null: nullpx

Ahora no es el momento de romper promesas

DACA dio a casi 800,000 beneficiarios de DACA algo más que esperanza. Les dimos a los jóvenes nuestra palabra de que tendrían una oportunidad de trabajar hacia el sueño americano: que, si trabajan duro y siguen las reglas, pueden perseguir sus sueños en el único país que han conocido como su hogar.
(Read this article in English)
Opinión
Senadora por California y precandidata demócrata.
2019-11-12T06:47:27-05:00

En el 2017, yo conocí a Jessica. Es una beneficiaria de DACA que quiere las mismas cosas que todos queremos: seguridad, una buena educación y un trabajo. Sus padres la trajeron aquí porque querían que tuviera una vida próspera.

Pero, esa esperanza para una vida mejor se mantuvo incierta hasta que La Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), finalmente proporcionó tranquilidad a Jessica y a los cientos de miles de jóvenes como ella.

Sin embargo, todas las puertas que se abrieron para Jessica bajo DACA pronto podrían ser cerradas. Hoy, la Corte Suprema de los Estados Unidos va a oír argumentos orales en un caso que decidirá si los beneficiarios de DACA se pueden quedar en el país que consideran su hogar.

DACA dio a casi 800,000 beneficiarios de DACA algo más que esperanza. Les dimos a los jóvenes nuestra palabra de que tendrían una oportunidad de trabajar hacia el sueño americano: que, si trabajan duro y siguen las reglas, pueden perseguir sus sueños en el único país que han conocido como su hogar.

El presidente Trump rompió esa promesa y traicionó a todos los beneficiarios de DACA de nuestro país. Es vergonzoso. Esto significa que ahora los jóvenes viven con miedo de la posibilidad que la administración ahora pueda atacar a sus familias u obligarlos a abandonar sus vidas por un país que no conocen.

Esto no es un juego. Las vidas de la gente están colgando en el equilibrio. Como senadora, he tenido el honor de conocer a beneficiarios de DACA de todas partes de los Estados Unidos, que aman a nuestro país, creen en nuestra democracia y ponen todos sus esfuerzos para quedarse aquí. Los he visto día tras día, marchando por los pasillos del Congreso para que oigamos sus voces después de dormir en el piso en una sala de alguien extraño.

Llevo sus historias conmigo dondequiera que voy. Pienso en Melody Klingenfuss, que trabaja en una organización para ayudar a otros a defender sus derechos humanos mientras ella espera siete meses para que su solicitud de renovación de DACA sea aprobada. Por eso la invité a hablar conmigo en una mesa redonda de DACA.

Pienso en beneficiarios de DACA como Yuriana Aguilar, que sus padres la trajeron de México cuando estaba en el kindergarten. Se convirtió en investigadora biomédica para mantener el corazón humano sano. Por eso la llevé como mi invitada a una sesión conjunta del Congreso.

Y, gente como Carolina Lucas, que sueña con obtener una maestría y se enseñó a sí misma cómo hacer sus propios impuestos y practicar los bienes inmuebles. Por eso estaba orgullosa de tenerla como pasante en mi oficina. Estos son los jóvenes que me inspiran a luchar para asegurar que se cumplan las promesas que se les han hecho.

DACA permitió a los beneficiarios de DACA salir de las sombras y vivir sin miedo. Hasta que establezcamos un camino hacia la ciudadanía, DACA dio un paso para darle a los beneficiarios una oportunidad de alcanzar el sueño americano.

Cuando la administración de Trump revocó esta política, traicionaron la confianza que los beneficiarios de DACA pusieron en el gobierno federal y culparon al Congreso. Pero, hablemos de la verdad. Este paso siempre fue parte de una agenda anti-inmigrante.

El Presidente Trump ha utilizado como armas una retórica divisiva en llamar a los inmigrantes casi todas las palabras imaginables – de violadores a criminales, de personas de países de “mierda.” Él ha estado completando una lista de deseos anti-inmigrante desde que entró a la Oficina Oval.

Nomás mira a la detención familiar, la negación de productos básicos de higiene a los niños inmigrantes, un muro fronterizo, la prohibición de musulmanes, separación de familias, muertes de migrantes en custodia de los Estados Unidos, la amenaza de deportar a inmigrantes con problemas médicos graves – por nombrar algunos. La revocación de DACA fue otra marca de verificación en una lista larga. Pero los estados y la gente están luchando.

Los beneficiarios de DACA son americanos en todos los sentidos excepto en un pedazo de papel. Protegiendo a DACA no nomás es lo correcto – es lo que los americanos quieren. Las comunidades no quieren que sus amigos, compañeros de clase, colegas y vecinos vivan en la sombra, pierdan sus trabajos o los separen de sus familias.

Ellos no quieren que la integridad moral de las comunidades sea destrozada y que la diversidad sea tirada por la ventana. Los beneficiarios de DACA han construido sus vidas en los Estados Unidos y contribuyen a la sociedad y la economía. Es estimado que ellos han pagado $5.7 mil millones en impuestos federales y $3.1 mil millones en impuestos estatales y locales.

Esto significa que hay más dinero fluyendo a las comunidades, escuelas, carreteras y otras prioridades. Unos sirven con valentía en las fuerzas armadas. Ellos merecen mejor de lo que el Presidente Trump está promoviendo, y la corte más alta del país debe de hacer lo correcto y protegerlos.

Al comenzar su decisión del futuro de DACA, nuestros nueve jueces deben recordar las palabras inscritas sobre la entrada de la Corte Suprema de los Estados Unidos: “Justicia igualitaria bajo la ley”. Si realmente tienen la intención de seguir estas palabras, ellos tienen que afirmar que cuando los Estados Unidos hace una promesa, va a ser una promesa en cual la gente puede confiar.

Traicionar a 800,000 jóvenes no es lo que somos como americanos. Ha llegado el momento de demostrar que podemos cumplir con nuestra palabra.

Nota : La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

Publicidad