null: nullpx

¿Soportará la presión Rod Rosenstein, el fiscal que ayudó en el despido de Comey y ahora supervisa el 'Rusiagate'?

El vicefiscal general trató de evitar el partidismo durante casi tres décadas de carrera pero con el despido del director del FBI, el presidente Trump le ha situado en el centro de una tormenta política. Ahora arrecian los pedidos de los demócratas para que se aparte de la investigación sobre los nexos con Rusia.
11 May 2017 – 2:50 PM EDT

Hace solo tres semanas, cuando se preparaba para asumir su nuevo empleo en Washington, Rod Rosenstein dio una entrevista al Baltimore Sun en que explicaba el secreto del éxito para haber sobrevivido como fiscal durante cinco gobiernos distintos: "Hago mi trabajo sin prestar atención a las consideraciones políticas partidistas".

Ahora, Rosenstein, el vicefiscal general que recomendó despedir al director del FBI James Comey, se encuentra en la posición que intentó evitar durante décadas, cuestionado por quienes creen que se saltó esa premisa desatando el mayor huracán de la presidencia de Donald Trump.

Fue él quien en un memo de tres páginas sugirió a Trump el despido, recalcando que la agencia necesitaba un nuevo director si esperaba "recobrar la confianza del público y el Congreso".

Ahora los críticos le señalan como "cómplice" de la decisión de Trump y piden que se aparte de la investigación y nombre a un consejero especial para el 'Rusiagate'. La presión debe estar pasándole factura porque reportes de medios aseguran que Rosenstein amenazó con dimitir tras comprobar que el gobierno había basado su decisión de despido en su recomendación. Él se cuidó de no pedir explícitamente la democión de Comey.


Quizás con la mente puesta en apaciguar a Rosenstein, el presidente aseguró este jueves que tomó su decisión de despedir a Comey antes de que Rosenstein se lo recomendara. "Si miras cómo estaba el FBI hace un año, estaba prácticamente en desorden hace menos de un año y no se ha recuperado después de eso", dijo Trump en una entrevista con NBC de la que algunos extractos se conocieron la tarde del jueves, algo que contradice la versión ofrecida por los portavoces del gobierno desde el martes. En esa entrevista, el presidente también llamó a Comey fanfarrón" y "presumido".

Ahora queda por ver si Rosenstein soportará los cuestionamientos a su integridad profesional.

Fiscal veterano

El número dos del Departamento de Justicia llegó al cargo de vicefiscal general desde Maryland, donde era fiscal de EEUU, uno de los solo cinco de un total de 93 en todo el país que sobrevivieron a la purga del nuevo presidente Trump.

Fue confirmado en ese cargo el Senado el mes pasado con un respaldo casi unánime de los demócratas, quienes confiaron en sus credenciales. Tras 27 años es actualmente el fiscal de EEUU con más tiempo de servicio en la carrera fiscal.

Los demócratas daban así su voto de confianza a un funcionario con un poder potencial de desestabilizar al gobierno de Trump ya que iba a ser el encargado de supervisar la investigación del FBI, iniciada por Comey, sobre los posibles lazos ilícitos entre Trump y el Kremlin.

Ese papel le hubiera correspondido al fiscal general, Jeff Sessions, pero éste se retiró de la investigación rusa bajo presión por sus conflictos de intereses. Sessions había estado en contacto con el embajador ruso en EEUU durante la campaña presidencial, en la que fue uno de los asesores principales de Trump.

Rosenstein expuso en su memo motivos para el despido de Comey que muchos consideran razonables; en esencia el criticado manejo de la investigación sobre los emails de Hillary Clinton. Pero los críticos le reprochan que sabía que Trump quería deshacerse de Comey no a causa de Clinton, sino de su investigación sobre Rusia, la cual estaba acelerando según reportes.

Hay un gran escepticismo sobre los motivos del despido usados por el gobierno de Trump, en gran parte debido al momento elegido. Si al presidente le parecía mal el manejo de la investigación a Clinton, podía haber despedido a Comey en el día uno de su presidencia, pero no lo hizo. Solo después de que éste le llevara la contraria en varias ocasiones sobre la investigación rusa.

"Salvaguarda de la democracia"

Los demócratas han puesto a Rosenstein en su mirilla. El líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer (D-N.Y.) le envió este jueves una carta con preguntas detalladas sobre su participación en la expulsión de Comey. Le advirtió que su reputación como un "actor independiente y apolítico" está en riesgo a menos que comience a compartir detalles.

Schumer le pide en la carta que responda antes del lunes a una serie de preguntas, entre ellas si Comey había pedido más recursos para la investigación del FBI, como aseguró un reporte del New York Times, y que aclare las circunstancias que le llevaron a escribir el memo.

Los llamados para que Rosenstein se aparte del cargo y nombre a un fiscal especial han ganado fuerza, pero es improbable que éste tome una decisión que contrariaría a Trump, quien también tiene el poder para despedirlo y ha demostrado que tiene propensión a deshacerse de investigadores incómodos.

A pesar de que muchos republicanos criticaron el despido de Comey, los líderes destacados del partido no están pidiendo un fiscal especial. El líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, se opuso este miércoles a esa opción. Otros como el senador por Arizona John McCain prefieren la opción de crear un comité especial en el Congreso.

Es improbable que Rosenstein nombre a un consejero especial de manera voluntaria, así que la presión política tendría que ser muy alta, le indicó a Univision Noticias Paul Rosenzweig, experto en seguridad nacional de The Heritage Foundation. "Esta decisión está plenamente dentro de su discreción y no puede ser forzado a tomarla excepto si le presionan", añadió.

Pero aunque quizás en el gobierno pensaron inicialmente que no se armarían gran revuelo, tres días después del despido la presión por el "Comeygate", como ya lo llaman algunos, no ha disminuido.

Haciéndose eco de los pedidos para que Rosenstein nombre a un consejero especial, la Junta Editorial del diario New York Times le decía en una carta abierta que porta sobre sus hombros una gran carga: "Es raro que una sola persona tenga que soportar tanta responsabilidad por salvaguardar la democracia estadounidense como usted se encuentra arrastrando ahora".


Estos son algunos posibles sucesores para dirigir el FBI tras el abrupto despido de James Comey

Loading
Cargando galería
RELACIONADOS:PolíticaDonald TrumpFBIRusiagate

Más contenido de tu interés