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Maestros

A la mayoría de maestros de EEUU el sueldo no les alcanza ni para la renta

Un estudio de USA Today revela cómo los salarios de los docentes son tan bajos que no pueden pagar el alquiler o la hipotéca en la mayoría de ciudades. A esto se añade los altos niveles de deuda estudiantil y deuda médica que deben sobrellevar muchos.
5 Jun 2019 – 5:43 PM EDT

La mayoría de los maestros en el país no pueden costear vivir en una ciudad, según un estudio del medio USA Today publicado este miércoles. Los culpables son los bajos salarios y las rentas e hipotécas en aumento. A esto se añade los altos niveles de deuda estudiantil y deuda médica que deben sobrellevar muchos.

El análisis de USA Today muestra que los maestros no pueden pagar la renta media durante sus primeros años trabajando en casi ninguna ciudad de EEUU. Por esto, los maestros han salido a protestar desde 2018 en ciudades como Oakland, Chicago y Los Angeles y en varios estados.


"Muchas personas que tienen una pasión por la educación no pueden tener una carrera exitosa", le dijo a USA Today Karla Hernández-Mats, presidenta del sindicato de maestros en las Escuelas Públicas del Condado de Miami-Dade.

"Tenemos maestros que además son conductores de Uber, conductores de Lyft. Ciertamente les encanta enseñar, pero las cuentas no se pagan con amor".

Las huelgas de maestros comenzaron en febrero de 2018, cuando educadores del estado de West Virginia lideraron una protesta de nueve días. Desde entonces, han ocurrido protestas similares en Arizona, Colorado, Kentucky, Carolina del Norte y Oklahoma.

Para evaluar la calidad y costo de vida para los maestros, USA Today examinó los salarios más bajos, los medios y los más altos en casi todas las áreas metropolitanas de la nación, en escuelas públicas y privadas. Esos datos provienen de una encuesta de la Oficina de Estadísticas Laborales de mayo de 2017. También tomó datos del precio de la vivienda de la página web Zillow.


El problema se ha agravado también, como ha ocurrido con otras profesiones en EEUU, porque en la últimas cuatro décadas el costo de vida y la inflación han subido, pero los salarios se han estancado.

El salario promedio de un maestro era 58,950 dólares en 2016-2017, según cifras del Centro Nacional de Estadísticas de Educación. Ajustado a la inflación, eso es un poco menos de lo que un profesor promedio ganaba hace casi dos décadas.

Y aún contando beneficios, los maestros ganaron 13% menos en 2018 que los trabajadores del sector privado con niveles similares de educación, según el Instituto de Política Económica.

Estos problemas pueden afectar más a los estudiantes hispanos: los latinos son el grupo étnico que más abandona la escuela (el 9% de ellos), son los que menos se gradúan y quienes tienen las tasas de ausencia más altas. Cuando un maestro no puede hacer su trabajo bien, los estudiantes más vulnerables son los que más sufren por ello.

No es solo la mala paga

Según encuestas a padres y maestros hispanos conducidas por Univision Noticias en 2017, muchos de ellos dicen que sienten que su profesión no se respeta ni se valoran los enormes sacrificios diarios que hacen.

La mayoría de padres, si sus hijos les dicen que quieren ser maestros al crecer, los tratarían de convencer de que en cambio estudien para ser abogados o ingenieros, le dijeron los padres a Univision.

Entre la población general se encuentran percepciones contradictorias de la docencia: o trabajan demasiado o no trabajan lo suficiente. Muchos padres piensan que los maestros trabajan el mismo horario de los estudiantes, es decir, que tienen la tarde libre y que tienen vacaciones de verano pagadas. Pero los maestros de hecho hacen mucho más que enseñar lecciones académicas.

También deben controlar el comportamiento en el aula y vigilar que los estudiantes se desarrollen socialmente de manera saludable, un trabajo emocional desgastante. Además de eso, deben coordinar con otros adultos y llevar un registro de casi todo lo que hacen.

Los maestros latinos tienen exigencias extra. La mayoría de veces, en escuelas por todo el país, maestros de Boston, Washington, DC, Chicago o Miami le han dicho a Univision Noticias que se espera de ellos que actúen como traductores o como puente entre las familias y los estudiantes, un trabajo que debería ser el de coordinador de padres, o de un consejero estudiantil.

Pero además de las largas horas enseñando, del tiempo planificando, calificando y explicando afuera del salón, también está la carga emocional de que su profesión se perciba como menor, como una señal de fracaso en el mundo profesional, dijeron los maestros.

Todo esto se acumula y se manifiesta como estrés. Los maestros están empatados con las enfermeras: el 46% de ambos grupos reportan un alto estrés diario, comparado con el estrés de los médicos y gerentes de empresas. Las investigaciones muestran que cuando los profesores están estresados esto puede afectar negativamente a los estudiantes y las escuelas.

De los sitios más caros para los maestros están San José y San Francisco en California, donde Silicon Valley y el sector de la tecnología han disparado los precios de las rentas. Luego le sigue Hawaii.

Los lugares del país más asequibles para los docentes son las zonas rurales, como el pueblo de Henderson a dos horas de Dallas, Texas. Allí la maestra Sarah McManus pudo comprar una casa de cinco habitaciones y piscina con un salario de 42,000 dólares, más el salario de su esposo que trabaja en contabilidad médica, según reporta USA Today.

Ese caso sin embargo, confirma la regla: con gastos y precios disparados y salarios tan bajos, los maestros ya no pueden costear vivir en una ciudad.

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