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Coronavirus

Seguir a Bukele o ponerse en autocuarentena: así enfrentan el coronavirus en Nicaragua ante la ausencia de Ortega

El gobierno sandinista alega que declarar cuarentena es "alarmista y extremista" y promueve actividades políticas que implican aglomeraciones. Sin embargo, parte de la población ha desoído su estrategia. Mientras centros comerciales y restaurantes han sido cerrados, hay padres de familia que no envían a sus hijos a clases.
29 Mar 2020 – 10:19 AM EDT

MANAGUA, Nicaragua-. Calles inhóspitas, centros comerciales cerrados, mercados vacíos, bares y restaurantes clausurados. Así se ven las principales ciudades de Nicaragua desde el 18 de marzo, cuando el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo anunció el primer caso positivo de coronavirus. Los ciudadanos han optado por una autocuarentena ante la insistencia gubernamental de no imponer medidas de prevención severas para contener la epidemia.

Frente a ese sentimiento de desprotección, muchos nicaragüenses también han encontrado en la cuenta de Twitter del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, recomendaciones para poner en práctica.

El covid-19 ha puesto en una encrucijada a los nicaragüenses: mientras el virus ya ha provocado cuatro contagios en el país, un muerto, y más de una docena de casos sospechosos, el gobierno sandinista administra la epidemia con total hermetismo y se niega a declarar cuarentena, cerrar fronteras o suspender el ciclo lectivo. El Ministerio de Salud (Minsa) descartó la cuarentena al considerarla “alarmante y extremista”. Al mismo tiempo, la vicepresidenta Murillo promueve su “plan verano 2020”, que incluye aglomeraciones de personas como ferias, conciertos, peregrinaciones y marchas políticas.

Bismarck Rodríguez y Katherine Ramírez son una pareja de profesionales que, viendo la falta de acciones preventivas, decidieron una cuarentena voluntaria. Desde hace más de una semana, el matrimonio apenas ha salido una vez de su casa, ubicada en el departamento de Rivas al sur del país, para comprar alimentos y disminuir el riesgo de contagio. Como ellos, pobladores de las principales ciudades de Nicaragua han desoído la propaganda gubernamental que insiste “que todo está normal”.

De hecho, una encuesta de CID-Gallup reveló esta semana que 76% de los nicaragüenses reprueban la gestión del gobierno Ortega-Murillo frente a la epidemia. Un 78% de los encuestados consideró que el Minsa “tiene ninguna o poca capacidad para enfrentar la pandemia”, mientras que un 82% teme contagiarse.

Aparte de la cuarentena voluntaria asumida por los ciudadanos, padres de familia han dejado de enviar a sus hijos a clases, y algunos colegios privados lograron doblarle el brazo al Ministerio de Educación (Mined) para impartir clases a distancia, mientras la asistencia en escuelas públicas y universidades es rala. Los restaurantes que no han cerrado ofrecen servicios a domicilio gratis o han bajado los precios. En tanto, los supermercados racionan suministros de primera necesidad para evitar desabastecimiento.


Ortega no da la cara

La cara más visible en la administración de la epidemia es la vicepresidenta Murillo, incluso por encima de las autoridades sanitarias. Es ella quien revela los casos positivos de covid-19, los sospechosos y las pruebas realizadas, aunque de manera general y sin especificar detalles. En cambio, su esposo, el presidente Ortega no ha dado la cara públicamente desde el 12 de marzo pasado y tampoco ha dicho una sola palabra sobre el coronavirus desde que se convirtió en pandemia mundial.

Aunque el 12 de marzo Ortega participó en una teleconferencia con sus homólogos de la región, que fue organizada por el Sistema de Integración Centroamericana (SICA) para abordar la pandemia, el mandatario sandinista no dijo una palabra sobre los planes preventivos de su gobierno.

El silencio de Ortega se opone a la actitud beligerante que el resto de los presidentes del istmo han asumido frente al covid-19. Nayib Bukele es quien más simpatías levanta entre los nicaragüenses, al punto que muchos expresan en Twitter que siguen los planes preventivos que el presidente salvadoreño ordena de cara al coronavirus.

“Nos sentimos como que @nayibbukele fuera el Presidente de #Nicaragua, porque todos seguimos sus recomendaciones, porque aquí Daniel Ortega no da la cara, solo su mujer da la cara para hablar estupideces, en los hospitales no hay atención para los sospechosos de tener coronavirus”, tuiteó el usuario “@cordobanica”.

Mientras que otra usuaria llamada Lissette Ramírez expresó: “Gracias Presidente @nayibbukele, desde #Nicaragua, seguiremos su estrategia para protegernos del coronavirus, usted ha sido más eficiente que el Ortega y la OPS (Organización Panamericana de la Salud)”.

Ante la ausencia de Ortega en medio de la epidemia y para contrarrestar las campañas sandinistas que recomiendan seguir con las actividades normales, los ciudadanos hicieron viral en las redes sociales la frase burlesca: “Sé como Ortega, quédate en casa”.

Más quejas en el sector sanitario

Además de la falta de medidas preventivas en las que incurre el gobierno sandinista, sus directrices en el campo sanitario también levantan molestias. Trabajadores de la salud de algunos de los 19 “hospitales centinelas” dispuestos por el Minsa para tratar la epidemia se quejan porque los obligan a atender a los pacientes sin equipamiento de protección.


“Nos dicen que no usemos mascarillas porque eso causa pánico, temor en los pacientes. Pedimos mascarilla N-95, pero no nos dan. Tampoco podemos usar otros equipos de protección al momento de atender, y eso es peligroso, porque estamos en contacto directo con la gente”, dijo un médico del hospital Alemán Nicaragüense. El doctor solicitó anonimato a Univision Noticias por temor a represalias.

Diversos epidemiólogos y especialistas nicaragüenses formaron el “Comité Científico Multidisciplinario para el abordaje del Coronavirus”, y demandaron al “gobierno garantizar los equipos de protección personal y la capacitación en su uso a todo el personal de salud para evitar las infecciones asociadas en la atención sanitaria”.

Los médicos también pidieron más transparencia a las autoridades, sobre todo en la información referida a las pruebas de covid-19 realizadas y los casos sospechosos. El gobierno centraliza los test en el Complejo Nacional Conchita Palacios e impide a los hospitales privados realizar pruebas. Ante la presión de la ciudadanía, el Minsa reveló con titubeos que han hecho “más o menos 200 pruebas”, aunque en los hospitales los doctores alertan de más solicitudes. El manejo de los resultados es hermético, así como el de los casos sospechosos.

Médicos han denunciado que a los pacientes sospechosos de covid-19 no los están aislando en los hospitales. Una mujer que tuvo contacto con el primer muerto de coronavirus en Nicaragua huyó del aislamiento al que estaba sometida debido a que, según ella, jamás le entregaron el resultado de su prueba y se cometieron “negligencias”. Por otro lado, los doctores alertan que muchos pacientes que presentan síntomas leves los diagnostican como casos de neumonía.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) externó su “profunda preocupación” por el hermetismo oficial, y llamó al “Estado a difundir información completa y veraz sobre prevención, recursos y situación del covid-19 con transparencia”.

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