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Elecciones 2016

Estas son las mujeres que Trump ha reunido para acusar a Bill Clinton de violación y acoso

El candidato apareció antes del debate con tres mujeres que denunciaron abusos del expresidente. Sólo una, Juanita Broaddrick, es un problema para su adversaria.
9 Oct 2016 – 08:23 PM EDT
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Donald Trump hizo algo insólito en los prolegómenos de un debate presidencial. Se presentó en un hotel de St. Louis con tres mujeres que denunciaron agresiones sexuales de Bill Clinton: Kathleen Willey, Paula Jones y Juanita Broaddrick. En la comparecencia también estaba Kathy Shelton, que acusa a Hillary Clinton de defender a su violador. Haz clic sobre la imagen para saber quién es quién:

Estas son, de izquierda a derecha:

Kathleen Willey, 70 años: voluntaria de la Casa Blanca. Alegó haber sido acosada por el entonces presidente en 1993 en un estudio privado de la oficina Oval.

Juanita Broaddrick, 73 años: acusó a Bill Clinton de haberla violado en 1978, cuando ella era voluntaria de campaña para la primera campaña de Clinton como gobernador.

Kathy Shelton, 52 años: acusó recientemente a Hillary Clinton de cínica por defender al hombre acusado de violarla a los 12 años. Según Kathy Shelton, Hillary miente cuando dice que ha sido siempre defensora de las mujeres.

Paula Jones, 50 años: exempleada del gobierno de Arkansas demandó a Bill Clinton en 1994 por acoso sexual en 1991 en un hotel de Little Rock, Arkansas. Llegó a un acuerdo extrajudicial por 850,000 dólares. Su caso condujo a la investigación sobre Monica Lewinsky.

Los testimonios de Jones y Willey no son creíbles por distintos motivos. El de Juanita Broaddrick es el más problemático para los Clinton y también el que más eco ha encontrado en los últimos meses. Broaddrick asegura que Bill la violó en un hotel de Little Rock en 1978 y que Hillary la amenazó unas semanas después.

“Estoy aquí para apoyar a Donald Trump”, dijo Broaddrick. “Hace unas horas tuiteé que los hechos hablan más alto que las palabras. Trump pudo decir palabras malas pero Clinton me violó y Hillary me amenazó. No creo que haya ninguna comparación”.

La versión de Juanita

Broaddrick conoció a Bill Clinton en abril de 1978. Ella era la directora de una residencia de ancianos en una ciudad pequeña de Arkansas y él era un joven político que ejercía como fiscal general de Arkansas y acababa de lanzar su campaña a gobernador. Aquel día Clinton le dijo que llamara a su despacho si algún día pasaba por Little Rock.

Unos meses después, Broaddrick viajó a la capital para un congreso y llamó al despacho del fiscal general. Clinton le dijo que podían verse en el vestíbulo de su hotel. Pero en el último momento le llamó para decirle que aquello estaba lleno de periodistas y que prefería que se vieran en su habitación.

Al principio charlaron y Clinton la llevó a la ventana con la excusa de mostrarle una prisión que estaban reformando. Entonces empezó a besarla y le mordió con fuerza el labio superior. “Tenía una falda y una blusa”, dijo Broaddrick a Breibart News este fin de semana. “Rompió la cinturilla de mi falda, me rasgó las medias y me violó. Fue muy vicioso. me maniató y no sabía qué hacer. Estaba tan asustada… Sólo tenía 35 años y fue horrible. Sólo quería que acabara para que se fuera”.

Juanita dijo hace unos meses durante esta entrevista con Buzzfeed que no gritó porque todo pasó muy rápido y que le dijo a Clinton que estaba casada y que mantenía una relación sexual con otro hombre que pronto sería su segundo esposo. Al final Clinton se levantó, se puso las gafas de sol y le dijo que se pusiera hielo en los labios. Luego cerró la puerta y se fue.

“No noté ningún remordimiento”, asegura Broaddrick. “Actuó como si fuera algo que hacía todos los días. No expresó ninguna disculpa. Fue como irreal”.

Sin testigos

Sólo Broaddrick y Clinton saben lo que ocurrió en aquella habitación. La presunta víctima no guarda ningún parte médico de lo ocurrido y no tiene ninguna prueba de su estancia en aquel hotel.

Cuatro amigas sí confirman haberle escuchado la misma versión unas horas después de la fecha en la que ella sitúa la agresión. Louise Ma, Susan Lewis, Jean Darden y Norma Rogers, directora de enfermería de su residencia, que se la encontró aquel día con el labio azul y dolorido y en estado de shock. “Parecía que la habían golpeado”, dijo Rogers unos años después.

Broaddrick optó por no decir nada de lo que había ocurrido. Ese año Bill llamó como media docena de veces a su despacho pero sólo habló con ella una vez y le dijo si iba a volver por Little Rock.

En 1984 Clinton le envió una carta felicitándola por un premio y escribió de su puño y letra: “Te admiro mucho”. Unos años después, en 1991, se lo encontró en la capital del estado después de un encuentro de trabajo y le dijo si había algo que podía hacer algo para mejorar las cosas. “Nada”, dijo su presunta víctima. Unos meses después, se enteró de que Bill se presentaba a la carrera presidencial.

¿Callar o no callar?

Los republicanos de Arkansas cortejaron a Broaddrick durante años. Alguien les había hablado de lo que había ocurrido y querían que la mujer denunciara al gobernador.

Juanita no quiso hablar entonces. Tampoco cuando contactaron con ella los abogados de Paula Jones, la mujer que acusó a Bill Clinton de acoso sexual. Cuando intentaron que declarara, Broaddrick firmó un afidávit negando que Clinton la hubiera violado.

“No tengo ninguna información que ofrecer en relación con un acercamiento sexual de Bill Clinton sin consentimiento”, dice el documento, que el entorno del expresidente suele citar como un indicio de que nunca hubo ninguna agresión.

Al año siguiente, Broaddrick cambió de opinión cuando el fiscal especial Kenneth Starr le ofreció inmunidad a cambio de declarar durante el proceso de destitución de Clinton. Prefería que no saliera su nombre pero al final se filtró y concedió una entrevista a la periodista Lisa Myers en el programa Dateline de la NBC. Entre otras cosas para desmentir los rumores según los cuales su segundo marido había aceptado dinero de los Clinton para que no hablara sobre la agresión.

La entrevista se grabó a mediados de enero de 1999 pero no se emitió hasta finales del mes siguiente. “La buena noticia es que eres creíble. La mala noticia es que eres muy creíble”, le dijo Myers a Broaddrick durante la espera sugiriendo las dudas de sus superiores.

No fue un retraso inocente: la entrevista se emitió cuando el Congreso había exonerado a Clinton y compitió con un evento deportivo que le quitó audiencia. Aun así un tercio de los encuestados por NBC dijeron que creían a Broaddrick y dos tercios dijeron que estaban seguros de que los medios no hablarían de la historia.

La reacción de Bill

El presidente nunca ha hablado sobre las acusaciones de Broaddrick. Negó los hechos por medio de un comunicado de su abogado y nunca fue procesado por ellos.

Paula Jones y Kathleen Willey acusaron a Clinton de acoso sexual pero sus testimonios no son creíbles. Jones dijo por ejemplo que el pene del presidente tenía una marca de nacimiento que no tenía según los médicos y Monica Lewinsky. Willey mintió varias veces a la fiscalía y cambió su historia durante la investigación.

Broaddrick asegura que votará por Donald Trump, que ha utilizado su voz en algunos anuncios de campaña. Los años la han convertido en una persona muy conservadora pero dice que en 2008 votó por Barack Obama y que en 2012 ni siquiera sintió la necesidad de ir a votar.

Asegura que la agresión le ha dejado secuelas. Desde entonces tiene miedo de los espacios cerrados. No se sienta en el asiento trasero de un auto ni en la última fila de los aviones y no recibe a ningún hombre a solas en su despacho. La finca en la que vive está rodeada por una valla electrificada, sale a hacer sus recados con una borra de béisbol y duerme con la puerta del dormitorio cerrada por miedo a una agresión.

El tuit de Juanita

Después de la entrevista, Broaddrick volvió a una cierta oscuridad que no abandonó hasta enero de 2016.

Al ver este tuit de Hillary Clinton, sintió un enfado enorme y decidió volver a contar su experiencia cuatro décadas después. El 6 de enero de este año escribió este tuit.

“Yo tenía 35 años cuando Bill Clinton, fiscal general de Arkansas, me violó y Hillary intentó silenciarme”, dice el tuit, que se ha compartido más de 80.000 veces. “Ahora tengo 73 años. Nunca lo he olvidado”.

El papel de Hillary

El tuit no es lo único que Broaddrick reprocha a Hillary Clinton. Desde hace décadas asegura que la candidata demócrata se dirigió a ella con una amenaza velada tres semanas después de que la violara Bill.

De nuevo se trata de una acusación sin pruebas. Pero Juanita cuenta la misma versión desde hace décadas y la contó también durante su entrevista con la NBC.

Hace unos meses volvió a contarla durante la entrevista que puedes escuchar aquí arriba con la emisora local WRKO.

Broaddrick asegura que todavía estaba en estado de shock por lo que había ocurrido en Little Rock cuando los Clinton visitaron su ciudad. “Yo no quería ver a los Clinton pero llegaron a la sala antes de que pudiera salir”, dice durante la entrevista. “Un amigo mío que les había traído desde el aeropuerto me dijo que durante el trayecto no habían dejado de hablar de mí. Aquello me puso muy nerviosa. Justo después, entraron a través de la cocina. Hillary vino directamente a por mí y él se fue en otra dirección”.

Broaddrick recuerda que Hillary se le acercó: “Me agradeció lo que había hecho durante la campaña. Luego me agarró del brazo y de la mano y se me acercó como para que nadie más la oyera. ‘¿Comprendes? ¡Todo lo que hiciste por Bill!’”.

Juanita dice que aquello le disuadió de presentar ninguna denuncia: “Bill era la persona que regulaba mi negocio y mi salario. Después de lo que dijo ella, pensé que era mejor callar”.

Broaddrick asegura que votará por Trump porque no quiere que su agresor vuelva a la Casa Blanca. Los años la han ido convirtiendo en una persona cada vez más conservadora. Pero para ella el gran atractivo del candidato republicano no son sus propuestas sino el hecho de que crea su versión.

Por supuesto, Trump y su entorno utilizan a Broaddrick como un arma arrojadiza en las horas más bajas de la campaña. Unas horas antes del debate, el candidato compartió estos dos tuits de Juanita y su entrevista con Breitbart News.

Broaddrick votará por Trump porque no quiere ver de nuevo a su agresor en la Casa Blanca. Hace unos meses no descartaba hacer campaña por el candidato republicano pero decía que no estaba en contacto con su campaña. Desde este domingo sí.

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