El gobierno de Donald Trump comenzó a moderar algunas de sus políticas migratorias más agresivas, con nuevas instrucciones internas que limitan las acciones de agentes del Immigration and Customs Enforcement (ICE), según revelaron funcionarios y abogados citados por NBC News.
ICE ordena frenar redadas en tribunales y limita entrar a casas sin orden judicial, según funcionarios del DHS
Las fuentes también señalaron que los agentes han reducido significativamente las detenciones dentro de tribunales migratorios y los arrestos en cortes se limitan a casos donde la persona ya es considerada deportable
De acuerdo con el reporte, oficinas locales del ICE en Estados Unidos recibieron indicaciones verbales para evitar ingresar a viviendas sin una orden firmada por un juez, una práctica que había sido ampliamente cuestionada en meses recientes. La información proviene de dos funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y abogados de inmigración que han observado directamente los cambios.
Las fuentes también señalaron que los agentes han reducido significativamente las detenciones dentro de tribunales migratorios, especialmente tras un ajuste implementado en febrero. Bajo esta nueva línea, los arrestos en cortes se limitan a casos donde la persona ya es considerada deportable.
Este giro ocurre después de una etapa marcada por operativos más agresivos, como la detención de solicitantes de asilo en audiencias judiciales o incursiones en domicilios con órdenes administrativas. Dichas prácticas fueron impulsadas durante la gestión de Kristi Noem al frente del DHS.
Violaban la Cuarta Enmienda de la Constitución
Organizaciones como la American Civil Liberties Union (ACLU) denunciaron previamente que estas acciones violaban la Cuarta Enmienda de la Constitución estadounidense, que protege contra registros y detenciones arbitrarias.
El ajuste en la estrategia migratoria también coincide con un contexto de presión política y operativa. Según datos del propio ICE citados en el informe, las detenciones han disminuido en los últimos meses —hasta un 22% desde diciembre— tras episodios polémicos, incluidos tiroteos en Minneapolis donde murieron ciudadanos estadounidenses.
Además, Trump sustituyó a Noem por Markwayne Mullin en el DHS, en medio de críticas por las tácticas implementadas. Desde entonces, abogados y defensores han detectado una reducción en arrestos en la vía pública y en tribunales.
A pesar de estos cambios, varias prácticas cuestionadas siguen vigentes. Abogados de inmigración señalaron que continúan las detenciones durante citas rutinarias con ICE, donde migrantes son enviados directamente a centros de detención, incluso sin historial delictivo.
No obstante, el DHS mantiene su postura oficial de que las operaciones continúan enfocadas en personas con antecedentes criminales. Un portavoz aseguró —según NBC News— que desde el inicio del mandato se han deportado más de tres millones de migrantes y que cerca del 70% de los detenidos tienen c argos o condenas, cifras que el medio indicó no pudo verificar de forma independiente.









