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CityLab Política

¿Dónde están todos los manifestantes en la Convención Nacional Republicana?

Ni las hordas de derecha ni las de izquierda se presentaron para en el megaevento político, donde el drama se desarrolla dentro del centro de convenciones.
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20 Jul 2016 – 12:43 PM EDT

CLEVELAND—Quizás los Prophets of Rage nunca vuelvan a presentarse en un ambiente tan íntimo. Este supergrupo de rap, integrado por miembros de Cypress Hill, Rage Against the Machine, y Public Enemy, tocó para un grupo de quizás 60 personas en el centro de Cleveland en la tarde del lunes, el primer día de la Convención Nacional Republicana (CNR).

Los fanáticos de la banda (o bandas) escucharon algunos de los antiguos grandes éxitos de sus miembros, incluyendo "Killing in the Name", una poderosa canción de rap-metal de 1992, cuyo ritmo aumenta hasta alcanzar un crescendo repleto de malas palabras. A coro, el grupo y sus fanáticos dejaron bien claro su mensaje para el Partido Republicano.

"No nos creemos sus mentiras", dijo Louis Freese, el cantante de Cypress Hill también conocido como B-Real, a CityLab después del espectáculo.


"¿Cómo es posible que [Donald Trump] no pueda simplemente comenzar por ser alcalde de una ciudad, en lugar de intentar llegar a presidente?", dijo Chuck D de Public Enemy. "Tu curriculum no es suficiente para ser presidente de Estados Unidos".

La sorpresiva presentación puede haber sido lo más destacado de la convención hasta el momento, al menos en cuanto a espectáculos entusiastas fuera del Quicken Loans Arena. Aunque en la escena del centro de convenciones se ha visto de todo, desde un intento de golpe político hasta un posible plagio y un brote de norovirus, fuera del centro de convenciones los manifestantes han mantenido la calma mientras se ocupan de sus asuntos.

Incluso el martes por la tarde, durante la que fue quizás la mayor protesta hasta el momento, los medios de comunicación y los periodistas superaban ampliamente a los manifestantes.

Dos días después de iniciada la convención, el Departamento de Policía de Cleveland informa de sólo 5 arrestos, todos por infracciones relativamente menores. Tranquilidad es todo lo que los habitantes de Cleveland pedían por ser sede de la CNR, pero no muchos predijeron que habría tranquilidad. Amnistía Internacional incluso envió equipos para monitorear las fuerzas policiales durante la protesta, en la primera vez que la organización ha enviado supervisores a una convención.

"Hemos visto protestas en su mayoría pacíficas, y por lo general, a la policía asegurándose de que las personas puedan llegar a las calles y protestar pacíficamente", dice Eric Ferrero, vicedirector ejecutivo de comunicaciones de Amnistía Internacional. "Es muy temprano aún, por supuesto, pero hasta ahora, todo bien".

¿Qué pasó con las protestas masivas que se suponía le esperaban a Trump, por mucho el candidato más divisionista y agresivo en toda una generación? Incluso un supergrupo de rap de protesta no pudo reunir más que unas cuantas docenas de fanáticos que alzaban sus puños y movían sus cabezas al ritmo de la música.

De hecho, la Convención Nacional Demócrata que se celebrará el próximo fin de semana podría potencialmente ser objeto de protestas de mayor magnitud, a pesar de que el partido apoya totalmente a la candidata que encabeza las boletas. La ubicación, la raza y la geografía son factores que definen la efusión con que se reciben las convenciones.

Cleveland está lejos de las costas

Después de que los Cavaliers de Cleveland ganaron las finales de la NBA en junio, el equipo reunió aproximadamente 1.3 millones de personas en la ciudad para la celebración. El desfile de la victoria del equipo atrajo una cifra récord de personas, pero la victoria en un campeonato nacional era algo que muchos fanáticos en Northeast Ohio nunca pensaron que llegarían a ver. En esta parte del mundo, LeBron James es un personaje más famoso que Trump o Hillary Clinton.

Por la razón que sea, la CNR simplemente no ha atraído manifestantes de toda la región de la misma forma. Aunque Cleveland y Akron tienen bastantes votantes demócratas, Ohio aún está lejos de los exclusivos bastiones del liberalismo donde la política se juega como un deporte.

La policía respeta el proceso

Aunque el Departamento de Policía de Cleveland compró 2,000 trajes antimotines previo a la CNR, es muy difícil verlos en uso en Cleveland. Solamente en unas pocas protestas medianas ya previstas, con cientos de manifestantes, la policía se ha tomado el trabajo de utilizar escudos. El Jefe de Departamento de Policía de Cleveland Calvin Williams incluso insiste en que su departamento no tiene equipos antimotines, lo cual es más una distinción semántica que una diferencia real.

En el centro de la ciudad, oficiales de las fuerzas del orden de decenas de ciudades y estados están patrullando Cleveland. Los patrulleros parecen llevarse bastante bien tanto con los delegados republicanos como con los manifestantes anarquistas, conversando por aquí y por allá con gente en las calles, inclinándose para tomarse selfies, e incluso atrapando Pokémones. Por otro lado, los oficiales que vigilan los cordones de seguridad se mantienen vigilantes a una distancia prudente de cualquier potencial actividad de protesta (con la excepción del área exactamente afuera del centro de convenciones).

No hay dónde alojarse

Incluso las personas que están aquí en Cleveland por negocios oficiales han tenido que buscar alojamiento fuera de la ciudad —algunos en lugares tan lejanos como Akron— debido a la relativamente limitada capacidad hotelera de Cleveland. El nuevo Hilton Cleveland Downtown, una torre que se inauguró en mayo cerca del centro de convenciones donde se celebra la CNR, le aporta solamente 600 habitaciones a la oferta de la ciudad. Los precios de los hoteles del centro alcanzan hasta los 1,000 dólares por noche (aunque la mayoría están cobrando menos).

Aunque los manifestantes podrían haber buscado alternativas en Airbnb, los precios de esas habitaciones también se dispararon antes del evento. El mercado no es perfecto: los precios de las habitaciones de Airbnb que aún están disponibles ya no son tan elevados como antes del inicio del evento. Pero la falta de alojamiento previo a un precio razonable podría haber alejado a los manifestantes.

Dos factores que faltan: Black Lives Matter y Bikers for Trump

Un componente importante de las protestas a nivel nacional en los últimos dos años se ha tomado un descanso. Como reportó Wesley Lowery para The Washington Post, los líderes nacionales de Black Lives Matter decidieron evitar Cleveland. Estos líderes se proponen en su lugar enfocarse en la Convención Nacional Demócrata a finales de mes en Filadelfia.

Quizás los conservadores esperaban que los manifestantes de Black Lives Matter se presentaran en cifras récord. También predijeron que los miembros de Bikers for Trump (Motociclistas a favor de Trump) compensarían esas cifras. En el rincón #TCOT (Top Conservatives on Twitter) de los medios sociales conservadores, los usuarios siguen subiendo fotos como ésta, que parece mostrar a los motociclistas reunidos como los Jinetes de Rohan al amanecer del quinto día de la Batalla del Abismo de Helm.

Pero lo que sea que muestra esa foto, no es el centro de Cleveland. Los motociclistas nunca aparecieron por allí, al menos no en masa. Recién en la noche del martes logré ubicar a unos cuantos Motociclistas por Trump, seis o siete. Podrían haber más, pero no hay miles.

La idea de que la presencia de un grupo u otro podría garantizar la violencia, en particular la violencia contra la policía, algo que muchos de la derecha creen firmemente sobre el movimiento Black Lives Matter, plantea una pregunta sobre la raza y la policía. Como explica Ta-Nehisi Coates en The Atlantic, la violencia contra la policía es predecible cuando la policía no puede (y nunca ha podido) proteger y servir a esas comunidades, específicamente a las comunidades negras. Las multitudes que se reunieron para la Convención Nacional Republicana, incluyendo los manifestantes, son abrumadoramente blancas. Ésa no es una comunidad a la que la policía no atiende bien, por lo general. No hay razón alguna para predecir la enemistad entre la policía y los manifestantes aquí, incluso si existe, e incluso si se exacerba antes de que termine la semana.

Aún queda tiempo, y obstáculos logísticos

Los espacios públicos alrededor del centro de convenciones donde se celebra la CNR son plazas abiertas, aún sin contar el espacio cerrado a las manifestaciones por el Servicio Secreto. Una excepción es la calle East 4th Street, una zona de vida nocturna donde varias organizaciones de noticias han alquilado restaurantes como oficinas de prensa temporales. En toda esta zona, la avenida peatonal es angosta, debido a las grandes puertas de hierro que protegen los patios de los restaurantes a ambos lados de la calle. Es un potencial punto crítico. Si estallara una escaramuza entre manifestantes liberales y conservadores, la policía tendría que atravesar multitudes para llegar a los agitadores. Y 4th Street lleva directamente al centro de convenciones.

Si una vía peatonal involuntariamente abarrotada es el peor resultado de la convención y sus descontentos, entonces el evento será considerado un éxito en materia de seguridad. Hasta ahora, todo el mundo está cumpliendo con su parte para garantizar que así sea, aunque todavía quedan dos días, el tono tranquilo de la situación aún podría cambiar.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.


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