null: nullpx
Coronavirus

“Le temo más a la deportación que al coronavirus”: dice enfermera con TPS que trabaja en un asilo en California

Alrededor de 11,600 profesionales de la salud son migrantes beneficiados por el Estatus de Protección Temporal, un alivio que el presidente Donald Trump ha querido eliminar desde 2017. Muchos de ellos trabajan en los estados más afectados por el brote del covid-19, como Florida, California y Nueva York.
Sigue nuestra cobertura completa del coronavirus.
3 May 2020 – 10:19 AM EDT

LOS ÁNGELES, California.- El lunes por la tarde, la asistente de enfermera Blanca Galeas regresó muy preocupada a su casa, localizada en el norte de California. Ese día, en el asilo de ancianos donde trabaja, le tocó ayudar a una paciente que estaba tosiendo mucho. Al menos dos compañeros se contagiaron de coronavirus y en otros hogares de asistencia de aquella zona han muerto varios adultos mayores.

“Vine con miedo porque la estaba atendiendo”, cuenta Galeas, a quien no le extraña la noticia de que el 40% de los 1,870 fallecidos por el virus en California estuvieran en hogares para ancianos.

Pero Galeas asegura que el covid-19 no le quita tanto el sueño como la amenaza de que eliminen el Estatus de Protección Temporal (TPS), que desde 1998 le otorga un permiso provisional de trabajo y de estadía en este país. Eso significaría volver a su natal Honduras, donde viven pocos familiares suyos.

“Le temo más a la deportación que al coronavirus, porque para hacer el trabajo tenemos experiencia. La deportación me atemoriza mucho más y por esa angustia he desarrollado alta presión. Regresar a mi país, después de tantos años, sí me da miedo”, dijo Galeas en una entrevista con Univision Noticias.

Cada mañana, ella sale a trabajar al asilo Bethany Home, en la comunidad de Ripon, pidiéndole a Dios que le “ablande el corazón” al presidente Donald Trump, quien lleva tres años tratando de regresar a sus lugares de origen a más de 300,000 migrantes con TPS.

Galeas insiste que su trabajo como asistente de enfermera, que desempeña desde hace 25 años, es un ejemplo de las contribuciones que hacen miles de ‘tepecianos’ durante la pandemia.

“Llego bien cansada a la casa y duermo como piedra. Ahora estamos atendiendo a más pacientes porque estamos cortos de personal porque están enfermos. Yo no puedo dejar de ir a trabajar, porque los pacientes nos necesitan, dependen de nosotros”, afirma.

Hay unos de 131,300 beneficiados del TPS que están en la categoría de empleados “esenciales” por el brote del covid-19 y alrededor de 11,600 son trabajadores de la salud, de acuerdo con un análisis del Center for American Progress (CAP). Son migrantes que provienen de países que han sido afectados por guerras y desastres naturales, como El Salvador, Honduras, Nicaragua, Haití y Nepal.

Ninguno de ellos estaría ahora mismo respondiendo a la pandemia, pues en 2017 Trump dio por concluido dicho alivio migratorio considerando que ya no era necesario. El programa sigue vigente debido a desafíos legales; sin embargo, su continuidad depende de la decisión que emita un tribunal de apelaciones en California.


‘Tepecianos’ en estados afectados por el virus

Ni siquiera el fantasma de la deportación ha impedido que estos ‘tepecianos’ atiendan a los contagiados en hospitales, clínicas y asilos de ancianos. Son enfermeros, paramédicos, terapeutas respiratorios, asistentes médicos, técnicos de salud o desempeñan otras ocupaciones en ese sector.

Los estados con más migrantes con TPS que trabajan en el campo de la salud son Florida, donde hay 2,900 inscritos al programa; California, con 2,700; y Nueva York, con 2,100.

“Estos estados también albergan a un gran número de personas que dieron positivo o murieron como resultado del covid-19, destacando que los trabajadores con TPS en estas ocupaciones son precisamente donde más se necesitan en este momento”, menciona el reporte del Center for American Progress.

El análisis del CAP también encontró que hay unas 6,100 personas con TPS trabajan junto con médicos y enfermeras, “y son importantes para mantener” funcionando establecimientos del área de la salud.

Además, hay otro grupo de 76,100 ‘tepecianos’ en compañías vinculadas con la alimentación, desde granjas y plantas de procesamiento, hasta supermercados y restaurantes.

“Al igual que muchos estadounidenses, los inmigrantes con TPS son una parte importante de la fuerza laboral que mantiene al país funcionando en medio de la pandemia del coronavirus”, dijo Nicole Prchal Svajlenka, directora asociada de investigación del equipo de inmigración del CAP.

“Los números muestran su impacto crucial en nuestra sociedad, especialmente en estados con un gran número de casos de covid-19, y cómo están contribuyendo a pesar de que viven en la incertidumbre”, enfatizó Svajlenka.

Hay 195,000 salvadoreños, 57,000 hondureños, 46,000 haitianos y 2,550 nicaragüenses cuyos permisos de TPS concluyen el 4 de enero de 2021. Algunos llevan más de 20 años inscritos en el programa.


“Su trabajo es heroico”

Una carta que 38 senadores federales enviaron al presidente Trump el pasado 15 de abril pide que la Oficina de Migración renueve automáticamente sus permisos de trabajo y los de más de 800,000 beneficiados del programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia ( DACA).

La misiva menciona que esta acción evitaría que muchos migrantes deban recopilar la información requerida y paguen tarifas de renovación en medio de la crisis por el virus. Además, subraya, ambos grupos “son contribuyentes vitales para nuestra economía y la fuerza laboral de atención médica”.

“Esta simple medida, que está dentro de su autoridad ejecutiva, salvará vidas estadounidenses y evitará nuevas interrupciones en nuestra economía", señala la carta. “Por el contrario, seguir adelante con los esfuerzos de su administración para deportar a más de un millón de beneficiados de DACA y el TPS sería innecesariamente cruel y debilitaría en gran medida la fuerza laboral esencial de nuestra nación”, añade.

Por su parte, la organización Alianza Américas le pidió al Congreso y a la administración Trump que promulguen un cambio en las leyes migratorias para permitir que los ‘tepecianos’ obtengan residencias permanentes, precisamente agradeciendo su ayuda en la batalla contra el covid-19.


Ya hay un esfuerzo legislativo en curso. Se trata de la llamada Ley de Promesas y Sueños Americanos, que fue aprobada en la Cámara de Representantes y que legalizaría a los migrantes con DACA y TPS.

“El sacrificio que estas personas y sus familias están haciendo es ejemplar, especialmente cuando su futuro en este país es incierto”, dijo en un comunicado Oscar Chacón, director ejecutivo de Alianza Américas, que esta semana lanzó la campaña #KeepingUsSafe (Manteniéndonos Seguros) para crear consciencia sobre los roles vitales de estos migrantes durante la contingencia.

“El trabajo que realizan estas personas beneficiarias del TPS es heroico”, agregó Chacón.

Agotamiento, dolor y optimismo: las fotos de un enfermero en una de las zonas más afectadas por el coronavirus

Loading
Cargando galería

Más contenido de tu interés