Elecciones 2016

Qué significa para Clinton y Trump la última avalancha de encuestas que se contradicen

Entrar en la recta final de la campaña significa vernos inundados por diferentes encuestas, algunas veces contradictorias: Trump lleva la delantera en un último sondeo, pero otro muestra lo contrario. ¿Cómo interpretar esta nueva información?
6 Sep 2016 – 7:11 PM EDT

A 62 días del día de la votación todos los ojos están en las últimas encuesta cada vez más reñidas.

Aunque hubo un periodo de distanciamiento después de las convenciones que favoreció a Hillary Clinton, la candidata solo pudo estar cómoda por un par de semanas: de acuerdo al más reciente sondeo sondeo nacional de CNN/ORC, Trump tiene una ventaja de dos puntos, volviendo de nuevo una posibilidad real que Trump gane la presidencia.

Trump supera a Clinton 45% a 43% en esta encuesta. Los siguen no muy de cerca el libertario Gary Johnson, con 7%, y la candidata del Partido Verde, Jill Stein, con apenas 2%.

El apoyo del que goza el nominado republicano en el Medio Oeste, donde la población votante republicana tiende a ser mayor y más blanca, creció e incluso podría entregarle lugares que habían caído en manos demócratas recientemente. Trump tiene ventajas, aunque no muy grandes, en dos estados péndulo, o swing states, como se le conoce en inglés: Ohio y Iowa, pero también sigue muy de cerca a Clinton en Wisconsin, Pennsylvania y Michigan, estados que han votado demócrata en las últimas seis elecciones.

Hoy por Trump, ¿mañana por Clinton?

El interés por las encuestas usualmente se intensifica después de las convenciones, cuando los candidatos o atraviesan un bajón, como en el caso de Donald Trump, o un impulso, como en el caso de Clinton. Entrar en esta recta final de la campaña significa vernos inundados por diferentes encuestas, algunas veces contradictorias: Trump lleva la delantera en esta última encuesta de CNN, pero otro sondeo de los 50 estados conducida por el periódico The Washington Post muestra una clara ventaja de Clinton frente a Trump.

Aunque estas contradicciones, que se dan a veces en el espacio de un par de horas, pueden dejar mareados a los votantes, lo que es claro es que aunque Trump gane ventaja, Clinton aún lleva la delantera.

Hasta la semana pasada la candidata demócrata le llevaba una ventaja promedio a Trump de seis puntos en los estados péndulo, o swing states, como se le conoce en inglés, los tradicionales Ohio, Florida, Virginia, Pennsylvania, New Hampshire, Colorado, Iowa, Michigan, Nevada, Carolina del Norte. En todos estos estados Clinton ha llevado la delantera desde ese impulso post-convención, cuando llegó a tener una ventaja de 8 a 10 puntos. Esta se vio ahora reducida a la mitad, según el último promedio del portal Real Clear Politics.

Encima de esto, a Trump no le está yendo tan bien como debería en lugares que le han dado la victoria a candidatos republicanos consistentemente, estados que son absolutamente cruciales para él si quisiera acercarse a la presidencia. Arizona, Georgia y Texas, sobre todo este último, donde Clinton tiene una ventaja de un punto, han sido las grandes sorpresas de esta elección.

Para ganar la elección, Trump debe consolidar el voto republicano, lo cual, en cualquier otra elección sería una redundancia. Pero una ola de republicanos prominentes le retiraron su apoyo a Trump y otros tantos incluso llegaron a declararle su apoyo a Clinton. En el sondeo de The Washington Post, Clinton gana 90% o más del voto demócrata en 32 estados, mientras Trump alcanza ese nivel de apoyo en menos de la mitad de estados, en tan solo 12.

Así que a pesar de esta última buena nueva para la campaña Trump, el sondeo de The Washington Post muestra cómo Trump se enfrenta a un agujero electoral, sino insondable, significativo. ¿Se contradicen las dos encuestas?

No necesariamente. Es cierto que Trump ha ganado terreno, pero eso no anula la enorme diferencia que se abrió entre los dos candidatos post-convención, y que los dos meses que quedan de campaña le arrojen más sorpresas a ambos candidatos, especialmente a Clinton, quien tiene sus escándalos de su uso inapropiado de un servidor privado de emails y de la fundación Clinton siempre mirandola de reojo.

En unas elecciones donde todo ha sido tan inesperado e incierto, el arte de adivinar las encuestas, como adivinar las cartas, se vuelve cada vez más crucial.

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