Caso Ayotzinapa

Padres de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa son víctima de amenazas e intimidaciones

Un mes antes de que el autobús en que viajaran fuera atacado dos veces en la misma carretera, los familiares empezaron a recibir “mensajes de texto y llamadas con una especie de advertencia de que tuvieran cuidado porque iban a sufrir una agresión en carretera que iba a ser vista como un accidente”.
29 Jun 2016 – 5:27 PM EDT


Aproximadamente un mes antes de que el autobús en que viajaran fuera atacado dos veces en la misma carretera, “empezaron a llegar a los padres de familia mensajes de texto y llamadas con una especie de advertencia de que tuvieran cuidado porque iban a sufrir una agresión en carretera que iba a ser vista como un accidente”.

Vidulfo Rosales, el abogado de las familias de los 43 estudiantes de una escuela para maestros desaparecidos en septiembre de 2014 en la localidad de Iguala, al sur de México, contó a Univision Noticias vía telefónica que sus clientes han sido víctima de intimidaciones que se han incrementado al paso del tiempo.

El domingo pasado, un grupo de padres participó en una manifestación en la Ciudad de México a la que fueron invitados por maestros que luchan contra la reforma educativa del presidente Enrique Peña Nieto. Durante su participación contaron que la noche del sábado, camino a la movilización, sufrieron dos ataques.

Rosales relata a Univision Noticias que la noche del sábado 25 de julio “el autobús va circulando por la entrada de (la ciudad de) Cuernavaca (capital de la céntrica entidad de Morelos) y ahí se atraviesa un automóvil Nissan Sentra que intenta en vano cerrarle el paso al autobús. Lo único que vimos es que del coche le aventaron al bus unas cervezas”.

Ya cuando el convoy iba a salir de Cuernavaca –siempre de acuerdo al abogado--, se escucharon golpes en un costado del camión. “Varios pensamos que eran disparos pero eran pedradas, dos de las cuales se impactaron en el cristal izquierdo de la segunda o tercera ventanilla. Los padres se bajaron a ver qué pasaba y volvieron a ver el automóvil Sentra que los había atacado kilómetros atrás”.

Las amenazas comenzaron en el año 2015, relata Rosales. Dice que entonces les advertían que “no siguieran molestando, molestando al gobierno, o con marchas y bloqueos porque los iban a matar”.

“Otras ocasiones se identificaban como Guerreros Unidos, los Rojos u otros grupos delincuenciales”. De acuerdo a las autoridades, Guerreros Unidos es la banda criminal detrás de la desaparición de los 43 estudiantes. Por su parte, los Rojos son la banda que le disputa la zona.

Desde la desaparición de los 43 alumnos, las familias han recibido donativos de particulares, organizaciones y universidades. Vidulfo Rosales cuenta, por ejemplo que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) les hizo entrega de 200,000 pesos (unos 11,000 dólares), que se encontraban en disputa porque la persona que los recibió no lo manifestó con claridad.

En ese tiempo, un padre de familia asegura haber recibido un correo amenazante en el que un grupo criminal le exigía la devolución de ese dinero, usado por los padres de familia para sus traslados y hospedajes, entre otras cosas.

Vidulfo Rosales asegura a Univision Noticias que por lo pronto se encuentran evaluando si levantan o no una denuncia ante las autoridades pertinentes, pero sí informarán de lo sucedido a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

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