Ha aparecido enfundado en escudos, chaleco antibalas e incluso protegido tras un cristal blindado; siempre rodeado por un anillo de seguridad que vigila cada movimiento. Así se presenta Abelardo de la Espriella, abogado penalista y empresario que compite a la presidencia como candidato del movimiento ultraderechista Defensores de la Patria en las próximas elecciones de Colombia.
La campaña blindada de Abelardo de la Espriella en Colombia: quién es y por qué se presenta bajo amenaza
Entre escoltas armados, vehículos blindados y advertencias constantes de seguridad, el candidato denuncia que su recorrido político se desarrolla en un clima de alta tensión marcado por amenazas, atentados frustrados y la violencia que ha golpeado a su entorno más cercano
" Tomaré todas las medidas necesarias para que no me asesinen", exclamó en uno de sus últimos pronunciamientos tras conocer la existencia de un presunto plan para acabar con su vida con un equipo de francotiradores. Ante la gravedad de las amenazas que denuncia, ha pedido protección a la Fiscalía General colombiana, la Policía Nacional y ha puesto los hechos en conocimiento de la Embajada de los Estados Unidos en Bogotá.
Las amenazas se convirtieron en hechos cuando la semana pasada asesinaron a dos de sus coordinadores de campaña en Cubarral: Roger Mauricio Devia Escobar y Fabián Cardona. El candidato a la presidencia publicó este video en el que acusa del crimen al "narcoterrorismo" y que "la sangre derramada sobre los afiches del Tigre no será en vano", que su equipo "no se rinde".
Con el alma rota, pero más firmes que nunca.
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) May 16, 2026
Hoy lloramos a Roger Mauricio Devia y a Fabián Cardona, dos patriotas asesinados cobardemente por el narcoterrorismo mientras llevaban la bandera de esta campaña y el sueño de una Colombia distinta.
No eran políticos de escritorio.… pic.twitter.com/viqLZT3But
¿Quién es Espriella y por qué está rodeado de seguridad?
Según el sitio web oficial del movimiento Defensores de la Patria, Abelardo de la Espriella es un abogado colombo-italiano nacido el 31 de julio de 1978 en Bogotá, con ciudadanía colombiana, italiana y estadounidense. Es egresado de la Universidad Sergio Arboleda, donde se formó en Derecho, y cuenta con una maestría en Derecho y especializaciones en Ciencias Penales y Criminología, además de un doctorado honoris causa en Derecho Internacional.
El candidato a la presidencia de Colombia reconoce abiertamente no tener carrera política y presume de su trayectoria empresarial: ha sido entre otras cosas magnate del café y cantante. "Todo lo que quiero hacer lo hago", pronunció en una entrevista con Telemedellín.
Su partido, tildado de ultraderechista por muchos de sus postulados, ha pasado de obtener el 4% de voto a ir como segunda fuerza en las encuestas. Según un sondeo realizado por América Elige Defensores de la Patria podría obtener el 22,7% del voto en las próximas elecciones.
El programa político del partido, que se puede leer en su página web, enfatiza la necesidad de "salvar la patria". En su programa recogen propuestas de ideario de ultra derecha con una agenda centrada en la seguridad nacional, con propuestas como fumigaciones para erradicar cultivos ilícitos de coca, el uso de drones o bombardeos aéreos contra grupos armados y el fortalecimiento de alianzas internacionales con Estados Unidos e Israel.
En esa escenificación de la urgencia acerca de la seguridad en el país, la oposición critica que De la Espriella se presenta en sus comparecencias públicas tras mamparas de plástico visibilizando una amenaza que ha sido puesta en cuestionamiento por algunos sectores. La candidata Paloma Valencia lo tildó de cobarde por sus escenificaciones con chalecos antibalas y protección con estas palabras: "El ELN, el autodenominado Ejército Gaitanista y las FARC van a conocer lo que es la mano dura de la mujer colombiana. Conmigo, que vayan buscando escondedero, porque yo no necesito ni chaleco antibalas ni esa urna de cristal que usan los cobardes. Aquí estamos, de frente y sin miedo”.
La líder del Centro Democrático recibió a su vez una cascada de críticas al no haber tenido en cuenta el clima violento que ha marcado los comicios. Le recordaron el asesinato del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, ocurrido en 2025 en Bogotá, que concurría a la elección en su mismo partido.
Desde el partido de la Espriella argumentan que el nivel máximo de blindaje que rodea al candidato no es fortuito, sino una respuesta directa a un contexto de amenazas sistemáticas, inteligencia hostil y violencia política persistente en su contra. Defienden que la combinación de advertencias explícitas de grupos armados, los intentos de atentado y la materialización de ataques contra miembros de su equipo ha elevado su perfil de riesgo a uno de los más altos dentro del escenario electoral, obligando a la implementación de protocolos de seguridad extraordinarios para prevenir un eventual magnicidio.

Campaña presidencial envuelta en amenazas
Su figura ha llamado la atención no solo por sus propuestas, sino también por el nivel extremo de protección con el que se desplaza por el país: un esquema de seguridad totalmente blindado. Sin embargo, pese a ese despliegue permanente para resguardar tanto su integridad como la de su equipo, la violencia ha logrado alcanzarlos: su coordinador de campaña, Roger Mauricio Devia Escobar, fue asesinado a tiros en Bogotá.
Recientemente volvió a condenar los hechos en redes sociales. En un mensaje en video de la Espriella expresó que "el despertar del pueblo que decidió derrotar a los de siempre" ha desencadenado amenazas. "Arrecian los ataques, las mentiras y hasta las amenazas contra mi vida. Pero quiero que lo tengan claro: no me voy a dejar intimidar. Tomaré todas las medidas necesarias para protegerme, porque esta batalla hay que ganarla vivos y junto al pueblo colombiano".
Compatriotas, gracias por el fervor con el que esta manada del Tigre está haciendo historia en toda Colombia.
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) May 19, 2026
Hoy les hablo con el corazón: lo que estamos viviendo no es una campaña más, es el despertar de un pueblo que decidió derrotar a los de siempre y recuperar la Patria.… pic.twitter.com/myciIhBBLN
Espriella ha denunciado amenazas de muerte en su contra desde octubre de 2025, apenas tres meses después de iniciar su campaña presidencial; en ese momento, hombres armados interceptaron e incineraron un vehículo oficial con propaganda de su movimiento en una zona rural entre Norte de Santander y Arauca. Meses después, en febrero de 2026, recibió llamadas telefónicas en las que se le advertía que había sido declarado objetivo militar por la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

De acuerdo con la Defensoría del Pueblo del Gobierno de Colombia, en abril de 2026 comenzaron a circular amenazas masivas en redes sociales contra el candidato.
No obstante, mayo de 2026 marcó un punto crítico en la escalada de violencia: se conoció un presunto plan para asesinarlo mediante francotiradores, se detectó un intento de atentado en Envigado, Antioquia, y se descubrió la infiltración de un falso escolta que recopilaba información táctica.
El riesgo terminó por materializarse en su entorno más cercano con el asesinato de dos de sus coordinadores de campaña en Cubarral: Roger Mauricio Devia Escobar y Fabián Cardona.

El peso del pasado: violencia política en Colombia
Colombia carga con un historial profundo y doloroso de violencia política, en el que las amenazas y los asesinatos de aspirantes presidenciales no solo han condicionado campañas, sino que han redefinido de forma determinante el rumbo institucional y social del país. En ese marco, el atentado contra Miguel Uribe Turbay el año pasado provocó una conmoción nacional.
El asesinato del senador Uribe Turbay, quien murió en agosto de 2025 tras ser atacado con arma de fuego por un menor de edad durante un acto político en Fontibón, Bogotá, dejó al descubierto graves fallas en la protección estatal y marcó un punto de inflexión en la discusión sobre la seguridad electoral en Colombia. Pese a haber presentado más de 23 solicitudes para reforzar su esquema debido a su alta exposición como precandidato presidencial de oposición, el día del atentado su protección fue reducida de siete a tres escoltas sin una justificación clara.

La historia presenta un patrón similar al de otros aspirantes presidenciales en Colombia, como Jaime Pardo Leal y Bernardo Jaramillo entre 1987 y 1990, así como a los intentos de atentado contra Gustavo Petro y Francia Márquez en 2022. En estos casos se repite la exposición de líderes de oposición a planes de asesinato en espacios públicos, antecedentes que ayudan a entender por qué candidatos actuales como Abelardo de la Espriella han reforzado al máximo sus medidas de seguridad, incorporando esquemas masivos de escoltas y estructuras con vidrio blindado en actos públicos.
" Están asesinando al pueblo", llegó a denunciar el candidato en un mensaje en sus redes sociales tras el atentado en Cauca en el que murieron 20 personas. "El suroccidente del país ha sido entregado al narcoterrorismo. (...)En mi gobierno, personalmente, declararé objetivo militar a esas alimañas que llenan de miedo, terror y carnicería el territorio colombiano".








