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Elecciones

Nicaragua vota este domingo para consolidar la dinastía de los Ortega

El presidente Daniel Ortega se presenta junto a su esposa a un tercer mandato consecutivo, contra cinco candidatos desconocidos por el país. La oposición, ilegalizada en junio, no participa de los comicios presidenciales.
6 Nov 2016 – 12:13 AM EDT

Los votantes en Nicaragua escogen este domingo a su próximo presidente, en un proceso electoral del que no participará el bloque opositor principal del país ni los observadores internacionales que han monitoreado anteriormente estos comicios, como la Organización de Estados Americanos.

En ese contexto, el presidente Daniel Ortega luce como claro favorito para ganar la elección y llegar a su cuarto mandato como líder nicaragüense, en lo que sería su tercer período presidencial consecutivo. Ortega llega a la batalla por la reelección de la mano de su esposa, Rosario Murillo, quien se postuló como candidata a la vicepresidencia.

La principal coalición opositora en Nicaragua—organizada en torno al Partido Liberal Independiente (PLI) y el Movimiento Renovador Sandinista (MRS)—no tuvo la oportunidad de aparecer en las boletas este domingo, luego que un fallo del Poder Judicial el pasado junio le inhabilitara de participar en la contienda presidencial. “Son elecciones sin competitividad”, han dicho los líderes de la oposición.

Una " concurrencia moderada" de votantes acudió a las urnas el domingo en los 153 municipios del país, según reportó el Consorcio Panorama Electoral, integrado por cuatro organizaciones cívicas. Pero varios centros de votación visitados por Univision Noticias estaban vacíos en la tarde el domingo.



Actualmente Ortega cuenta con el 69.8% de la intención de voto, de acuerdo a la última encuesta nacional realizada por el grupo M&R Consultores, basado en Managua. Según ese sondeo, el presidente aventaja a su competidor más cercano –el exguerrillero Maximiliano Rodríguez- por 61.97 puntos.


De este modo el mandatario—cercano a cumplir 71 años de edad—podría fácilmente ganar la elección en la primera vuelta, para lo que necesitaría superar por cinco puntos al candidato que obtenga el segundo lugar, y haber obtenido al menos el 35% de los votos.

"Una campaña deslucida"

A diferencia de otras campañas, Ortega prácticamente no salió a la calle a mostrar músculo político ni a buscar votos este año. De hecho, el analista político nicaragüense Cairo Amador considera que esta ha sido la campaña " más deslucida y menos brillante de los últimos años".

Según Amador, los movimientos del gobierno para debilitar a la oposición "han hecho que estas votaciones estén en cuestión", aunque el analista agrega que fueron hechos bajo el marco de la ley.


De los comicios no participarán los observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), ni del Centro Carter de EEUU, luego de que cuestionaran el proceso electoral de 2011, en el que Ortega fue reelecto tras su retorno al poder en 2007.

Sin embargo, las elecciones sí serán presenciadas por cinco expresidentes (el salvadoreño Mauricio Funes, el hondureño Manuel Zelaya, el paraguayo Fernando Lugo y los guatemaltecos Vinicio Cerezo y Álvaro Colom), y por un grupo de expertos electorales de Latinoamérica, además de 120 personalidades internacionales, según dijo este sábado Roberto Rivas, presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE).

Los comicios también serán observados por "una misión de la OEA que no está en su carácter de observador, sino como misión que viene a ver cómo transcurre el proceso de elección", explicó Rivas.

"Todo está ya arreglado"

Las elecciones en Nicaragua se realizan ante una tensión nacional entre quienes opinan que las ramas legislativa, electoral y judicial han despejado el camino a Ortega.


Varios sectores de la oposición han caracterizado los comicios como una farsa, y algunos empleados públicos dijeron al diario La Prensa que fueron amenazados con el despido si el domingo no votan por el oficialismo, según reportó The Associated Press.

El disidente sandinista Hugo Torres denunció que "en aras de vender hacia el exterior esa imagen de supuesta legitimidad, el Gobierno de Ortega ha suplantado a los verdaderos observadores por 'acompañantes' provenientes de partidos y gobiernos amigos y socios políticos".

En 2010, Daniel Ortega logró que la Corte Suprema de Justicia, dominada por magistrados afines al sandinismo, declarara inconstitucional el artículo que impedía que un presidente pudiera ser reelegido de forma consecutiva.


"No vale la pena perder tiempo y votar. Todo está ya arreglado", dijo Glenda Bendana, una vendedora de un centro comercial de Managua, a la Agencia France Press. "Aquí no nos han quitado el derecho a votar, sino el derecho a decidir. Ortega se quiere morir en el poder y dejar a su esposa en su lugar".

Con información del corresponsal Wilfredo Miranda.

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