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Elecciones 2016

Clinton y Warren, el doble frente femenino en guerra contra Donald Trump

El tono del discurso político en la última etapa de las primarias en EEUU ha vuelto a descender a niveles de procacidad y descalificativos pocas veces vistos, algunos francamente infantiles.
25 May 2016 – 7:45 PM EDT

Cuando muchos creían que la campaña electoral comenzaría a cobrar un tono más amable al quedar Donald Trump solo por la carrera republicana y sin contendientes a la vista, esta semana los intercambios de insultos recrudecieron y ahora con una veta femenina.

En dos días de eventos políticos, el magnate ha arremetido con dureza contra su potencial rival Hillary Clinton, a quien llamó “de baja calaña”, insulto que usó también contra la senadora demócrata Elizabeth Warren.

Por un lado, intensificó sus ataques a Clinton utilizando los escándalos sexuales del pasado de su esposo, el expresidente Bill Clinton, y por el otro siguió burlándose de Warren, a quien le ha dado por llamar Pocahontas, como la legendaria nativa estadounidense.

La ex primera dama que no parece querer engancharse en la dinámica de descalificaciones con Trump, contraatacó con un anuncio en el que acusa al empresario de haberse aprovechado de la crisis inmobiliaria de EEUU en 2008 que, provocó que millones de personas pierdan sus empleos y sus casas.

Mientras que Warren ha demostrado no tener problemas en enfrentársele a Trump en sus mismos términos.

“Pequeño y avaricioso”

Tras haber atacado durante semanas al magnate desde su cuenta de Twitter, esta vez Warren arremetió contra el empresario en un discurso el martes en la gala anual del Centro para la Democracia Popular ( CPC), un grupo de corte progresista, en Washington DC.

“Todos nosotros estábamos horrorizados por lo que ocurrió en 2008 (la crisis inmobiliaria de EEUU) con miles de familias forzadas a dejar sus hogares. Pero Donald Trump estaba embelesado con la idea del hundimiento inmobiliario porque él podría comprar más propiedades más barato”, dijo Warren.

Y siguió: “¿Qué clase de hombre se siente animado por el hecho de que las familias sean expulsadas de su casa y de que pierdan sus trabajos? Les voy a decir: …Un hombre pequeño, inseguro y avaricioso que no le importa quién resulta herido si él obtiene un beneficio. ¿Qué tipo de hombre hace eso? Un hombre que nunca será el presidente de los Estados unidos”.

“Es lo que hago”

Pero eso no parecen ser insultos para el magnate, quien en un discurso este miércoles en California dijo que Clinton y Warren lo acusan de algo que para él no tiene nada de malo.

“Soy un hombre de negocios, eso es lo que hago”, dijo Trump y rápidamente aderezó su respuesta con nuevos insultos y sarcasmos.

Primero retomó el sobrenombre de ‘boba’ (goofy) que le había puesto a Warren semanas atrás en una batalla previa que ambos tuvieron en Twitter:

“Boba senadora Elizabeth Warren ha hecho menos en el Senado de EE.UU. que prácticamente cualquier otro senador. Todos hablan, ninguna acción!”, escribió Trump en la red social.


Luego, el millonario evocó otro de sus ya famosos sobrenombres en tono descalificativo que usa contra quienes lo enfrentan: ‘Pocahontas’, en referencia a los orígenes cherokees que Warren dijo tener al aplicar en una universidad y que generaron controversia en 2012, caundo ella pretendía obtener un escaño en el Capitolio .

En realidad, estaba repitiendo la artillería verbal que usó ya el martes en un acto de campaña en Albuquerque, Nuevo México -en donde hubo violentas protestas anti-Trump.

“Pocahontas, esa es Elizabeth Warren. La llamo ‘boba’. Ella hizo menos que cualquier otro senador en EEUU. Ella no tiene nada hecho”, dijo Trump.



Además acusó a Hillary Clinton de utilizar a Warren para proferir los insultos que ella misma no pronuncia contra él porque “quiere verse presidenciable”.

“Ella (Warren) tiene una gran boca. Y de eso se trata. Pero ellos la usan porque Hillary está tratando de verse muy presidencial”, dijo el empresario.

Mientras el trío se enfrasca en su dinámica de mutuas descalificaciones, muchos empiezan a preguntarse si esta será la nueva “normalidad” que regirá el resto de la campaña para las elecciones presidenciales de noviembre.

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