Bilingüismo

Los hispanos pierden el español: por qué es bueno que los hijos hablen dos idiomas

Aunque las ventajas del bilingüismo son poderosas, los hijos de hispanos cada vez hablan menos español. Esto se debe a varios factores, desde la cultura monolingüe de EEUU, hasta las fallas en la enseñanza de idiomas extranjeros.
25 Dic 2017 – 12:48 PM EST

Una investigación del Centro Pew reveló que ha disminuido el uso del español entre los hispanos de EEUU. Aunque unos 40 millones lo hablan –siendo el segundo idioma más importante en EEUU–, según este estudio, “entre aquellos que se identifican como hispanos, el número que lo habla en casa está disminuyendo".

Entre los inmigrantes, 61% usa el español como lengua dominante, es decir lo hablan y lo leen mejor que el inglés. Pero de los hispanos de segunda generación, solo 6% lo habla y lo lee mejor que el inglés, agrega la investigación . Cuando se trata de la tercera generación prácticamente ya no lo hablan.

Una característica típica de hijos de padres inmigrantes de origen hispano es que el 51% de ellos son bilingües. Pero esta cae a 24% cuando se trata de hispanos de tercera generación.


Para que se mantenga el idioma a través de las generaciones los padres deben estimular a sus hijos a hablar español como una forma de consolidar la identidad.

Esto no pasa por muchas razones, ya sea el estigma que existe en algunas comunidades cerradas a los inmigrantes, o la confusión que existe entre algunos padres latinos sobre si es bueno o no hablarle en dos idiomas a los bebés y niños pequeños. Los estudios, sin embargo, son contundentes: sí se puede y es muy beneficioso para sus cerebros en formación.

Con los idiomas, más sí es mejor

Una investigadora en neurociencia y lingüística, Naja Ferjan Ramirez de la Universidad de Washington, explica algunas ventajas del bilingüismo. Esto es lo que sabemos:


  • La primera infancia es el mejor momento para aprender un segundo idioma. Los niños que experimentan dos idiomas desde que nacen generalmente se convierten en parlantes nativos de ambos, mientras que los adultos a menudo tienen dificultades con el aprendizaje de un segundo idioma y raramente logran fluidez nativa.
  • Aunque a algunos padres hispanos les preocupa que su bebé no aprenda inglés lo suficientemente bien o rápido si le hablan español, los estudios muestran que los bebés bilingües aprenden inglés al mismo ritmo que los bebés monolingües.
  • Se ha descubierto que el tamaño del vocabulario de los niños bilingües, cuando se combinan ambos idiomas, es igual o mayor que el de los niños monolingües.
  • Las investigaciones revelan que adultos y niños bilingües muestran un mejor funcionamiento ejecutivo del cerebro, es decir, que pueden cambiar la atención, alternar tareas y resolver problemas con mayor facilidad.
  • Existe evidencia de que el ser bilingüe hace que aprender una tercera lengua sea más fácil.

Pero no solo es beneficioso hablar en dos idiomas en casa con los bebés y niños. Esos beneficios pueden ser aún mayores cuando el bilingüismo está integrado en su educación académica.

Una secundaria bilingüe en Boston, la Academia Margarita Muñiz, por ejemplo, demuestra que aprender en español e inglés incluso puede aumentar las tasas de graduación y cerrar la brecha de desempeño entre hispanos y el resto de la población.

Esto ocurre porque los educadores creen que enseñar en dos idiomas y brindarle un espacio a los estudiantes inmigrantes para que expresen, e incluso enseñen su cultura, puede ser clave para el éxito de todos los estudiantes.

La mayoría de los estudiantes de Muñiz tienen un idioma dominante y su población se divide por igual entre el inglés y el español. Por eso hay momentos en que los estudiantes que dominan el español son los expertos que pueden ayudar a los estudiantes que dominan el inglés, ya sea en Matemáticas o Artes.

Esto no pasa usualmente en escuelas monolingües, donde los estudiantes que no hablan inglés pueden sentirse como estudiantes deficientes, en general. Esto socava su autoestima y su entusiasmo por el estudio, creando un círculo vicioso negativo donde su desempeño sufre.

Los latinos son menos bilingües, pero los angloparlantes cada vez más

Lo irónico es que aunque la educación bilingüe está de moda, en algunos casos esto puede terminar excluyendo o perjudicando a los estudiantes latinos de algunos distritos escolares, aunque estos programas fueran pensados para ellos inicialmente.

En vecindarios de Washington, D.C., por ejemplo, donde la población solía ser hispana y ahora se está tornando mucho más blanca y angloparlante, muchos padres blancos y ricos que antes mantenían a sus hijos lejos de las Escuelas Públicas del Distrito de Columbia (DCPS, por sus siglas en inglés) están acudiendo a programas bilingües.

Esto está ocurriendo en el vecindario de la escuela Oyster-Adams, no muy lejos de donde estudian los hijos de Ivanka Trump, la hija del presidente Donald Trump, porque, como dijo su directora Mayra Canizales, "lo bilingüe se ha vuelto sexy".

Esta escuela tiene una lista de espera de casi 800 estudiantes. De ellos, la inmensa mayoría son angloparlantes nativos, y de esos, tal vez cinco lograrán entrar.

En Oyster-Adams, la mitad de las clases se enseñan en español, por lo que los niños reciben unas tres horas de instrucción en español todos los días, además del apoyo adicional que sea necesario.

En cambio, los niños en el Truesdell Education Campus, al norte del centro de la ciudad, tienen sólo una clase de español de 45 minutos por semana. Allí, el 67% de los estudiantes son latinos y casi la mitad habla español mejor que inglés, pero nunca llegan a desarrollar su idioma materno en la escuela durante todo el día.
De hecho, la mayoría de los estudiantes que llegan a la escuela sin fluidez en inglés en Washington DC, y en todo el país, no reciben enseñanza bilingüe.

Según Rosana Hernández-Nieto, investigadora de la Fundación Rafael del Pino y del Observatorio Cervantes de Lengua Española y Culturas Hispánicas de la Universidad de Harvard, la preservación del español en EEUU pasa por varios factores, pero hay dos que son fundamentales: la existencia de medios de comunicación en español, y el desarrollo y fomento de programas bilingües en educación primaria y secundaria.

Los datos de la última Encuesta Nacional de Aprendizaje de Lenguas Extranjeras no son muy alentadores. Sólo un 20% de los estudiantes entre kindergarten y el último año de secundaria en EEUU está aprendiendo un segundo idioma, es decir, 10 millones de los más de 54 millones de estudiantes en todo el país.

¿Por qué falla la enseñanza de idiomas extranjeros en EEUU? Según un informe reciente de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias, los estudiantes estadounidenses tienen mucho menos acceso a la enseñanza de idiomas extranjeros que los estudiantes de otros países desarrollados, y son mucho menos propensos a ser bilingües o multilingües.

Esto pasa en parte porque el apoyo político y social, así como educativo, para mantener los idiomas de las minorías es limitado. El bilingüismo puede ser obstaculizado por un sentimiento general de que es más importante que los inmigrantes aprendan inglés a que mantengan su primer idioma, y que éstos idiomas, de alguna manera, entran en conflicto con el inglés.

Otro factor que contribuye a que EEUU no sea multilingüe es que demasiados estadounidenses creen que un gran porcentaje de los estudiantes nunca tendrá fluidez en otro idioma y que invertir en el aprendizaje de un idioma extranjero probablemente es una pérdida de tiempo.

¿Por qué, entonces, casi 100% de los estudiantes en Alemania, Escandinavia, Holanda, Suiza, Singapur y muchos otros lugares sí alcanzan altos niveles de competencia en inglés, y además, en al menos uno o dos idiomas adicionales?

Este bloqueo idiosincrático de EEUU, sin embargo, tiene solución, y esta comienza en las aulas.

Aprender es cuestión de método

Para aprender dos idiomas bien debe haber oportunidades de comunicación real. ¿Cómo se logra esto?


  • Algunos estudiantes pueden hacerlo a través de viajes al extranjero. Para esto existe un sin número de becas.
  • Comenzar en kindergarten no es un requisito para alcanzar la máxima fluidez. Los programas de inmersión son eficaces y, de hecho, desarrollan un aprendizaje equivalente en menos tiempo si se inician en grados más avanzados.
  • La inmersión tardía puede ser más eficiente porque los estudiantes mayores son mejores alumnos: generalmente es más probable que hayan participado en elegir el programa de inmersión y también están más motivados para aprender.

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