Muertes

Muere Ali, la leyenda que luchó fuera y dentro del ring

Ali, una de las figuras más reconocidas del siglo XX, sufrió el mal de Parkinson y ya había sido hospitalizado en dos ocasiones. El presidente Obama dijo que fue un campeón que batalló "por lo que era justo".
4 Jun 2016 – 12:37 AM EDT

La leyenda del boxeo Muhammad Ali perdió su pelea final este viernes, a causa de problemas respiratorios que lo afectaron en la última semana y murió en un hospital de Phoenix, Arizona, a los 74 años.

Ali, una de las figuras más reconocidas del siglo XX, sufrió por 30 años del mal de Parkinson y ya había sido hospitalizado en dos ocasiones a finales de 2014 e inicios de 2015 por neumonía e infecciones urinarias.

"Luego de una batalla de 32 años contra el Parkinson, Muhammad Ali murió a los 74 años. El tres veces campeón mundial de los pesos pesados falleció esta noche", dijo el portavoz de la familia, Bob Gunnell, en un comunicado.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, le rindió tributo este sábado por ser un campeón que "luchó por lo que era justo". "Su lucha fuera del ring le costó el título y su estatus público. Aquello le hizo ganarse enemigos por doquier, ser agraviado, y casi ser enviado a la cárcel. Pero Ali se mantuvo firme. Y su victoria nos ayudó a acostumbrarnos a la nación que reconocemos hoy", dijo el mandatario.

"Es un día triste para la vida. Amaba a Muhammad Ali. Nunca morirá", dijo Don King, quien estuvo a cargo de varios de los combates legendarios del boxeador, a The Associated Press.

El funeral será realizado en su pueblo natal: Louisville, Kentucky, donde las banderas ondearán a media asta en su honor.


"El más grande"


La historia de Cassius Clay, el boxeador, comenzó por una gran rabieta: un ladrón le robó su bicicleta.

Corrió iracundo a denunciar lo ocurrido al policía Joe Martin, que además estaba a cargo del gimnasio Columbia, en la ciudad de Louisville. Gimoteando, el jovencito amenazaba con darle una paliza al culpable, pero Martin le recomendó primero aprender a boxear antes de irse a los puños con cualquiera. Y allí se quedó, peleando.

A los 14 ya había ganado el Golden Gloves Championship, su primer título de importancia para novatos semipesados del estado de Kentucky. Lo ganó cinco veces más.

Con apenas 18 años se llevó la medalla de oro en peso semipesado en los Juegos Olímpicos de Roma (1960), a pesar de que por poco su miedo a los aviones le hace perder el viaje. Ya en esa ocasión, la prensa destacó su "suprema confianza" y sus "intrincada danza" en el ring.

Con el oro en el cuello, Clay cerró su etapa amateur.

De allí en adelante, no paró de esquivar golpes, acumular peleas ganadas, 56 en total, y nocauts, unos 37. En su carrera, el pugil solo perdió cinco combates. De allí en adelante, su particular estilo de bailar en la lona y sus enfrentamientos contra Sonny Liston, con Joe Frazier en la llamada "pelea del siglo" o su victoria por nocaut contra George Foreman –en la conocida "batalla de la selva", porque se disputó en la República del Congo–, lo consagraron como "el más grande".

Ali solo perdió su título de campeón por puntos con Leon Spinks, en febrero de 1978. La revancha con Spinks llegó el 15 de septiembre de 1978.

Su carrera terminó con otra derrota por puntos contra Trevor Berbick en diciembre de 1981.


Las batallas de Muhammad Ali dentro y fuera del ring

Loading
Cargando galería


Su conversión al islamismo y Vietnam


Tras vencer a Liston en febrero de 1964, afirmó eufórico ser “el rey del mundo”, e hizo referencias religiosas. No asistió esa noche a la fiesta en su honor. Al día siguiente, confirmó que se había convertido al Islam y que renunciaba a su apellido. “Cambio de nombre porque Clay es un apellido de esclavo que yo no he elegido”. Ahora era Cassius X, quizá por sus vínculos con Malcolm X.

Cuatro días después de su campeonato, sin embargo, Elijah Muhammad le puso el nombre que lo acompañaría por el resto de sus días: Muhammad Ali, “el amado por Dios”. El Islam fue su forma de rebelarse a una sociedad que segregaba fuertemente a los negros.

"Cassius Clay es el nombre de un esclavo. No lo escogí, no lo quería. Yo soy Muhammad Ali, un hombre libre", dijo en ese entonces.

En otra de sus batallas fuera del ring, Ali rehusó ir a la guerra de Vietnam en 1967. Por ello, la Asociación Mundial de Boxeo le quitó el título y, posteriormente, fue hallado culpable de deserción y sentenciado a cinco años de prisión.

"Ningún vietnamita me llamó nunca negro", espetó en una de sus legendarias líneas.

No llegó a estar tras las rejas y, en 1971, la Corte Suprema de Estados Unidos anuló la condena. Pero el pleito le costó tres años y medio de su carrera porque en ese lapso no pudo obtener las licencias necesarias para meterse al cuadrilátero.

RELACIONADOS:MuertesMuhammad AliDeportesEEUUParkinson
Publicidad