Elecciones 2016

Los exabruptos que ha dicho y tuiteado Trump sobre México en su año de campaña

Los polémicos comentarios con relación a México y a los mexicanos proferidos por el candidato republicano no han dejado indiferente a nadie. Ahora que hará una visita al país vecino ¿matizará o se retractará de alguno de ellos?
31 Ago 2016 – 5:00 AM EDT

El candidato republicano Donald Trump ha anunciado que viajará este miércoles a México para reunirse en privado con el presidente Enrique Peña Nieto, una cita que tiene como telón de fondo un amplio registro de afirmaciones y comentarios polémicos contra el país vecino, sobre los que el magnate ha elaborado su propuesta electoral en materia de inmigración.

La cita en ciudad de México también será la antesala de la presentación oficial en Phoenix, Arizona, de sus planes migratorios, luego de semanas en que parecieron suavizarse, incluso navegar en contradicciones.

¿Cómo empezó todo?

La primera declaración de Trump en tono poco amigable con relación a los mexicanos ocurrió el 16 de junio de 2015, en un mitin de precampaña donde dijo: "Cuando México envía su gente, no envían a los mejores. Envían gente que tienen muchos problemas". Los inmigrantes mexicanos, aseguró, "traen drogas, crimen, son violadores y, supongo que algunos son buenas personas".



En ese mismo acto, en el que oficializó su postulación como precandidato, adelantó su segunda controversial propuesta: la construcción de un muro fronterizo entre Estados Unidos y México.

Se trata de una de las propuestas que ha mantenido intacta desde el inicio de su entrada al ruedo político.


El duro discurso antiinmigración, especialmente referido a los mexicanos, vino con un complemento días después, cuando prometió que México pagaría los 10,000 millones de dólares que se calcula que costaría el muro fronterizo de 1,000 millas de longitud.

"México va a pagar (el muro) porque no nos están haciendo ningún favor. Podrían parar todo este comercio ilegal si quisieran, inmediatamente. México va a pagar por ese muro. Es una pequeña porción del dinero que perdemos y del déficit que tenemos con México", dijo Trump.


El tono amenazante

Para añadir más leña al fuego, el candidato dijo en abril de este año que la fuente de financiamiento de la construcción del muro serían las propias remesas que envían los inmigrantes mexicanos, que amenaza con secuestrarlas.

Trump aseguró en abril que la mayor parte del dinero que mandan los mexicanos a casa “proviene de inmigrantes ilegales”, algo que la Oficina de Supervisión del Gobierno del Congreso estadounidense (GAO, por sus siglas en inglés informe de enero pasado que es difícil de determinar.

Con un total de 25,000 millones de dólares, las remesas representan el 2% del Producto Interno Bruto de México, de acuerdo con datos del Banco Mundial.

El propio presidente Barack Obama, al ser preguntado en esa oportunidad por el bloqueo de las remesas, ironizó la propuesta del magnate diciendo: "Buena suerte con eso".



Otro de los comentarios explosivos de Trump en la campaña ha sido la promesa inicial de expulsar a todos los inmigrantes indocumentados de Estados Unidos, un total de 11 millones de personas, propuesta que en las última dos semana a matizado, tanto él como su jefa de campaña, al decir que sólo deportaría a quienes tengan antecedentes criminales.

El candidato republicano también es partidario de aumentar las tasas en todas las visas temporales expedidas a directores generales y diplomáticos mexicanos (y si es necesario cancelarlas); expirar la ciudadanía por nacimiento, según él, “el mayor imán para la inmigración indocumentada”, y revocar todas las órdenes ejecutivas del presidente Obama en materia migratoria.

Juez "de origen mexicano" y Papa sugestionado

El candidato republicano añadió una cuenta más al rosario de tortuosas relaciones con México, cuando criticó al juez Gonzalo Curiel que conoce una demanda de exalumnos contra la extinta Universidad Trump por presunta estafa, al cuestionar su "origen hispano".

Trump declaró al diario The Wall Street Journal a comienzos del pasado junio que la "herencia mexicana" del juez y su pertenencia a asociaciones de abogados latinos representaba un "conflicto absoluto" de intereses en el caso.


"Estoy construyendo un muro. Es un conflicto de intereses inherente", dijo el candidato, de cuyas descalificaciones se distanciaron importantes dirigentes republicanos, entre ellos el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan.


Los ataques contra México incluso se colaron en una diferencia entre el magnate y el papa Francisco, quien en febrero de este año aprovechó su visita a Ciudad Juárez para acercarse hasta la frontera con EEUU.

Entonces, el candidato dijo: "Considero que el Papa es una persona muy política. No creo que entienda los problemas que afronta nuestro país. No creo que entienda el problema de la frontera abierta que tenemos con México".

Para Trump, aquella visita fue orquestada por México"porque quiere que la frontera permanezca como está debido a que (ese país) está haciendo una fortuna y nosotros estamos perdiendo".


Después de tanto comentarios y críticas salpicadas de incorrección polítca, que llevó en una oportunidad al presidente Peña Nieto a comparar el lenguaje del candidato con el de Hitler, muchos se preguntan cómo será ese cara a cara entre ambos este miércoles. ¿Habrá disculpas tácticas, matices respetuosos o simple reafirmación?


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