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Asesinatos

Se escondieron entre la maleza, soportaron las heridas y caminaron horas para pedir ayuda: la historia de los niños sobrevivientes

Hasta este miércoles por la noche, los cinco menores sobrevivientes de la masacre continúan internados, pero todos están fuera de peligro, según informaron sus familiares. También señalaron que los niños siguen traumatizados tras haber visto morir a sus madres.
7 Nov 2019 – 9:58 PM EST

Los niños de la familia LeBarón que sobrevivieron a una emboscada en el norte de México no sólo escaparon de los hombres armados que mataron a sus madres, sino que lograron esconderse entre la maleza y algunos caminaron kilómetros para obtener ayuda pese a tener heridas de bala.

Hasta este miércoles por la noche, los cinco menores sobrevivientes de la masacre continúan internados aunque todos están fuera de peligro, según informaron familiares que van a visitarlos.

El menor de 13 años, Davin Blake, es considerado un héroe en medio de la tragedia tras haber escondido a cinco de sus hermanos entre los arbustos y, después, caminar por seis horas para pedir ayuda.

Natalie LeBarón, prima de las víctimas, dijo en entrevista con el Noticiero Univision que Blake los escondió debajo de un árbol y los tapó con lo que podía para que no fueran vistos por alguien que los pudiera lastimar.

Una vez protegidos Daven corrió entre las montañas hasta el pueblo La Mora para buscar ayuda.

“Caminó unos 30 kilómetros o más. Tardó alrededor de seis horas en llegar”, señaló la prima de los menores.

Su hermana Kyle de 14 años, y quien estaba herida de un pie, se quedó a cuidado de sus hermanitos, pero al ver que pasaban las horas y Daven no regresaba, envió por ayuda a Mackenzie de 9 años, que solo tenía el roce de la bala en un brazo, pero se perdió en el intento por llegar al pueblo.

“La encontraron por sus pequeñas huellas, había tomado un camino equivocado, pero lo más sorprendente es que al ser localizada, pedía que regresaran a buscar a sus hermanitos. ‘Tenemos que ir por ellos, le dijo a sus tíos que la encontraron’”, relató Lafe Longford, primo de los niños.

En total, los niños estuvieron solos desde alrededor de las 11:00 de la mañana hasta alrededor de las 7:30 de la tarde, cuando fueron rescatados. Familiares en La Mora intentaron llegar a ellos antes, pero se detuvieron ante los disparos.

En las grabaciones de las llamadas entre los rescatistas, se les puede escuchar discutiendo si era mejor arriesgar más vidas o esperar una hora o dos a la llegada del ejército mexicano. Fue una decisión agónica.

Cody Greyson Langford, de 8 años, tenía un disparo en la mandíbula y sangraba de forma abundante. Otra niña sufrió balazos en el pie y en la espalda.

Los cinco menores que sobrevivieron a la lluvia de balas y que ahora se recuperan en el hospital de Tucson, Arizona, son unos héroes, dice su familia.

“Nadie de nosotros tenemos la capacidad para entender o imaginar lo que ellos vivieron”, dijo Longford.


Dos de los menores fueron operados con éxito el martes, según sus familiares, y algunos de ellos podrían ser dados de alta la noche del miércoles.

Aunque la violencia relacionada con el narcotráfico ha estado presente en México durante años, el ataque expuso la manera en la que los hombres armados de cárteles han dejado de preocuparse por matar niños.

En agosto, en el estado de Chihuahua, pistoleros dispararon 123 balas a un hombre y mataron a tres niñas de 4, 13 y 14 años. En junio, un niño fue asesinado junto a su padre en Sonora, y en julio, otro de 10 años murió en un robo en el estado de Puebla.

Las autoridades dijeron el martes que un sospechoso fue arrestado en la ciudad fronteriza de Agua Prieta en posesión de varios rifles de asalto, pero luego dijeron que el sospechoso aparentemente no estuvo involucrado en la emboscada.

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