Brexit

Kerry pide a Europa "no perder la cabeza" ni buscar "venganza" tras el 'Brexit'

El secretario de Estado pidió a los líderes europeos concentrarse en este periodo de transición. El sucesor del primer ministro británico David Cameron se conocerá el 2 de septiembre.
27 Jun 2016 – 12:49 PM EDT

El secretario de Estado John Kerry se encuentra en Europa donde ha tratado con la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, las consecuencias del referendo británico de la semana pasada. Tras el voto afirmativo que implica la salida del Reino Unido de la Unión Europea, Kerry pidió a los líderes de ese esquema de integración enfocarse en el "periodo de transición" y solicitó que "nadie pierda la cabeza".

Kerry, que ha visitado Roma, Bruselas y Londres, llamó a mantener la calma y a que nadie "busque venganza". El jefe de la diplomacia estadounidense reconoció que ni él ni Barack Obama están contentos con el resultado de la pasada semana. Sin embargo, mostró su apoyo al proceso democrático: "Respetamos los derechos de los electores".


Durante su estancia en Bruselas, Kerry tuvo la oportunidad de encontrarse igualmente con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, al que manifestó la preocupación de Washington "por tener una Unión Europea sólida".

Reino Unido -donde Kerry debe encontrarse con el primer ministro británico, David Cameron, y con el ministro de exteriores, Philip Hammond- seguía este lunes sufriendo las consecuencias del fuerte terremoto político y económico tras el Brexit.

El país deberá conocer el próximo 2 de septiembre al sucesor del primer ministro David Cameron, quien dimitió tras saberse que el 52% de los británicos votó a favor de dejar la Unión Europea. Los posibles sucesores tendrán hasta este jueves para presentar sus candidaturas y, según las reglas establecidas por una comisión del Partido Conservador, se realizarán una serie de votaciones hasta llegar a una final de solo dos personas.

Precisamente, Cameron pidió ante el Parlamento británico "no darle la espalda a Europa" durante un discurso en el que reconoció que el proceso de desconexión "va a ser difícil". El primer ministro, que hizo campaña por la permanencia en la Unión Europea, descartó también que se vaya a celebrar un segundo referendo, como han pedido millones de británicos al Parlamento.

Para tratar de que ese paso a la "independencia" (como lo llamaron los partidarios de abandonar la Unión Europea) se lleve de la forma menos traumática posible, Cameron anunció este lunes la creación de un grupo de expertos que puedan ayudar en la separación de Bruselas. El grupo, llamado "unidad del Brexit", estará presidido por el diputado conservador Oliver Letwin y solo tendrá una función de asesoramiento, no de decisión.

Cameron especificó que también se consultará con las regiones del país (Gales, Irlanda del Norte y Escocia) sobre el proceso. Esta declaración se produce después de que el domingo Nicola Sturgeon, primera ministra de Escocia, amenazara con bloquear el Brexit.

Mientras, la libra esterlina seguía perdiendo terreno en el mercado de divisas. Desde el Brexit, la moneda británica se ha depreciado un 12% ante el dólar estadounidense y un 10% frente al euro. Los analistas consideran que este panorama continuará ante las numerosas incógnitas que aún envuelven el proceso que debe llevar a la plena salida del Reino Unido del grupo europeo.

En un intento por frenar esta inestabilidad, el ministro de Economía británico, George Osborne, apareció durante la mañana para defender que la economía del país es "fundamentalmente fuerte".


Osborne, quien había estado ausente desde que los británicos acudieran a las urnas el jueves, indicó que el país está "equipado" para poder hacer frente a los problemas que puedan encontrarse en esta nueva fase gracias a las reformas que ha tomado el gobierno en los últimos años. También explicó en un intento tranquilizador, que existen "planes de contingencia" para hacer frente situaciones no previstas en este periodo.

Sus palabras, sin embargo, no tuvieron un efecto inmediato en los mercados. Los principales mercados europeos volvieron a cerrar a la baja. Las plazas de Londres, París y Frankfurt cayeron entre un 2.5% y un 3%, mientras que la moneda británica cayó otro 3.4%, lo que marcó su peor cambio ante el dólar en las últimas tres décadas.

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