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Elecciones 2016

Los republicanos que coquetean con el libertario Gary Johnson porque no aceptan a Trump

Se han negado a dar su apoyo al candidato de su partido y eso los ha dejado en una posición incómoda para la elección general.
16 Sep 2016 – 11:38 AM EDT

Líderes republicanos de alto perfil se han negado a darle su apoyo a Donald Trump, pero ¿están dispuestos a ir más allá y darle un espaldarazo a la campaña del libertario Gary Johnson?

El candidato del Partido Libertario ha insistido e incluso desafiado a los estandartes republicanos, exigiendo su apoyo, para demostrar con eso su lealtad a los valores del movimiento conservador.

Johnson de 63 años, fue gobernador de Nuevo México entre 1995 y 2003 como miembro del Partido Republicano. Antes había dedicado su carrera a los negocios, convirtiéndose en uno de los mayores constructores del estado.

Su presión se ha concentrado en figuras como Mitt Romney, quien incluso llegó a decir en su cuenta de twitter que quería ver a Johnson en el primer debate presidencial programado para fin de este mes.

Johnson ha repetido en diversas entrevistas que el ex nominado republicano “está considerando la posibilidad de apoyarlo”.

Recientemente afirmó que si Romney “ quiere ser parte de su Administración, tiene una posición asegurada”.

El libertario está seguro que con el apoyo de Romney podría ganar al menos un estado en esta elección, en particular Utah y acaparar por primera vez votos electorales, desafiando la historia de su partido desde su fundación en 1971.

Utah

En 2012 Romney ganó Utah con un 72% de las preferencias. El ex candidato presidencial sigue siendo muy popular en el estado, de gran influencia mormona.

Una encuesta realizada por la firma Public Policy Polling en agosto mostró a Donald Trump con 39% de las preferencias, seguido por Clinton con 24%. Johnson figuró con 12%.

El libertario cree que con el apoyo de Romney esa cifra se podría elevar hasta ganar el estado.

Pero estrategas republicanos como Danny Vargas no creen que figuras de la talla de Romney den este paso.

“No creo que llegue al punto de decirle a la gente que no vote por el partido. Sería una deslealtad muy grande y ellos tienen una posición que va mucho más allá de esta elección”, explicó.

“Una cosa es negarle el apoyo a Trump, pero otra diferente es pedirle a sus seguidores que voten por otro partido”, agregó.

Romney no está sólo en la lista de los nombres de peso en el partido republicano que no han apoyado a Trump.

Ahí figuran también George H. Bush, George W. Bush, Jeb Bush , entre otros.

En julio Jeb Bush escribió en una columna de opinión publicada en The Washington Post donde detalló que “ no había decidido por quién votar en noviembre, si apoyar a la boleta libertaria o escribir el nombre de un candidato”.

Su hermano Marvin Bush dijo en una entrevista radial el mismo mes que apoyaba a Johnson para Presidente.

“Su mensaje central es sacar a la burocracia de nuestras espaldas. Eso solía ser parte de las cosas en las que los republicanos creen”, aseguró.

Pero analistas republicanas como Ana Navarro aseguran que “ni Romney, ni ninguno de los Bush (involucrados en política) está considerando seriamente apoyar a Johnson. Es difícil respaldar a una persona que no sabe lo que es Alepo”, comentó.

Una pregunta que definió a Johnson

Navarro se refiere a la fatídica entrevista del libertario con la cadena MSNBC donde respondió “¿Qué es Alepo?” luego de ser preguntado respecto a qué haría respecto a esa ciudad, la segunda más grande de Siria, actual centro de la guerra interna en el país.

El error ocasionó cientos de burlas en las redes sociales y una de las armas de ataque más fuertes de Trump contra Johnson.

El estratega republicano Juan Hernández, quien ahora es asesor de la campaña de Johnson, reconoce que el momento fue un traspié, pero cree que sí existe una posibilidad de ganar el apoyo de grandes nombres republicanos.

“La mayoría de los líderes están esperando a ver si Gary llega a los debates, símbolo de que sí estamos compitiendo a la misma altura”, dijo.

Johnson necesita obtener un 15% en al menos cinco de las principales encuestas, para ser incluido en los debates.

Por ahora, el libertario no ha logrado entrar en el selecto grupo de los debates, como tampoco el apoyo de figuras de peso en el partido.

En un año electoral normal, esa sería la regla, sin ningún posible cambio de por medio. Pero 2016 no tiene nada de común y su política ha dado giros totalmente inesperados. Johnson podría entrar en esa categoría y ahí nuevamente las cartas del juego cambiarían.

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