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Elecciones 2016

Demócratas y republicanos toman estrategias distintas hacia la diversidad

Ambos partidos parecen moverse en direcciones opuestas rumbo a la nueva etapa de la campaña electoral.
30 Jul 2016 – 08:13 PM EDT

Ahora que los demócratas y los republicanos entran a la próxima etapa de la campaña electoral, ambos partidos parecen estar tomando direcciones diferentes en torno a la diversidad de sus electores.

Los demócratas insistieron en resaltar la diversidad durante su convención en Filadelfia, mientras que los republicanos en Cleveland descartaron el asunto, acusando a sus opositores de intentar enamorar a votantes de diferentes etnias de manera deshonesta.

"Los republicanos, y en especial el entorno de Trump, parecen haber decidido que no necesitan el voto latino para ganar", dijo el politólogo Eduardo Gamarra, coautor de una encuesta por Florida International University y Adsmovil llamada New Latino Voice. "Ellos creen que pueden ganar solo con los votos blancos".

Gamarra indica que, en la convención republicana, hubo 133 delegados hispanos y 19 afroamericanos. Eso contrasta con los 616 delegados latinos y más de mil afroamericanos en Filadelfia.

Aunque los republicanos solo tienen la mitad de los delegados que los demócratas, la poca representación de minorías convirtió a su convención este año en una de las menos diversas en décadas.

También hubo mucho más español en la tarima de la convención del Partido Demócrata: lo utilizó el candidato a la vicepresidencia Tim Kaine; los congresistas Xavier Becerra y Luis Gutiérrez; la actriz latina Eva Longoria; y Karla Ortiz, una niña de 11 años que es hija de inmigrantes indocumentados.


Hasta algunos republicanos quedaron impresionados con el discurso de Hillary Clinton, en el que hizo un llamado a una reforma migratoria amplia con un camino a la ciudadanía.

"América, tenemos dos opciones profundamente diferentes frente a nosotros", tuiteó Ana Navarro, una comentarista republicana. "Este discurso fue muy diferente al de Trump. Repleto de ideas políticas. Unificador. Y con un tono que humaniza".

En otro tuit, agregó: "@HillaryClinton tendrá un repunte (de popularidad) luego de esta convención, gente. Ha estado muy bien hecha".

El Comité Nacional Republicano estuvo en desacuerdo. "No hace falta buscar enamorar a los hispanos así, nosotros sí nos interesamos, votamos y hablamos más inglés que español. Somos estadounidenses", tuiteó Helen Aguirre, la portavoz del RNC.

Ella destacó que los demócratas prometieron la reforma migratoria en el primer año de Obama, pero nunca lo lograron.

El contraste entre los dos partidos es más notable, según los analistas, cuando se compara con la convención republicana de 2012, en la que aparecieron líderes hispanos como Brian Sandoval, el gobernador de Nevada, y Susana Martínez, gobernadora de Nuevo México.

Hace cuatro años, los republicanos argumentaron -con justificación- que eran el partido que promovió más efectivamente a los latinos en sus filas. Pero no tradujeron esa energía a apoyo de votantes hispanos: Mitt Romney solo obtuvo 27% del voto latino.

Fue entonces que el partido sostuvo un post-mortem en el que concluyó que debía buscar el voto de latinos y de otras minorías. Este año, lo opuesto parece haber sucedido.


Solía ser conocimiento común que los candidatos republicanos necesitaban 40% de los votos hispanos para asegurar la victoria, junto con 20% de los votos afroamericanos y un nutrido grupo de independientes. Pero Trump no está cerca de estos números: tiene menos de 20% de los hispanos y 10% de los afroamericanos.

Univision Noticias contactó a la campaña de Trump para conocer su postura al respecto, pero no recibió respuesta.

Muchos estrategas republicanos han advertido sobre el error del partido al ignorar el voto de las minorías. “No estoy de acuerdo, pero si es que ellos están en lo correcto será una victoria de corto plazo, pírrica”, respondió en un correo Alex Patton, consultor político republicano y encuestador político.

“Los cambios demográficos a largo plazo hacen de esta elección ser casi la última en la que su estrategia tiene algún sentido”, añadió. “De hecho, si Trump pierde con esta estrategia, podríamos ver el inicio del dominio demócrata a nivel nacional”.

Para ganar, Trump necesita que los hispanos se queden en su casa o que no se registren para votar en estados claves como Florida, Colorado y Nevada, dice Gamarra.

El voto hispano también podría jugar un rol importante en Pennsylvania, Virginia, Carolina del Norte, Michigan y Ohio.


La ventaja de Trump está en la mayor participación electoral entre los votantes blancos, dice el analista. “Los votantes blancos parecen determinados a votar masivamente. Eso es lo que ha hecho Trump, los ha movilizado”, dice Gamarra.

“La paradoja es que tal como consolidó el voto blanco, podría hacerlo con el hispano”, agrega.
Históricamente, los hispanos no salen a votar masivamente, debilitando su impacto político.

En 1992, más de 50% de los latinos votaron; un 61% votó por Bill Clinton.

Pero desde entonces el voto latino ha rondado 47%, por debajo del blanco, que ha estado por encima de 60%. Mientras tanto, la población hispana elegible para votar ha alcanzado las 27 millones de personas.

“Si 16 millones votan podría ser bueno, pero históricamente está más cercano a los 14 millones de votantes”, dice Gamarra.


Mientras las encuestas muestran que la mayoría de los latinos apoyan a Clinton, Gamarra ve algo de indecisión entre estos votantes. Según su encuesta, el apoyo latino a Trump está entre 12% y 17%, con una convención que le permitió crecer cerca de 5% más.

“El voto latino siempre ha sido una clave, pero quizás lo es ahora más que nunca”, dice el estratega del Partido Demócrata Mark Alderman. “Pero la tasa de votantes es lo que determinará todo, porque la diferencia entre Trump y Clinton es menor al margen de error en las encuestas, y permanecerá así hasta noviembre”.

( Esta historia fue publicada originalmente en inglés en Univision News)


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