas aplicaciones y sitios web y bloquear las que les parezca conveniente. De esta forma cambiará drásticamente la manera en que los consumidores se conectan a internet, lo que transformará su experiencia en el mundo digital.

Se trata de una decisión que desmantela principios establecidos durante el gobierno de Barack Obama que evitaban que empresas proveedoras de acceso a la red como AT&T, Verizon y Comcast tuviesen la potestad de establecer sus propias reglas poniendo en peligro la llamada "neutralidad de la red".

La medida, que en principio desregula el mercado de las telecomunicaciones y la industria de la TV por cable, significa la mayor derrota que sufren compañías tecnológicas y grupos de defensa del consumidor que hicieron presión durante años para evitar que esta medida ocurriera.

Con la decisión muere el principio que permitía a todos la misma capacidad de distribución de sus contenidos, independientemente de la naturaleza o tamaño del creador, ya fuese el blog de un usuario en Alaska o el gigante de mensajería Whatsapp. La FCC básicamente suprimió la regulación que garantizaba dicha neutralidad.

Desde antes de que asumiera en mayo el cargo de presidente de la FCC, el republicano Ajit Pai -considerado el ideólogo de esta medida- había dejado claro que no creía que internet debía ser tratado como un servicio público, como la electricidad, el agua o los teléfonos, un principio que se estableció en 2015 con Obama, cuyo gobierno puso en papel esta filosofía que comenzó a diseñar la gestión de George W. Bush.

Pai junto a otros dos republicanos cambiaron un piso legal que afecta a cientos de millones de personas. Jessica Rosenworcel, quien junto a otro demócrata, Mignon Clyburn, votaron en contra, dijo en un comunicado escrito que la decisión pone a la comisión en el lado equivocado de la historia.

"Como resultado de la acción equivocada de hoy, nuestros proveedores de banda ancha obtendrán un nuevo poder extraordinario de esta agencia. Tendrán el poder de bloquear sitios web, restringir los servicios y censurar el contenido en línea. Tendrán derecho a discriminar y favorecer el tráfico de Internet de aquellas compañías con las que tienen acuerdos de pago y el derecho a enviar a todos los demás a un camino lento y lleno de baches", señaló Rosenworcel.

En diciembre del año pasado, cuando apenas era miembro de la FCC, Pai dijo en un discurso que los días estaban contados para esa regla de neutralidad.

Detrás estaban ejerciendo presión las empresas de telecomunicaciones que criticaban la tendencia a mantener una "internet abierta" porque consideraban que era mala para el desarrollo de sus negocios y en última instancia para internet.

La medida de este jueves se concreta a pesar de la amplia oposición de la opinión pública estadounidense. Un sondeo dado a conocer por la Universidad de Maryland hace dos días sugiere que 83% de los estadounidenses se oponía. Incluso 75% de los republicanos encuestados apoyaba la regulación creada durante el gobierno de Obama.

El consenso en el mundo de la web es que esta decisión marca un cambio radical en torno a cómo la FCC intervendrá desde ahora en la era digital en momentos de monumentales transformaciones.

Pero también es un ejemplo más de los nuevos vientos que soplan desde la Casa Blanca y el Capitolio, lideradas por un presidente y una mayoría republicana que buscan llevar adelante una agenda donde el papel del gobierno federal sea mínimo, con menos controles, regulaciones y marco impositivo, especialmente después de aprobarse en ambas cámaras del Congreso un proyecto de ley que podría cambiar fundamentalmente la manera en que el mundo corporativo y los sectores con mayores ingresos pagan impuestos.

En la práctica ahora los proveedores de internet podrán dar preferencia a sus propios negocios en detrimento de otros. Cobrar más por mayor velocidad en la red y discriminar a aquellos que no favorecen sus intereses.

Para ponerlo de una manera más sencilla, gigantes proveedores como Verizon podrían desde ahora favorecer a sus empresas Yahoo y AOL y bloquear a Google, su competencia.

Pero el consumidor final puede ser el más afectado por el previsible aumento de tarifas y por la potencial reducción de acceso y oferta de contenidos que podría empezar a experimentar.


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