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Derechos humanos

Denuncia de ONG: el control de las cárceles mexicanas sigue en manos de sus reos

De acuerdo con un informe de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, la situación empeoró en los centros penitenciarios de Guerrero, Tamaulipas y Nuevo León.
3 May 2018 – 03:52 PM EDT
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Policías y militares resguardan una prisión en México después de un motín. Crédito: Getty Images

CIUDAD DE MÉXICO.- Las condiciones de las cárceles mexicanas experimentaron un retroceso en 2017 al registrar que una de cada dos cárceles estatales presentan problemas de autogobierno por parte de los reos, según el informe anual presentado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

La CNDH analizó el nivel de ocupación de las cárceles, los servicios con los que cuentan, quién manda en realidad en cada una de ellas y uno de los problemas persistentes en los centros estatales es que son los internos los que mantienen el control de gran parte de las instalaciones.

El organismo detectó que de los 131 centros penitenciarios que visitó, en al menos 66 existen condiciones de autogobierno:


"Se pudo observar un bajo control en el ejercicio de las funciones de autoridad por parte de los servidores públicos, en actividades productivas, educativas y deportivas, de alimentación, mantenimiento y limpieza, así como el control del ingreso de visitas tanto familiar como íntima, uso de los teléfonos y de la seguridad, dando paso al autogobierno/cogobierno, situación que vulnera el control que debe tener la autoridad sobre el Centro, favoreciendo la violencia dentro del mismo", detalló el informe.

Esta violencia se vio reflejada en un registro de 108 homicidios dentro de los penales, lo que supone un aumento del 25.6 % respecto a los 86 del año anterior. Además, el año pasado también se registraron 37 suicidios, 1,048 riñas y 11 motines, mientras que en 2016 habían sido 26 suicidios, 979 riñas y cinco motines.

Según el informe, la situación se agravó en Guerrero, al sur del país, y en los estados fronterizos de Tamaulipas y Nuevo León, donde hubo riñas e incidentes que acabaron con la muerte de internos o guardias.

La mayoría de incidentes se concentraron en penales estatales, mientras que en las cárceles de gestión federal solo se registraron un homicidio, un suicidio y ningún motín.

Para la elaboración del Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2017, la organización visitó 198 penales, de los cuales 131 fueron estatales, 20 federales, tres prisiones militares y 44 cárceles municipales.


Estos centros representan el 52.4 % de los existentes en el país y al momento de las visitas contaban con una población de 186,829 personas, que constituye el 86.2 % del total de los reclusos nacionales.

La CNDH calificó el estado de las cárceles estatales con un 6.3, las federales con un 7.3, las militares con un 8.3 y las municipales suspendieron con un 3.9.

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"El pueblito", una de las cárceles más peligrosas de México (Parte 1)


Ruth Villanueva, visitadora general de la comisión, señaló que las deficiencias detectadas con mayor frecuencia son la falta de personal de seguridad, la higiene insuficiente, el hacinamiento y la falta de separación entre reclusos procesados y reclusos sentenciados.

Villanueva subrayó que pese a los avances de años recientes, "nadie en su sano juicio puede pensar que tenemos un buen sistema penitenciario, no lo hay y eso se tiene que decir".

De las cárceles municipales, que fueron las que obtuvieron una peor calificación, Villanueva apuntó la inexistencia de instalaciones necesarias para el funcionamiento de los centros, falta de actividades educativas, deportivas, laborales y de capacitación para el trabajo.

La calificación en promedio nacional para los centros penitenciarios es de 6.3, pero son las cárceles municipales las peor evaluadas.

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