Elecciones 2016

Trump a los hispanos: "¿Qué diablos tienen que perder? Denme una oportunidad"

El candidato republicano vuelve a sugerir sin pruebas que puede haber fraude y pide un fiscal especial para investigar a Hillary Clinton
23 Ago 2016 – 8:21 PM EDT

Donald Trump pidió este lunes el voto de los hispanos con el mismo argumento que usó la semana pasada al dirigirse a los afroamericanos. “¿Qué diablos tienen que perder? Denme una oportunidad y yo arreglaré las cosas”, dijo el candidato republicano en Akron (Ohio), una ciudad que ha sufrido en las últimas décadas los peores efectos del declive industrial.

Trump no ofreció ninguna pista sobre el plan de inmigración que prepara y presentará en los próximos días, según los hispanos con los que se reunió el sábado. Pero sí hizo una llamada especial a los hispanos y les dijo que si le votaban resolvería algunos de los problemas de su comunidad.

“Los demócratas han fallado por completo en las grandes ciudades. (...) No hay viviendas, sube la pobreza y hay una educación horrible. Uno puede ir a las zonas de guerra en países donde combatimos y son más seguras que algunas de nuestras ciudades”, dijo Trump antes de añadir: "Es un desastre cómo viven los afroamericanos y los hispanos en muchos lugares y en muchos casos. Yo les devolveré los empleos y el espiritu y acabaré con la delincuencia. Ahora ustedes van por la calle y les disparan. Si me apoyan, podrán ir por la calle sin que les disparen”.

El mensaje de Trump es muy similar al de los discursos que pronunció hace unos días en Wisconsin y Virginia. La diferencia es que esta vez ha incluido en su llamada a los hispanos en medio de la expectación que ha suscitado la posibilidad de que presente un plan novedoso sobre inmigración.


Al igual que hizo hace unos días con los afroamericanos, el candidato republicano señaló a los demócratas como responsables de algunos de los problemas que sufren los hispanos y ha sugerido que Clinton sólo quiere los votos de los hispanos y no mejorar su situación.

“Nada cambiará si ustedes siguen votando por los mismos políticos fracasados que consiguen su voto y luego dicen adiós”, dijo Trump antes de proclamar de nuevo: ¿Qué tienen que perder [al votar por mí]? Yo haré un gran trabajo”.

Y sin embargo Trump no abandonó las aristas más duras de su discurso sobre inmigración. Recordó que construiría el muro en la frontera, se comprometió a “proteger los empleos de los trabajadores de EEUU” y subrayó que aplicaría “un escrutinio extremo” a cualquier persona que quiera venir a vivir al país. Este martes el candidato hablará sobre seguridad en la frontera en un foro que se celebra en San Antonio y que moderará el presentador Sean Hannity en Fox News.

Contra Clinton

El otro foco del discurso de Trump fue lo que definió como “la corrupción de los Clinton”. El candidato recordó asuntos polémicos como los correos electrónicos de su adversaria y la conexión entre su gestión en el Departamento de Estado y las donaciones que ha recibido la fundación que lleva el nombre de su esposo.
“A medida que las pruebas iban saliendo a la luz en los últimos meses, me ha sorprendido el alcance de la criminalidad de Hillary Clinton”, aseguró Trump antes de decir que el Gobierno federal debería designar a un fiscal especial para investigar a la candidata demócrata, a su familia y a su fundación.

La campaña de Clinton anunció esta semana que la Clinton Foundation dejará de aceptar donaciones extranjeras si Hillary llega a la Casa Blanca después de que varios medios publicaran que el Departamento de Estado había ofrecido a algunos donantes un trato preferente.

El candidato republicano no sólo sembró dudas sobre su adversaria. También la presentó como una persona que vela por que todo siga igual. “Yo lucho por un cambio real y no por uno que haga más rica a Hillary”, dijo Trump, que llegó a usar la expresión que sembró hace unos años el entorno de George W. Bush al hablar sobre Irak: “Necesitamos un cambio de régimen pacífico en nuestro propio país”.

Unos minutos antes del final, el candidato republicano volvió a sugerir sin pruebas que podía ser víctima de un fraude electoral. Primero dijo que creía que iba a arrasar en noviembre y luego animó a sus seguidores a estar muy pendientes de los centros de votación: “Esto no significa nada si no ganamos. Vayan y voten. Vayan y observen qué ocurre. Ya saben lo que quiero decir cuando hablo de observar”.

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