Los aviones de color amarillo brillante están en tierra. Ahora comienza la liquidación.
Spirit consigue permiso judicial para iniciar liquidación de activos
Spirit Airlines obtuvo autorización judicial para comenzar a desmantelar la que fuera una vez una activa aerolínea de bajo costo y vender sus activos para pagar a los acreedores.
Spirit Airlines, que canceló repentinamente todos sus vuelos futuros durante el fin de semana, obtuvo el martes la aprobación judicial para comenzar a desmantelar la que alguna vez fue una activa aerolínea de bajo costo y convertir sus activos en efectivo para los acreedores.
El juez de quiebras estadounidense Sean Lane autorizó el plan de la aerolínea para una rápida liquidación de sus actividades comerciales restantes, allanando el camino para que Spirit siga adelante con la liquidación.
"Hoy es un día muy difícil. No es un día que nadie esperara que llegara", dijo Lane al dictar su fallo desde el estrado tras una audiencia de varias horas en Nueva York. El juez expresó su "solidaridad con los empleados de Spirit y sus familias".
La empresa necesitaba la autorización del juez para proceder, ya que el cese de operaciones por insolvencia es un proceso legalmente complejo. Su plan se centra en vender todos los activos posibles de Spirit —desde aviones, motores y repuestos hasta puertas de embarque y franjas horarias en los aeropuertos— y en limitar los gastos adicionales de nómina, arrendamientos y otros costos.
La liquidación marca un giro dramático para Spirit, que se acogió a la protección por quiebra en agosto de 2025 con la esperanza de escapar de la ruina financiera. La empresa matriz de la aerolínea intentaba reestructurar el negocio por segunda vez desde noviembre de 2024, pero el pasado sábado, de forma abrupta, dejó de operar vuelos.
100 millones de dólares adicionales en combustible por la guerra en Irán
El cierre en sí fue cuidadosamente orquestado. La empresa, Spirit Aviation Holdings Inc., dijo que hizo el anuncio del cierre de operaciones en medio de la noche para asegurarse de que los aviones que realizaban sus últimos vuelos para la aerolínea estuvieran a salvo en tierra y que se contara con todas las tripulaciones.
Tres días después, esa sensación de urgencia se trasladó a la sala del tribunal, donde los abogados de la empresa solicitaron al juez la aprobación acelerada de su plan de liquidación, argumentando que la rapidez beneficiaría a los acreedores y clientes de Spirit.
"Cualquier demora causará caos, confusión y le costará a la masa de la quiebra una cantidad significativa de tiempo y dinero", afirmaba una moción, señalando que la aerolínea "no estaba generando ingresos".
El abogado de Spirit, Marshall Huebner, dijo el martes en la corte que el aumento de los costos del combustible para aviones desde que Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán "sumió a Spirit por completo".
Los gastos de combustible de la aerolínea aumentaron en aproximadamente 100 millones de dólares "solo en marzo y abril", dijo Huebner, y agotaron rápidamente la liquidez de Spirit y descarrilaron sus esfuerzos de reestructuración.
También se disculpó directamente con los empleados y clientes de Spirit, especialmente con los pasajeros que, según dijo, ahora podrían verse completamente "excluidos" de ciertas rutas sin la aerolínea de bajo costo.
Huebner describió un rápido esfuerzo por parte de otras aerolíneas y otros segmentos de la industria de la aviación para ayudar a los empleados y clientes de Spirit una vez que el fin de la aerolínea parecía inevitable.
"Todo el sector se movilizó para llevar a nuestra gente a casa", dijo Huebner. Spirit empleaba a unas 17,000 personas y transportó a unos 50,000 pasajeros en su último día de operaciones. El último vuelo, que viajó de Detroit a Dallas, aterrizó después de la medianoche del sábado.
Según los documentos legales, los activos de Spirit incluyen su flota de 114 aviones de la familia Airbus A320. La mayoría de ellos —66 aeronaves— estaban arrendados, pero la empresa es propietaria de 28 que formarán parte del proceso de liquidación. Otros 20 de los aviones de su propiedad ya estaban destinados a ser vendidos en virtud de un acuerdo judicial independiente, aprobado previamente. Spirit también posee 18 motores de repuesto.
Spirit afirma que planea mantener inicialmente una plantilla mínima de entre 130 y 150 empleados que ayudarán a supervisar el proceso de liquidación, lo que incluye asegurar las aeronaves y coordinar la logística. El equipo, que se espera que incluya a algunos directivos de la empresa, se reducirá finalmente a unos 40.
En las últimas dos semanas, Spirit mantuvo conversaciones con la administración Trump sobre un esperado acuerdo de rescate que fracasó, lo que eliminó lo que la empresa describió como su última vía viable para seguir adelante. Sobre el posible rescate, el secretario de Transporte, Sean Duffy, dijo el sábado: "A menudo no tenemos 500 millones de dólares disponibles".
Duffy señaló que otras aerolíneas estadounidenses, entre ellas United, Delta, JetBlue y Southwest, estaban ofreciendo tarifas de 200 dólares por trayecto durante un tiempo limitado a los viajeros que tuvieran números de confirmación de Spirit y prueba de compra.
Las aerolíneas también intervinieron para ayudar a los miembros de la tripulación de Spirit que se quedaron varados, dijo, y algunas ofrecieron un proceso de contratación preferencial para los exempleados de Spirit que buscaran trabajo.








