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Congreso de EE.UU

Ted Cruz y varios senadores republicanos se opondrán a que el Congreso certifique el triunfo de Joe Biden

El grupo anunció este sábado en un comunicado conjunto su apoyo a la objeción de la certificación de resultados por el Congreso el próximo 6 de enero, cuando debería hacerse la reunión legislativa protocolar en la que se reconocerá a Biden como presidente electo.
2 Ene 2021 – 01:08 PM EST
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Hasta ahora solo el senador republicano de Missouri Josh Hawley se había pronunciado a favor de la iniciativa de representantes de su partido de objetar la certificación de los resultados electorales el próximo 6 de enero en la sesión del Congreso, contrariando la línea que había lanzado el líder de la mayoría republicana, Mitch McConnell, cuando, al reconocer el triunfo de Joe Biden pidió a sus colegas pasar la página y no presentar objeciones al resultado.

Pero este sábado, un grupo de senadores, encabezados por Ted Cruz, anunció que también apoyará la iniciativa, lo que forzará a los congresistas a abrir un debate sobre la legitimidad de la elección de Biden como presidente, que ya ha sido determinada en el Colegio Electoral.

La oficina de Cruz publicó un comunicado, junto con los senadores republicanos Ron Johnson, de Wisconsin; James Lankford, de Oklahoma; Steve Daines, de Montana; John Kennedy, de Louisiana; Marsha Blackburn, de Tennessee, y Mike Braun, de Indiana, así como los senadores recientemente electos, Cynthia Lummis, de Wyomin; Roger Marshall, de Kansas; Bill Hagerty, de Tennessee, y Tommy Tuberville, de Alabama, para un total de 11 miembros de la Cámara Alta.

Según el comunicado, "el Congreso debería nombrar inmediatamente una Comisión Electoral, con plena autoridad investigadora y de determinación de hechos, para realizar una auditoría de emergencia de 10 días de los resultados electorales en los estados en disputa".

"En consecuencia, tenemos la intención de votar el 6 de enero para rechazar a los electores de los estados en disputa como no 'entregados regularmente' ni 'legalmente certificados' (el requisito legal), a menos que y hasta que se complete la auditoría de emergencia de 10 días", añade el comunicado.

En el comunicado, Cruz y el resto de los senadores ponen como pretexto para dar este paso la existencia de acusaciones "generalizadas" de fraude electoral, a pesar de que las acusaciones hechas por Trump y su equipo, miembros de partido republicano y otros ciudadanos han sido rechazadas en las cortes por carecer de evidencias y fundamento legal. Más de 50 demandas relacionadas con el presunto fraude electoral de Trump han sido rechazadas.

El ejemplo de 1876

La petición de los senadores implica que una vez completada la solicitada auditoría, los estados individuales evaluarían los hallazgos de la comisión y podrían convocar una sesión legislativa especial "para certificar un cambio en su voto, si fuera necesario".

El grupo tomó como referencia la creación de una comisión similar en 1876, compuesta por cinco representantes, cinco senadores y cinco jueces de la Corte Suprema, que revisó acusaciones de fraude electoral.

Este año, la Corte Suprema rechazó las dos demandas recibidas que buscaban discutir los resultados electorales, por falta de sustento legal. La útima negativa del máximo tribunal llegó el pasado mes de diciembre cuando rechazó la controversial demanda presentada por Texas en busca de revertir el triunfo del presidente electo, Joe Biden, invalidando los resultados de las elecciones en cuatro estados clave.


Las dos cámaras del Senado de EEUU tienen programado reunirse el próximo miércoles para una sesión conjunta en la que se anuncia el conteo individual del Colegio Electoral de cada estado.

En este procedimiento, cualquier miembro puede presentar una objeción, pero si un senador y un representante se oponen al resultado de un determinado estado, ambas cámaras se separan y debaten si defender ese desafío, en una votación que puede durar hasta dos horas en cada caso.

La reunión del miércoles es un procedimiento de protocolo (pro forma) en el que se recibe el resultado y el vicepresidente, como presidente del Senado, lee los números y finalmente nombra al ganador de la elección, pero la maniobra republicana podría extender el tiempo que los congresistas deban dedicar al encuentro, porque tendrán que debatir sobre la legitimidad de las votaciones en varios estados clave.

No se espera que las objeciones vayan a forzar a un cambio en el resultado final del Colegio Electoral que anule la victoria de Biden, pues los demócratas en la Cámara de Representantes tienen la mayoría y es seguro que el grueso de la bancada republicana en el Senado no se opondrá a la certificación final de los resultados.

En su comunicado, el senador por Texas, parece reconocer que la iniciativa de su grupo es poco más que un teatro político.

"No somos ingenuos. Esperamos que la mayoría, si no todos los demócratas, y quizás más de unos pocos republicanos, voten de otra manera. Pero el apoyo a la integridad electoral no debe ser un tema partidista. Una auditoría justa y creíble, realizada de manera expedita y bien completada antes del 20 de enero, mejoraría drásticamente la fe de los estadounidenses en nuestro proceso electoral y aumentaría significativamente la legitimidad de quien se convierta en nuestro próximo presidente. Se lo debemos al pueblo", añade el comunicado del grupo de senadores.


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