Papeles de Panamá

Se conocen nuevas fallas de Mossack Fonseca en la investigación de clientes cuestionados

Tras el escándalo de los 'Papeles de Panamá', la firma de abogados empezó a excluir clientes con antecedentes cuestionables. Uno de ellos fue un controvertido empresario de medios cuyo pasado preocupó tardíamente a la firma.
20 Jun 2018 – 1:00 PM EDT

En un esfuerzo de último minuto para controlar los daños que produjo la publicación de la serie periodística ‘Los Papeles de Panamá’, la división de cumplimiento del bufete de abogados Mossack Fonseca, en el centro del escándalo, excluyó algunos clientes que consideraba que tenían algunos antecedentes preocupantes.

Lo que la firma no calculó es que involuntariamente terminó revelando que los problemas de reputación de algunos de esos clientes se conocían públicamente antes de que ellos contrataran sus servicios, según documentos obtenidos por el periódico alemán Süddeutsche Zeitung y el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) a los que tuvo acceso Univision.

Ese es el caso de Juan Gonzalo Ángel Restrepo, un controvertido empresario de televisión por cable de Colombia que en los últimos años ha tenido que lidiar con cuestionamientos periodísticos por presuntos vínculos con el narcotráfico y el lavado de dinero.


Ángel no ha sido condenado por ninguno de esos delitos. El empresario dijo a Univision que ha sido víctima de un “asesinato de carácter” y que su nombre y el de su conglomerado fueron ampliamente investigados como resultado de la venta de una compañía de cable de su propiedad al magnate mexicano Carlos Slim en 2007.

“Investigaron todo, no encontraron nada malo”, aseguró Ángel en una entrevista telefónica.

Durante la entrevista, Ángel se mostró preocupado por dejar en claro sus actividades y defender su reputación. Sin embargo, una revisión de correos electrónicos de Mossack Fonseca, fechados después de la filtración masiva, refleja que no fue tan cuidadoso en mantener su nombre libre de dudas. Los documentos también muestran que las preocupaciones de la firma de abogados sobre el pasado de Ángel fueron tardías pues surgieron mucho después de que se publicaron las notas periodísticas en su contra.

De acuerdo con los correos electrónicos revisados por Univision Investiga, Mossack Fonseca decidió excluir a Ángel de su lista de clientes en 2016 debido a dos eventos que ocurrieron consecutivamente ese mismo año. Primero, Ángel no respondió a un formulario de debida diligencia que solicitaba explicaciones sobre el origen de los fondos de una empresa que estaba bajo la administración del bufete de abogados de Panamá.

El segundo incidente fue más serio: en septiembre, la división de cumplimiento de Mossack Fonseca encontró “información negativa” de Ángel publicada en los medios colombianos.

Un informe que la división de cumplimiento emitió en 2016 señaló, citando reportes periodísticos, que Ángel ha estado “vinculado a operaciones de tráfico de drogas y lavado de dinero, lo acusan también de homicidio agravado y narco paramilitarismo y servía como testaferro de su hermano Guillermo Ángel, que está también siendo acusado de narcotraficante”. El correo electrónico fue firmado por Ilse Gallardo, del departamento de cumplimiento.

Como apoyo a la información, la división de debida diligencia citó un artículo publicado en septiembre de 2009 en el periódico colombiano El Espectador. Entre otros puntos, el diario mencionó dos cartas en las que el exoficial del ejército colombiano Carlos Alberto Pinilla solicitó a la Procuraduría General que investigara la relación entre Ángel y su hermano Guillermo con un presunto paramilitar de Medellín identificado como Hugo Albeiro Quintero Restrepo. Quintero fue condenado por un cargo de paramilitarismo en un caso no relacionado con los Ángel.

Guillermo, el hermano de Ángel, no afronta acusaciones de narcotráfico. El gobierno colombiano le concedió una especie de perdón judicial por su cooperación en el desmantelamiento de la organización de Pablo Escobar en 1993. El perdón no mencionaba los crímenes condonados.

Juan Gonzalo Ángel le dijo a Univision que en 2013 había dado explicaciones sobre estas publicaciones a Juan Esteban Arellano, representante de Mossack Fonseca en Colombia.

“Les di una respuesta, me llamaron. Arellano me llamó, le di las explicaciones que parecían satisfactorias para ellos, tanto que continuaron conmigo”, dijo Ángel.

Los informes de debida diligencia deben ser actualizados periódicamente. A la pregunta de Univision del por qué no respondió a los correos de Mossack Fonseca pidiéndole que llenara el cuestionario correspondiente a 2016, Ángel explicó que posiblemente fueron enviados a una dirección electrónica que ya no usa.

Sin embargo, uno de los correos de Marisol Cuestas, asistente administrativa de Mossack Fonseca en Panamá, da a entender que existió una conversación previa con Ángel.

“Buenas Tardes Dr. Ángel, de acuerdo a lo conversado reenvío los correos enviados en días pasados y le confirmo el # de celular del Sr. Juan Esteban Arellano”, escribió Cuestas en el mensaje fechado el 25 de mayo de 2016.

Ángel dijo que no recordaba estos mensajes.

En otro correo Cuestas le escribió a Ángel “este es un amable recordatorio del correo que antecede” de que la firma “no ha recibido respuesta a este requerimiento”. Cuestas agregó: “por favor tenga en cuenta que es muy importante que contemos con esta documentación lo antes posible”.

Mossack Fonseca constituyó en 2012 la sociedad Kingswell Holding Inc de la cual Ángel es el primer beneficiario. Actuaron como directivos de la empresa algunos de los empleados de la firma de abogados, de acuerdo con los documentos revisados por Univision.


Ángel explicó que utilizaba Kingswell Holding Inc para “mover unos ahorros”, pero no ofreció mayores detalles.

Los empleados de Mossack Fonseca en Panamá copiaban los mensajes de requerimientos a Arellano, representante del bufete en Colombia. En una de sus respuestas, Arellano escribió que la información de diligencia debida ya había sido enviada como requisito para mantener un portafolio que Mossack Fonseca le administraba al empresario a través de otra firma, Mossfon Asset Management S.A., o MAMSA.

Esta filial manejó más de 4,700 transacciones y 1,200 millones de dólares de fondos de sus clientes entre 2007 y 2015, en algunos bancos que han sido objeto de investigaciones de lavado de dinero como la Banca Privada d’Andorra y el Deutsche Bank Switzerland.

Ángel dijo que desconocía la existencia de las inversiones en MAMSA.

Cuando Mossack Fonseca empezó la cadena de mensajes dirigido a Ángel en mayo de 2016, el escándalo de ‘Los Papeles de Panamá’ había estallado un mes antes. Una masiva filtración de documentos de la firma, a la que tuvo acceso el Consorcio Internacional de Periodistas Investigadores (ICIJ) puso al descubierto la existencia de sociedades en paraísos fiscales de 12 mandatarios y exlíderes mundiales y reveló cómo el bufete facilitaba la creación de sociedades de papel que servían para ocultar fortunas de criminales o personas cuestionadas por la justicia.

Ángel explicó que después de que se conocieron las revelaciones de ICIJ decidió no continuar con Mossack Fonseca, pero no se lo comunicó formalmente a la firma. Esto podría explicar, agregó, su desinterés por los mensajes electrónicos que enviaban los empleados de cumplimiento.

“Yo pensé que si dejaba de pagar las cuotas de administración, ya daba por terminada la relación”, afirmó.

Muchos otros clientes enviaron a la oficina de abogados de Panamá mensajes en los que expresaban formalmente su deseo de concluir la relación a raíz de las publicaciones periodísticas.

Ángel explicó a Univision que está al tanto de todas las acusaciones citadas en el informe de Mossack Fonseca, que fue leído por este reportero durante la entrevista telefónica. Afirmó que las publicaciones no han generado ningún fallo judicial, pero le han causado innumerables problemas para abrir o mantener cuentas en la banca internacional.

“Yo he sido víctima de lo que los gringos llaman asesinato de carácter”, dijo Ángel. “Los periodistas van reciclando lo que dicen otros anteriormente y así, ahora viene usted a repetirlo”, agregó.

Arellano, quien se desempeñaba como representante de Mossak Fonseca en Colombia fue arrestado en octubre de 2017 acusado de facilitar un entramado de facturas falsas a empresas colombianas a través de empresas offshore. Fue liberado meses después por ausencia de formulación de cargos.

A sus 62 años, Ángel ha amasado una importante fortuna. El empresario, pionero de la televisión por cable en Colombia, vendió Cable Pacífico a Telmex, el gigante de las telecomunicaciones de Slim. La operación fue parte de una agresiva adquisición de empresas cableras de la matriz mexicana en Colombia. Ángel mantuvo el control de Cablenoticias, un canal informativo que se transmite en varios países de América Latina. Lo vendió en 2011 al exdirector de Globovisión de Venezuela, Alberto Federico Ravell, por 17 millones de dólares, según lo informó la revista Dinero de Colombia.

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