Opiáceos

Se disparó la cantidad de niños hospitalizados por sobredosis de opioides en EEUU

En 2015 hubo casi el doble de casos que en 2004, revela un nuevo estudio. 60% de los niños llevados a salas de urgencias tenían entre 12 y 17 años. La mayoría había consumido medicamentos por prescripción. Los investigadores no determinaron si fue intencional o accidentalmente, pero se intuye que las fallas en el correcto almacenaje de estas peligrosas sustancias juegan un importante papel.

La cantidad de niños admitidos en hospitales por sobredosis de opioides llegó a 1,504 en 2015, casi el doble de lo reportado diez años atrás cuando hubo 797, revela un estudio publicado este lunes en la revista Pediatrics.

La investigación analizó las admisiones en 31 hospitales estadounidenses de niños con edades entre 1 y 17 años, por causas relacionadas con opioides entre 2004 y 2015.

60% de los niños tenían entre 12 y 17 años. El análisis no diferenció entre aquellos que lo hicieron de forma accidental y los que consumieron estas drogas deliberadamente.

Esto queda más claro en el caso de los pequeños con edades entre 1 y 5 años que representaron el 30% del total y que posiblemente ingirieron los opioides (por prescripción o no) de sus padres, impulsados por curiosidad, indicó a Associated Press Jason Kane, autor de la investigación y profesor de la Universidad de Chicago.

El estudio determinó que los opioides más frecuentes que ocasionaron las sobredosis en niños eran los medicamentos de prescripción contra el dolor, aunque también hubo casos de heroína, metadona y otras drogas similares.

Si bien las admisiones en hospitales por esta causa se dispararon, el porcentaje que muertes por sobredosis de opioides en niños disminuyó de 2.8% entre 2004 y 2007, a 1.3% entre 2012 y 2015, lo que deja ver que los médicos están aprendiendo a manejar mejor la atención de estos pacientes.

De los 1,504 casos, 43% requirieron ser atendidos en la unidad de cuidados intensivos, que usualmente se reserva para los más severos que pueden poner en riesgo la vida.

“Estos niños son verdaderamente las víctimas secundarias de la epidemia de los opioides en adultos”, declaró Kane. En su criterio, los resultados comprueban la importancia de guardar bien estos medicamentos y de ponerlos fuera del alcance de los niños.

“Creo que debe haber un énfasis mayor en el mensaje que se le da a los adultos que reciben estos medicamentos por prescripción acerca de las consecuencias que pueden ocurrirle a sus familiares si esas drogas están presentes en el hogar”, dijo Kane.

“Estos medicamentos pueden causar efectos secundarios al paciente, pero si niños pequeños las consumen, pueden resultar heridos, necesitar atención médica, hospitalización en cuidados intensivos o incluso en algunos casos hasta fallecer”, recalcó.

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