Elecciones 2016

Chris Christie, el hombre que intenta moderar a Trump en México y más allá

El gobernador de New Jersey ha mediado para organizar la visita del candidato republicano a Peña Nieto y le ha empujado a cambiar de discurso sobre inmigración.
31 Ago 2016 – 6:33 AM EDT

En febrero, el gobernador de New Jersey, Chris Christie, provocó el momento en un debate que tal vez le dio la candidatura republicana a Donald Trump. Durante meses, su presencia en la campaña ha sido a menudo objeto de chiste. Pero ahora es una de las personas que empuja al candidato a cambiar de discurso.

Christie ha mediado con el Gobierno de México para organizar una reunión entre Donald Trump y Enrique Peña Nieto, según dijo la campaña de Trump a AP y al New York Times.

El gobernador viajó en 2014 a México y tiene buena relación con el presidente. También es uno de los consejeros que más ha insistido a Trump en que tiene que retractarse de su intención de expulsar del país a todos los inmigrantes indocumentados para no alienar a la parte de su partido, hispanos o no, que rechaza la retórica agresiva en este asunto.

El hombre que hundió a Rubio

Christie tal vez fue el hombre que propició el nombramiento de Trump como candidato republicano a la Casa Blanca cuando en un debate justo antes de las primarias de New Hampshire hundió a Marco Rubio con un ataque muy agresivo que ayudó a reforzar la caricatura de que el senador de Florida actuaba de manera robotica y repetitiva. Rubio había salido con impulso de los caucus de Iowa y apuntaba a un buen puesto o incluso a una victoria en New Hampshire. Después del debate, quedó en un decepcionante quinto puesto que arrastró su campaña hacia abajo y benefició sobre todo a Trump.

Christie quedó aún peor en New Hampshire y se retiró de la carrera, pero ya había dejado hueco para Trump, a quien respaldó inmediatamente.

Durante la rueda de prensa de respaldo a Trump, fue objeto de broma por la escena en que estaba callado, detrás del candidato y con cierta cara de angustia.

Algunos en la campaña de Trump incluso han dicho después que Christie era el “camarero” del candidato, encargado de traerle las hamburguesas.

El líder de la transición

Pero, pese a los chistes, Christie está ocupando un papel cada vez más central en la campaña, al menos en la parte que cree que Trump debe contenerse en público y hacer gestos de candidato normal.

El gobernador es oficialmente el líder de su equipo de “transición”, es decir la persona encargada de mantener el contacto con la actual Administración y hacer los preparativos para el traspaso de poderes en caso de que Trump ganara las elecciones el 8 de noviembre. Entre sus funciones, está el acompañarle a los briefing de inteligencia que está empezando a dar la CIA a los candidatos. Trump ha recibido ya el primero.

Pero Christie también intenta aconsejar al candidato sobre su estrategia para resucitar su campaña.

El gobernador es conocido por su tono beligerante, algo que tiene en común con Trump, pero su mensaje siempre ha sido más moderado. Como republicano, ganó en territorio demócrata, es moderado en asuntos sociales y está acostumbrado a pactar. Tras el huracán Sandy, Christie hizo un tour por New Jersey con el presidente Barack Obama días antes de las elecciones de 2012 en un gesto que irritó a Mitt Romney y que ayudó a la reelección del demócrata.

Ahora es el político que está empujando a Trump a que modere su discurso y abandone las palabras que más asustan a los votantes dudosos y a parte de los republicanos.


Su viaje a México

Christie hizo su propio viaje a México en septiembre de 2014, un momento que se interpretó como el lanzamiento de su carrera presidencial.

En tres días allí visitó una escuela, charló con el dueño de una taquería, convocó un mitin y habló sin parar ante las cámaras después de reuniones con el presidente y otros políticos con muchas buenas palabras. Fue acompañado por su hijo, Andrew.

Uno de sus objetivos entonces era cortejar a los votantes hispanos en Estados Unidos.

Christie conoció a Peña Nieto durante una conferencia en Idaho y él mismo contaba que había “conectado” de manera instantánea con el presidente mexicano.

En un discurso antes de su reunión en México, Christie dijo: “Me impresionó mucho la visión del presidente y su compromiso con el crecimiento”. El gobernador repitió una y otra vez su admiración hacia el presidente, su país y su gente. “México y Estados Unidos tienen una relación especial”, dijo, insistiendo en los “enormes beneficios de tener como vecino a un socio clave y amigable con el que compartimos una relación comercial y una herencia culturalmente profundamente compartida”.

Christie parecía entonces más interesado en los acuerdos energéticos y en el comercio que en la inmigración, pero su única referencia a la frontera fue en la dirección contraria del muro de Trump.

Habló de la “importancia de modernizar la infraestructura de la frontera y reducir las barreras para unos flujos de cruce de fronteras más suaves y más eficientes, y por lo tanto más baratos”. Christie pedía entonces una “frontera inteligente”.


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