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Este proyecto de ley en Colorado busca acabar con las protestas de los maestros al amenazar con multas y prisión

La propuesta revela una creciente preocupación sobre las protestas de maestros que se han esparcido por el país. De ser aprobada, aunque no es probable, los maestros que violen esta medida podrían recibir una multa de hasta 500 dólares al día y ser encarcelados por hasta seis meses. También podrían ser despedidos inmediatamente sin derecho a una audiencia.
27 Abr 2018 – 03:02 PM EDT
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Maestros se manifiestan frente al Capitolio, en Denver, Colorado, para exigir más fondos para las escuelas y oponerse a los cambios en el sistema de pensiones del estado. Crédito: Colleen Slevin/AP

Dos legisladores republicanos que durante mucho tiempo han ayudado a formar la política educativa en Colorado han presentado un proyecto de ley que le prohibiría a los docentes protestar y le quitaría su poder de negociación a los sindicatos que respaldan las huelgas.

Sin embargo, es muy improbable que esta propuesta se convierta en ley. Los Demócratas de la Cámara de Representantes ya mataron un proyecto de ley en esta sesión legislativa que habría prohibido cualquier actividad sindical de los empleados públicos durante horas de trabajo, y esta medida va mucho más allá al limitar los derechos de los trabajadores.

Aún así, el solo hecho de que se presentara este proyecto de por sí refleja una preocupación creciente de que la ola de activismo docente que ha afectado a otros estados podría venir a Colorado. El lunes pasado, varios cientos de maestros marcharon en el Capitolio estatal para obtener más fondos escolares y para defender sus beneficios de jubilación. Se espera que cientos, quizás miles más, marchen este jueves y viernes.


A principios de este año, la Asociación de Maestros de las Aulas de Denver amenazó con irse de huelga antes de echarse para atrás y continuar con las negociaciones sobre el sistema de ‘pago por desempeño’ de ese distrito. Y los maestros de Pueblo votaron a favor de la huelga este mes después de que el consejo escolar votara a favor de los aumentos salariales.
De acuerdo con numerosos informes, Colorado constantemente se ubica en los últimos peldaños en el ranking tanto de financiación de la educación como de los salarios de maestros, aunque hay una variación considerable en todo el estado.

La reacción en el Capitolio ante el activismo docente se ha dado a lo largo de las líneas partidistas: los Demócratas de la Cámara se unieron a los maestros e hicieron un llamado a proveer más fondos escolares, y los republicanos expresaron frustración porque el presupuesto de este año ya incluye un aumento para la educación K-12. Los republicanos quieren asegurar más fondos para proyectos de transporte, y los legisladores también están discutiendo sobre la forma final de una reforma propuesta para el sistema de jubilación de los empleados públicos.

El proyecto de ley, patrocinado por el senador estatal Bob Gardner de Colorado Springs y el representante estatal Paul Lundeen de Monument, prohibiría a los maestros y sindicatos de maestros "inducir, instigar, alentar, autorizar, ratificar o participar directa o indirectamente" en una huelga. También prohibiría que los empleadores de las escuelas públicas "consientan o toleren" una huelga de docentes.

Además, autoriza a los empleadores de las escuelas públicas a ir a la corte y obtener una orden judicial contra una huelga de maestros.

Los maestros que violen esta medida podrían recibir una multa de hasta 500 dólares al día y ser encarcelados por hasta seis meses. También podrían ser despedidos inmediatamente sin derecho a una audiencia.

Los sindicatos de maestros locales que violen esta ley podrían enfrentar multas de hasta 10,000 dólares al día. Y lo que es más importante, podrían considerar nulos e inválidos sus acuerdos de negociación colectiva y se les prohibiría representar a los maestros por un año o cobrar membresía durante ese tiempo. Los distritos escolares también estarían excluidos de negociar con sindicatos sancionados.



Los tribunales sin embargo tendrían la capacidad de reducir estas sanciones si los empleadores lo solicitan o si consideran que es de interés público hacerlo.
Las huelgas de maestros son raras en Colorado y ya enfrentan ciertas restricciones. Por ejemplo, el sindicato de Pueblo ya le ha informado a los reguladores estatales que palean hacer una huelga, y el Departamento de Trabajo y Empleo del estado puede intervenir para tratar de negociar un acuerdo. Esas discusiones pueden durar hasta 180 días antes de que los maestros puedan abandonar el trabajo.

La última vez que los maestros de Denver se declararon en huelga fue en 1994. Un juez estatal se rehusó a ordenarle a los maestros a volver al trabajo porque habían pasado por el proceso requerido con los reguladores estatales. Los maestros tenían el derecho, dictaminó el juez, de rechazar el contrato propuesto. Esa huelga duró una semana antes de que los maestros pudieran volver al trabajo con un contrato nuevo.


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