publicidad
Al Franken vio cómo sus colegas demócratas lo dejaron solo en medio de un escándalo por denuncias de acoso sexual.

Cómo con el ‘sacrificio’ de Al Franken los demócratas le preparan una hostil recepción a Roy Moore en el Senado

Cómo con el ‘sacrificio’ de Al Franken los demócratas le preparan una hostil recepción a Roy Moore en el Senado

Un senador al que algunos vieron presidenciable, Franken dejará su cargo presionado por sus colegas que quieren proyectar que no toleran el acoso sexual como esperan que no lo toleren los republicanos con los señalados de su partido, como el candidato Moore y hasta el presidente Trump.

Al Franken vio cómo sus colegas demócratas lo dejaron solo en medio de u...
Al Franken vio cómo sus colegas demócratas lo dejaron solo en medio de un escándalo por denuncias de acoso sexual.

Al Franken anunció su retiro de una manera combativa, destacando la ironía de que mientras él se va del Senado, en la Oficina Oval queda el presidente Donald Trump y está en campaña para senador por Alabama Roy Moore, dos hombres que también acumulan denuncias de conductas sexuales impropias (peor de las que se le han hecho a él, podrá pensar el senador demócrata por Michigan).

El lamento de Franken podrían ser los primeros disparos de la batalla que viene en la Cámara Alta si Moore logra ser elegido para entrar al Senado y sus colegas empiezan un procedimiento para su expulsión, como amenazaron en un primer momento republicanos indignados con las historias de cómo el candidato cortejó menores de edad hace 40 años cuan él ya era un hombre maduro en su treintena.

publicidad

En el Partido Demócrata pensarán que ahora están en una posición moral que les permite exigir acciones similares a sus colegas republicanos. De no hacerlo, explotarán la ‘hipocresía’ de los conservadores tan afanados a defender ‘valores familiares’.

Al menos ese puede ser el cálculo de los demócratas después de haber ‘sacrificado’ en la misma semana a Franken, uno de los senadores más combativos contra el gobierno de Trump y quien era visto por algunos como estrella en ascenso, y al veterano representante John Conyers, todo un símbolo de los tiempos de las luchas por los derechos civiles y decano del Congreso.

Relacionado
El senador demócrata por Minnesota, Al Franken, en el anuncio de...
Al Franken renuncia al Senado por acusaciones de acoso sexual y apunta a la “ironía” de que Trump siga en la Casa Blanca


Algunos en círculos conservadores parecen haber percibido la jugada política y, a riesgo de sonar como que defienden a un acosador confeso que para mayor añadidura es del partido contrario, han denunciado que los demócratas no respetaron el derecho a la defensa de Franken y lo sometieron a un verdadero linchamiento político.

“Lo que vieron hoy fue un linchamiento. No tengamos un debido proceso, no preguntes a nadie ninguna pregunta, no tengamos oportunidad de una audiencia. Simplemente linchémonos”, se lamentó el miércoles el ex presidente del Congreso Newt Gingrich en una entrevista en Fox News.

Gingrich llegó a justificar a Franken asegurando que como el demócrata trabajaba antes en el negocio del espectáculo, cuando era un exitoso comediante, era “normal” que incurriera en ciertas conductas que son rutinarias en el medio.

El Partido Demócrata tiene el desafío de limpiar su imagen tras un año en el que las denuncias de supuestos manejos internos para beneficiar a Hillary Clinton agravaron la crisis que se desató por la inesperada derrota electoral de 2016.

Así, con la cara lavada, los demócratas se pueden considerar mejor preparados para recibir a Moore. Presentarán su contraste con los republicanos, quienes tras retirarle el apoyo al surgir las primeras revelaciones en su contra, han rebajado la virulencia y hasta le han devuelto el respaldo, sobre todo después de que el presidente Trump apoyara expresamente al polémico candidato.

Los demócratas le han quitado a los defensores de Moore y Trump

En el caso de Moore hay importantes diferencias respecto a Franken y Conyers.

El senador demócrata aceptó su responsabilidad, aún cuando asegura que algunas acusaciones no son ciertas y que en otras no comparte la impresión de las mujeres afectadas por su conducta. El veterano Conyers no acepta ninguna responsabilidad, pero el que su oficina haya resuelto indemnizar a una de las denunciantes fue crucial en su caída.

Relacionado
Roy Moore a su salida de un evento religioso en el que reafirmó s...
Trump pide el voto para Moore, pese al rechazo de muchos republicanos por las acusaciones de comportamiento sexual inadecuado con menores


En cambio, Moore no acepta que sea cierto el relato de ninguna de las ocho mujeres que afirman que tuvieron algún tipo de relación o que fueron acosadas por el hoy candidato cuando éste era un joven fiscal en Alabama.

Franken y Conyers no presentaron demasiada pelea cuando empezaron a sentir que se resquebrajaba el piso del apoyo partidista.

Por el contrario, es previsible que Moore llegue al Senado con el mismo espíritu combativo con el que reaccionó a las revelaciones presentadas por primera vez en una investigación de The Washington Post, culpando a la prensa liberal y a una confabulación del lobby de la comunidad LGBT de las acusaciones que se le hacen.

Eso sin contar que sería una medida nunca adoptada antes, el que el Comité de Ética sancionara a un senador por eventos que supuestamente ocurrieron décadas antes de asumir su cargo y que en la justicia ordinaria ya han superado el estatus de limitación, por lo que no podrían ser procesados en un tribunal.

Trump, Moore, Franken, Weiner y otros siete casos de acoso sexual que sacudieron la política en EEUU
publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad