No conocen el país. No tienen familia ahí. Y aun así, el Gobierno de los Estados Unidos los ha deportado a un destino que no aparece en sus documentos oficiales, dejando en el limbo a miles de inmigrantes indocumentados.
Inmigrante de Guatemala solicitó asilo en EEUU y podría ser enviada a un tercer país desconocido
Así como el caso de esta mujer de Guatemala, que vivió una terrible experiencia en su tránsito a Estados Unidos, miles de inmigrantes en espera de asilo han sido deportados a un tercer país, sin vínculos familiares, dejándolos en el limbo.
Tal fue el caso de una mujer guatemalteca que, al lado de su hija de 4 años, huyó de la violencia extrema de su país. En una entrevista con la agencia AP, denunció que en 2024, durante su tránsito a Estados Unidos, fue secuestrada y agredida sexualmente por una banda en la frontera con México.
Posteriormente, descubrió que estaba embarazada, buscó refugio en Estados Unidos con la esperanza de reconstruir su vida, pero meses después, en una corte de inmigración en San Francisco, esa esperanza se transformó en miedo.
Un abogado del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no pidió su deportación a Guatemala, sino a países que le resultan completamente ajenos: Ecuador, Honduras o incluso Uganda, lugares de los que nunca había oído hablar.
Su caso ilustra una práctica cada vez más común en la política migratoria de Donald Trump: la posibilidad de enviar a solicitantes de asilo a terceros países desconocidos para ellos, dejando a miles de personas en un limbo legal.

Miles de solicitantes de asilo en el limbo
Para miles de solicitantes de asilo, la posibilidad de ser enviados a un tercer país es una orden real. Son decenas de casos, como un hombre afgano que fue enviado a Uganda; una mujer cubana que trabajaba en un restaurante en Texas fue deportada a Ecuador y decenas de historias que podrían sumarse a la lista.
La organización sin fines de lucro Mobile Pathways precisó que entre los 13,000 inmigrantes que vivían en Estados Unidos en espera de resoluciones de solicitudes de asilo, han enfrentado órdenes de deportación a terceros países, sin importar si estos contaban con algún vínculo o no.
En el primer bimestre del año 2026, las deportaciones a terceros países se han concentrado en Ecuador, Honduras y Uganda, así como en otros 33 países, aunque en menor medida.
Durante el segundo mandato del presidente Donald Trump, las políticas de inmigración se han vuelto más agresivas, con redadas del ICE y la Patrulla Fronteriza concentrando a las personas en tránsito en centros de detención. Incluso deteniendo a personas que estaban en espera de la resolución de la solicitud de asilo.
Así, muchos han quedado atrapados en un limbo migratorio: no pueden defender sus solicitudes de asilo ante los tribunales y desconocen si en cualquier momento serán detenidos y enviados en un vuelo de deportación a un país que nunca han pisado.
Algunos permanecen bajo custodia, aunque no hay cifras claras sobre cuántos, otros cuentan con un permiso para trabajar legalmente, mientras se resolvían sus solicitudes de asilo, lo que ha intensificado la preocupación y el miedo en las comunidades migrantes.
TLS
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