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Obamacare

13 hombres y ninguna mujer: el grupo encargado de reescribir el proyecto de ley de salud en el Senado

Aunque la legislación que promueven los republicanos reduciría el acceso de millones de mujeres a los servicios de salud, el grupo de trabajo seleccionado por el líder de la mayoría del Senado Mitch McConnell solo incluye a hombres conservadores y férreos opositores al Affordable Care Act.
9 May 2017 – 7:03 PM EDT

13 hombres están decidiendo el futuro del sistema de salud en Estados Unidos: todos son senadores republicanos y han sido escogidos para revisar el proyecto de ley de salud conocido como el American Health Care Act, que fue aprobado hace unos días en la Cámara de Representantes. Ellos serán los encargados de reescribir una versión que, de ser aprobada, sustituiría a la ley vigente: el Affordable Care Act (ACA) también conocido como Obamacare.

Esto significa que en la mesa de discusión no habrá ni una sola mujer para defender los intereses de las 126 millones de adultas que viven en Estados Unidos, más de la mitad de la población del país. Ello a pesar de que la derogación de la ley vigente significaría una reducción de los servicios preventivos que reciben, así como la cobertura de los servicios de maternidad, los exámenes de detección de cáncer de mama y el acceso a anticonceptivos gratuitos, entre otros.

De esos 52 senadores republicanos, solo cinco son mujeres. La decisión de no incluir a ninguna de ellas fue del líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, quien está recibiendo fuertes críticas. Este martes se defendió diciendo: "Nadie está siendo excluido con base en su género", dijo el republicano por Kentucky. "El grupo de trabajo que importa somos los 52 senadores (republicanos) y estamos teniendo reuniones extensas todos los días".


Una de las excluidas es la senadora Susan Collins de Maine, quien reaccionó a principios de la semana diciendo: "Los líderes tienen el derecho de escoger a quienes ellos quieran, eso no quiere decir que yo no vaya a trabajar en la ley de salud. He trabajado en el asunto por muchos años y creo que puedo traer experiencia al debate que sería muy útil".

Reportes indican que su exclusión podría estar relacionada con el hecho de que tanto ella como otras republicanas (Deb Fisher de Nebraska, por ejemplo) son mucho más moderadas y podrían poner obstáculos a la aprobación de este proyecto de ley, que dejaría sin cobertura a millones de personas.


Para los demócratas, la indignación ha sido mucho mayor. Apenas se dieron a conocer los miembros del grupo de trabajo, la senadora por California Kamala Harris reaccionó llamando la atención sobre cómo los republicanos están debatiendo políticas que afectan directamente a las mujeres, sin incluir a ninguna en el proceso. "Está mal", escribió en un tuit.



El proyecto de ley actual corta la financiación por un año a las clínicas de Planned Parenthood, que provee servicios de salud de reproductiva a millones de mujeres en el país. Además, los estados tendrían el poder de no ofrecer protecciones garantizadas por el Affordable Care Act, que obligaban a las aseguradoras a cubrir servicios de maternidad sin cobrar más por la póliza. Una cesárea o una depresión postparto volverían a ser consideradas como enfermedades preexistentes.

El American Health Care Act, tal y como fue aprobado en la Cámara de Representantes, prohíbe el uso de créditos de impuestos federales para comprar un seguro de salud que incluya la cobertura de abortos.

No es la primera vez

La escena se ha repetido en sucesivas ocasiones durante el gobierno de Donald Trump: varios hombres se reúnen para decidir sobre sobre asuntos que afectan a las mujeres.


Así ocurrió el 23 de enero, cuando firmó una orden ejecutiva para retirar los fondos a ONGs internacionales dedicadas a ofrecer servicios de salud reproductiva a las mujeres de bajos recursos de todo el mundo.

A finales de marzo, una sala de hombres también discutió si incluir o no la cobertura de los 10 beneficios esenciales en el proyecto de ley promovido por el presidente Donald Trump.

A esto habría que sumarle las múltiples frases despectivas y las leyes que se han ido aprobando para atentar contra los derechos de las mujeres de decidir sobre sus cuerpos, desde el inicio de su gobierno. Sin olvidar los señalamientos por acoso sexual y el video que se reveló durante la campaña, donde Trump presumía de besar y manosear a las mujeres sin preguntar.


La revocación de Obamacare: una amenaza para la salud de las mujeres

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