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El efecto John Oliver: las suscripciones a medios de comunicación se disparan a pesar de los ataques de Trump

Trump promete una relación conflictiva con la prensa, pero la sociedad parece confiar en que un periodismo fortalecido será la mejor arma para vigilarlo.
19 Nov 2016 – 6:30 PM EST

En la última semana, en la que Trump tuiteó en contra The New York Times siete veces, el diario aumentó sus suscripciones en 41,000 nuevos lectores.


Es lo que en los círculos mediáticos ya comienzan a llamar como el “ efecto Oliver, bautizado así en referencia al presentador John Oliver, quien en su popular segmento de 'Last Week Tonight' pidió a los espectadores que pagaran por el buen periodismo en la era Trump.

“Vimos casi de manera inmediata que después de la elección, nuestras donaciones subieron y eso ha continuado día tras día, hay una enorme actividad”, dijo a Univision Noticias Richard Tofel, presidente de la web de periodismo de investigación ProPublica.

De acuerdo con sus cifras internas, Propublica recibe en promedio 10 donaciones por día y en la última semana ese ritmo se ha triplicado. Desde la referencia de Oliver, han pasado a una por minuto, según Tofel.

Y lo bueno es que han encontrado que uno de sus aliados más preciados, los lectores, quieren contribuir a su agenda. De hecho, ProPublica, se embarcará próximamente en un proyecto para monitorear los incidentes de acoso a minorías gracias a las donaciones de los suscriptores.

“El año pasado tuvimos 3,400 donantes y ya llevamos 6,000 este año, hemos visto una enorme disparada en noviembre y esperamos lo mejor para el fin de año, que es cuando comienzan las donaciones de caridad para la deducción de impuestos”, agregó el presidente de ProPublica.

"Es un honor que a la luz de los resultados electorales, mucha gente sienta la necesidad de tomar una suerte de acción civil, y contribuir a una prensa más vigorosa y robusta”, añadió Tofel.

Pero The New York Times y ProPublica no son los únicos. La revista The Atlantic dijo que su tasa de nuevas suscripciones post-electorales aumentó en un 160% mientras Mother Jones recibió diez veces más donaciones que en un día normal, según la directora de la revista, Clara Jeffery.

“Nos dimos cuenta que las donaciones pequeñas de $15 a $20 en esta ola de apoyo también llegaron a nosotros”, contó a Univision Ricardo Sandoval Palos, presidente del Fondo para el periodismo de investigación (FIJ en inglés).

Aunque FIJ regularmente recibe dinero de fundaciones grandes como FORD, o The Reva and David Logan Foundation, para otorgar subsidios de hasta 6,000 dólares a periodistas independientes que hagan investigaciones locales e internacionales, las donaciones pequeñas tienen su pico en navidad y fin de año, pero raramente antes.

“Recibimos un promedio de cuatro donaciones al mes y en los últimos días se han triplicado”, agregó Sandoval recordando que esta generosidad es "vital" para freelancers e independientes ya que es la única forma en que pueden subsistir.

Para el veterano periodista los medios en Estados Unidos enfrentan hoy un fenómeno que ha sido muy fuerte en América Latina, el llamado "periodismo con línea", que "jamás había existido aquí a ese nivel".

"Ahora tenemos una prensa dividida en sectores políticos, redes sociales como Facebook o Google que solo dan validez a nuestras ideologías, y los medios tradicionales hemos llegado a este nuevo mundo pagando un precio alto en credibilidad: básicamente los lectores no nos creen si no les decimos lo que ellos ya creen".

El reto ha sido especialmente grande por una campaña plagada de noticias falsas que tuvieron un eco mayúsculo en las redes sociales, pero también por un candidato que se peleó todo el tiempo con la prensa, y en sus mitínes alentó a sus seguidores a insultarla.

“El grupo de políticos que ha entrado a la Casa Blanca ya ha mostrado hostilidad con la prensa y Trump siempre se ha portado de una manera con los periodistas que cree son sus aliados, y de otra con quienes no. Lo que no entiende es que no estamos a su servicio sino al de la sociedad en su totalidad", añade Sandoval.

Protegidos constitucionalmente pero...

James Wheaton, profesor de Derecho del Periodismo en las Facultades de Periodismo de Stanford y Berkeley y asesor jurídico del Proyecto de Primera Enmienda dijo a Univision que la amenazas de Trump de abrir las llamadas leyes de difamación no tienen ningún sentido.

“Las reglas para los casos de difamación le competen a la Corte Suprema que las interpreta con base en la primera enmienda de la Constitución por lo cual el presidente no tiene ningún poder para cambiarlas". Y como lo explicamos en este artículo, hasta los jueces conservadores se niegan a tocar la sagrada Primera Enmienda. Aunque el experto advierte que hay otras decisiones que no descansan en el poder de la Corte o del Congreso y para las cuales Trump sí tendría libertad de enforzar.

Por ejemplo no hay un derecho protegido constitucionalmente para estar en el avión presidencial, Trump podría decidir si no quiere invitar a periodistas allí, si quiere escapársele a los medios (como ya lo hizo esta semana) y también puede decidir sobre a quién darle una credencial de prensa para la Casa Blanca. "Una corte no va a interferir en temas de acceso a propiedad porque siempre se pueden aducir razones de seguridad", dijo Wheaton.

Durante la administración del presidente George W. Bush hubo una prohibición para que miembros del gobierno federal hablaran con la prensa, y a Wheaton no se le haría extraño que Trump enforzara acuerdos de no-divulgación para miembros de su administración, buscando proteger información de su gobierno.

La otra arma que siempre ha tenido el gobierno Federal tiene que ver con las peticiones de información bajo la Ley de Libertad de Información (FOIA en inglés) que generalmente los gobiernos más liberales responden, y los más conservadores deniegan.

“El presidente Bill Clinton emitió una orden ejecutiva en favor de liberar la información que las agencias tuvieran al alcance cuando entrara una petición de FOIA, Bush la reversó, Obama la restauró en su primer día en la oficina, y es predecible lo que pasará con Trump".

Wheaton advirtió que la pregunta que queda abierta es si con la ley de espionaje, bajo la que Edward Snowden enfrentaría cargos si decidiera regresar al país, "los periodistas que reciben un leak podrían ser preseguidos. Todo es sujeto a interpretación de la rama Ejecutiva", o sea, del presidente.

Previendo posibles restricciones a la libertad de informar sobre el gobierno Trump, los expertos recomiendan sobre todo a medios y periodistas independientes buscar recursos y ayuda legal si fuere el caso con organizaciones como la Unión para las Libertades Civiles (ACLU en inglés), the Reporters Committe for Freedom of the Press, y el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ en inglés).

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