Elecciones 2016

'Hamilton', Beyoncé y otros secretos para rescatar esas aburridas convenciones de republicanos y demócratas

Celebridades y estrellas del espectáculo hacen parte de la nómina con la que ambos partidos quieren poner color a sus convenciones políticas, desplazando a esos discursos que nadie oye.
29 Jun 2016 – 8:47 PM EDT

Que el candidato republicano en la contienda presidencial sea un millonario que ha hecho de su campaña un reality show, es un antecedente predecible de lo que se avecina en la convenciones nacionales de julio en Cleveland y Filadelfia: un despliegue de celebridades, parafernalia y espectáculo.

Por el lado de la campaña de Hillary Clinton, existe una lista de artistas pop jóvenes que nadie oficialmente ha confirmado, pero que según la publicación Politico podría incluir a Lin-Manuel Miranda, el aclamado creador de la obra de Broadway Hamilton (cuyo padre es un asesor demócrata de Nueva York), Katy Perry, Demi Lovato, Christina Aguilera y hasta la misma Beyoncé.

En las huestes de Donald Trump, sus asesores tampoco han dado la última palabra pero se rumoran actuaciones de Kid Rock, Azealia Banks, Loretta Lynn y algún stand-up de uno de los mayores fans del magnate: el luchador Hulk Hogan, quien incluso quiere ser su vicepresidente.

“Donald Trump es una estrella mediática y sabe cómo usar y manipular los medios. Cómo su personalidad se va a traducir en la convención nacional es excitante y a la vez asusta” dijo a Univision Noticias Donald Fowler, profesor adjunto de la Universidad de San Francisco, quien ha trabajado en las campañas de Bill Clinton, Al Gore y Barack Obama.

“Invitar a celebridades hace parte de llamar la atención del electorado a toda costa. Seguramente Lin-Manuel Miranda es más interesante que el alcalde de Florida, pero en el caso de Trump, él mismo es una celebridad, con lo cual su performance ya genera mucha expectativa”, agregó.

Parte del show

Cada convención dura cuatro días: la republicana será del 18 al 21 de julio en el Quicken Loans Arena, el tercer estadio más grande de la NBA ubicado en Cleveland, Ohio. La gran cita demócrata tendrá lugar la semana siguiente del 25 al 28 de julio en el Wells Fargo Center de Filadelfia. Gran parte de lo que ocurra en esta última, será una reacción a las excentricidades de Trump.

“Los artistas son una estrategia del Partido Demócrata para atraer a los votantes más jóvenes, muchos de los cuales apoyaron a Bernie Sanders en la primaria”, dijo Roger Salazar, estratega demócrata quien ha participado en las últimas cuatro convenciones y recuerda que las celebridades siempre han sido parte del show.

“En 2008 tuvimos la legendaria presentación de los Black Eyed Peas en Denver, y en 2012 los republicanos tuvieron un stand-up de Clint Eastwood, aunque fracasaron”, agregó el experto. Eastwood le habló a una silla vacía burlándose de Obama, pero en la broma terminó haciendo comentarios desobligantes contra Mitt Romney, su candidato.

“Dependiendo el lugar de la convención, si son los llamados swing states (estados péndulo), los delegados hacen más esfuerzos en el área del entretenimiento para subirle la energía a los activistas y votantes”, dijo Salazar. Pennsylvania y Ohio hacen parte de esa lista donde la batallas por los votos puede marcar la diferencia en las elecciones generales.

Festival político

Los comités de ambas convenciones vienen haciendo un intenso trabajo desde hace más de un año. La campaña demócrata tiene preparado un festival interactivo en siete localidades diferentes al estadio de Filadelfia, precisamente para el público general que no puede asistir a la convención.

Según el sitio oficial del festival llamado PolitiFest, los boletos cuestan entre $5 y $15 y permitirán acceso a diferentes “atracciones”, que van desde presentaciones musicales en vivo hasta paneles de discusión política.

Los republicanos no tienen listados eventos diferentes al principal y no quisieron dar más detalles a este medio. Sin embargo, en su página mencionan los negocios que han hecho alianzas con el partido para prestar servicios en Cleveland y aseguran que han acreditado a 15,000 periodistas “una prensa internacional solo superada en tamaño por la de los Juegos Olímpicos en Río 2016”.

“A cierto nivel tu tienes que competir con el teatro del Sr. Trump”, dijo a Univision Noticias Steve Maviglio, un delegado demócrata por California desde 2008, quien cree que el liderazgo en las convenciones ha caído dramáticamente en los últimos años.

Generalmente los partidos políticos usan las convenciones nacionales para delinear las plataformas políticas y vender los temas y valores con los que quieren que sus bases se identifiquen.

“Es cierto que mucho de eso no siempre trae las mejores audiencias, pero este año para nosotros no es poco que es la primera vez que una mujer recibe la nominación presidencial de un partido mayor. Es histórico”, añadió Maviglio.

Cuando ya se saben los nominados, lo más esperado es el nombramiento del vicepresidente. Se especula que Trump, haciendo caso omiso de la tradición, tome el escenario todas las noches en prime time, y además también anuncie a su entero gabinete.

Cobertura minuto a minuto

En el último cuarto de siglo, las cadenas de televisión han disminuido gradualmente su cobertura. De pasar de una emisión entera de los cuatro días que dura la convención, comenzaron a hacer bloques de tres horas en el horario estelar, mientras el auge de la televisión por cable y los medios digitales, comenzó a copar esos espacios.

Este año sabremos todo lo que pasa en la convención minuto a minuto gracias a Facebook y Twitter. Los encargados de las convenciones ya crearon sus respectivos canales de Snapchat, #DemsinPhilly y‪#‎RNCinCLE, donde han ido publicando snaps del detrás de cámaras de la pomposa preparación de los eventos.

De acuerdo a Bloomberg , CNN cobrará a los anunciantes de $40,000 a $100,000 por un spot de 30 segundos durante cualquiera de las convenciones partidistas, en comparación con los $5,000 que cuesta hoy en día en un horario prime time.

“Aunque las grandes cadenas se llevan la mayor tajada, los anunciantes también están gastando mucho dinero en medios bilingües o étnicos porque saben que los votantes están ahí”, explicó el profesor Fowler.

Las enormes extravagancias de esta cita electoral solían salir del bolsillo de los contribuyentes hasta el 2014 cuando el presidente Barack Obama firmó la ley Gabriela Miller para destinar ese dinero a la investigación sobre enfermedades infantiles en los Institutos Nacionales de Salud.

Sin embargo, la Oficina de Presupuesto del Congreso todavía designa recursos del fondo de campaña de la elección presidencial para las convenciones y este año estima que dará a cada partido alrededor de $20 millones.

Buena parte de este dinero se va en pagar personal del servicio secreto y los departamentos de policía para la seguridad de los eventos.


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