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Seguridad Fronteriza

El empeño de Trump en la frontera pone en riesgo otras áreas de la seguridad nacional

En su afán por cumplir la promesa que más resuena entre su base electoral, el presidente está enfocando el trabajo del Departamento de Seguridad Nacional en el control migratorio en la frontera con México. Pero el DHS fue creado con una misión mucho más amplia.
9 Abr 2019 – 5:09 PM EDT

Bajo el gobierno de Donald Trump el trabajo del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) se identifica con fronteras, más específicamente la frontera con México.

Desde levantar un muro en el borde entre los dos países y militarizar la zona, declarar una emergencia nacional por la masiva llegada de solicitantes de asilo, hasta la cuestionada política de ‘tolerancia cero’ que implicó la separación de miles de familias. Todo ha hecho parecer que la función del departamento está concentrada en lidiar con la inmigración.

Por eso, la renunciante secretaria Kirsjten Nielsen terminó convertida en la cara de esas políticas polémicas con las que el presidente quiere limitar la inmigración, sobre todo la de centroamericanos.

Esa es una de sus funciones, pero no la única. El problema es que con la reestructuración (o purga, según sea la inclinación política del lector) que acometió el presidente en la última semana, molesto con lo que considera la incapacidad de Nielsen de lidiar con lo migratorio, el departamento se encuentra en una situación de incertidumbre que termina afectado el resto de sus tareas no migratorias y que son cruciales para la defensa nacional.

El republicano Ron Johnson, jefe del Comité de Seguridad Nacional del Senado, expresó su preocupación por “el creciente vacío de liderazgo dentro del departamento encargado de lidiar con el algunos de los problemas más importantes que enfrenta la nación”.

Algo similar dijo en un comunicado su colega por California, la demócrata Dianne Feinstein, quien dijo que “la purga del liderazgo del Departamento de Seguridad Nacional no tiene precedentes y amenaza nuestra seguridad nacional. El presidente Trump está tratando de moldear el DHS de acuerdo con su propia agenta antimigratoria”.

Imagen de provisionalidad

Los senadores se refieren al cuadro de provisionalidad que presenta el ministerio civil más importante del poder ejecutivo después de Defensa y de Asuntos Veteranos.

La salida de Nielsen sorprende al DHS sin subsecretario formal. Claire Grady ejerce como subsecretaria de manera interina, además de ser subsecretaria administrativa.

El cuadro se completa con FEMA, ICE y la agencia de Ciencia y Tecnología, todas bajo la dirección de jefes interinos.

El presidente designó a Kevin McAleenan, actual director de la agencia de Protección de Aduanas y Fronteras, como secretario interino, pero estaría violando normas para llenar las vacantes y el cargo debería corresponder a Grady, quien tendría que irse para permitir que Trump ascienda McAleenan y dejaría su puesto en manos de otro funcionario temporal.

Además, si McAleenan es promovido el CBP también quedará en el interinato.

Es fácil entender el potencial que tiene esa provisionalidad del liderazgo a la hora de hacer el trabajo diario de un departamento gigantesco y multimillonario que debe coordinar con otras ramas del poder ejecutivo políticas para garantizar la seguridad nacional.

No todo es inmigración y fronteras

En un país en el que las estructuras de gobierno gozan de una longevidad que no se ve en otras naciones, el DHS destaca por ser el departamento más joven del poder ejecutivo. Fue creado por una ley promulgada en noviembre de 2002 por el entonces presidente George W. Bush para adaptar la defensa del territorio nacional tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Es el tercer ministerio en tamaño, detrás de Defensa y Asuntos Veteranos. De hecho, como dependencia civil, es el primero en cuanto a personal: tiene más de 240,000 empleados y en 2018 manejó un presupuesto de unos $50,000 millones. El DHS absorbió unas 22 agencias que estaban asignadas a otros departamentos y que tenían que ver con la seguridad nacional.

Su función principal, como indica su nombre, es la protección de la seguridad nacional mediante operaciones antiterroristas, prevención y manejo de desastres y operaciones de ciberseguridad.

Hasta la llegada de Trump a la Casa Blanca, DHS estaba más vinculado en la mente de los ciudadanos con lucha antiterrorista y manejo de desastres a través de la Agencia Federal de Manejo de Desastres, FEMA (algunos recuerdan la cuestionable actuación que tuvo durante el huracán Katrina en 2005) que con el trabajo de control de inmigración.

“DHS ya está sobre exigido y dedicando poniendo grandes esfuerzos en la principal cosa que a esta administración le importa, que es la misión de inmigración”, dijo Chris Painter, quien trabajó como coordinador de seguridad del departamento durante el gobierno de Barack Obama.

A Painter, citado por la publicación The Hill, le preocupa el efecto que la salida de Nielsen pueda tener en su antigua área de trabajo, la seguridad cibernética, de la cual Nielsen era una de las grandes promotoras

Sin embargo, la selección que hizo Trump de McAleenan para sustituir interinamente a Nielsen, indica que el presidente quiere a la cabeza del DHS a alguien con un historial en el manejo de fronteras e inmigración. Aunque es considerado un tecnócrata moderado, McAleenan, el actual comisionado de Protección de Aduanas y Fronteras calza ese perfil.

Estas son las agencias más importantes del DHS (y no todas tienen que ver con inmigración):


Las renuncias y despidos más sonados del gobierno de Donald Trump (fotos)

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