Los recientes llamados de legisladores y exfuncionarios en Estados Unidos para evaluar la capacidad de Donald Trump, luego de iniciar la ofensiva militar en Irán, han puesto en el centro del debate a la Sección 4 de la Vigésima Quinta Enmienda de la Constitución estadounidense. Este es un mecanismo que permite declarar incapaz a un presidente en funciones.
Cómo funciona la sección 4 de la 25.ª enmienda con la que legisladores buscan incomodar a Trump
Aquí te explicamos cómo funciona el mecanismo constitucional que permite declarar incapaz a un presidente en funciones.
Aunque nunca se ha aplicado, este recurso constitucional establece un procedimiento claro —aunque políticamente complejo— para transferir el poder cuando el mandatario no puede o no quiere reconocer su propia incapacidad.
La sección 4 de la 25.ª Enmienda se trata del apartado más controvertido, ya que permite remover temporalmente al presidente sin su consentimiento, en caso de que se considere que no está en condiciones de gobernar.
A diferencia de otras secciones, aquí no es el propio mandatario quien cede el poder, sino su propio gabinete. Por ello, el proceso debe ser iniciado por el vicepresidente de Estados Unidos y la mayoría de los miembros del gabinete.
Ambos deben enviar una notificación formal al Congreso declarando que el presidente es incapaz de desempeñar sus funciones. Una vez enviada la notificación, el vicepresidente asume inmediatamente como presidente interino y el presidente queda temporalmente sin funciones.
Este cambio ocurre de forma inmediata, sin necesidad de votación inicial del Congreso.
¿Y si el presidente se niega a ser removido del cargo?
Aquí es donde el proceso se vuelve más complejo, ya que si el mandatario en turno rechaza la declaración y afirma que está en condiciones de gobernar, puede enviar una carta al Congreso reclamando el poder.
Después, el vicepresidente y el gabinete tienen cuatro días para insistir en su incapacidad. Si lo hacen, el Congreso debe intervenir.
En ese escenario, tanto la Cámara de Representantes como el Senado deben votar, y se requiere una mayoría de dos tercios para mantener al presidente apartado del cargo.
No necesariamente es una destitución definitiva. La Sección 4 está pensada principalmente como una medida para situaciones de incapacidad grave, pero el Congreso puede decidir si la separación se mantiene o si el presidente retoma sus funciones.
Aunque la Vigésima Quinta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos está vigente desde 1967, su sección 4 nunca ha sido utilizada.
Esto se debe a varios factores: el alto costo político de declarar incapacitado a un presidente, la necesidad de consenso entre el vicepresidente y el gabinete, el riesgo de una crisis institucional y la exigencia de mayorías calificadas en el Congreso.
Expertos coinciden en que, más allá del debate público, las probabilidades de que se aplique al presidente Donald Trump siguen siendo bajas, debido a los obstáculos políticos y legales que implica.








