Las ecografías y pruebas de VIH o clamidia que Julio Iglesias “imponía” a sus empleadas: “Tuvieron acceso a todos los resultados”

Varias mujeres relatan que el cantante las envió a hacerse análisis, que incluían pruebas de enfermedades de transmisión sexual, y revisiones ginecológicas. Una investigación exclusiva de elDiario.es en colaboración con Univision Noticias.

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Ana Requena Aguilar y Elena Cabrera - ElDiario.es
Video Dos mujeres acusan a Julio Iglesias de agresiones sexuales: así lo investigamos

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En el papel puede verse el membrete del hospital, la identidad del médico y su firma, el nombre de cada mujer, la fecha de la prueba y la especialidad: ginecología. Las pruebas que Julio Iglesias “imponía” a sus empleadas poco tenían que ver con las labores que estas debían realizar en las mansiones del cantante: VIH, hepatitis, clamidia… El detalle de la documentación a la que ha podido acceder elDiario.es revela que los reconocimientos que se realizaba a las trabajadoras de la mansión del cantante en República Dominicana incluían análisis para detectar enfermedades de transmisión sexual y embarazos.

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“Él nos mandó a las chicas al ginecólogo y hacernos examen general. Había 10 o 12 chicas. Allí nos hicieron todo, el ginecólogo nos chequeó todo. Solo a las chicas”, explica Rebeca, una de las exempleadas que ha hablado con elDiario.es.

Carolina, otra exempleada que ha hablado con este periódico, confirma la existencia de estos controles: “Ellos nos mandaron al médico, a todas. Me hicieron pruebas de enfermedades de transmisión sexual. Nos hicieron ecografías y pruebas de sangre para ver si teníamos algún tipo de enfermedad. No me pareció normal”, recuerda.

Carolina, que ha trabajado en otras mansiones, asegura que nunca había pasado por un examen médico similar, aunque sí por un control de drogas y de VIH para ser contratada en una villa de la zona. La legislación dominicana contempla sanciones para los empleadores, públicos o privados, que hagan pruebas de VIH a las personas que trabajan para ellos.

A pesar de que en la villa de Punta Cana trabaja una plantilla amplia que se divide por zonas y tareas, las dos exempleadas subrayan que solo las mujeres que trabajaban como internas en el servicio doméstico eran enviadas, en grupos, a estas pruebas médicas. Y que después los empleadores accedían a los resultados.

Ecografías pélvicasDos mujeres que trabajaron en la casa han relatado a elDiario.es que el cantante las envió, junto con otras empleadas, a hacerse análisis y pruebas ginecológicas, y que tuvo acceso a sus resultados. Otra mujer distinta ha confirmado que, si bien a ella no le hicieron la revisión, escuchó conversaciones en la casa sobre ello.

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Algunos de esos reconocimientos incluyeron analíticas y ecografías pélvicas, tal como dos mujeres han relatado a elDiario.es. Sus nombres reales han sido sustituidos por otros para proteger su identidad. Este medio ha accedido a la analítica de una de ellas, en la que puede verse el resultado para enfermedades de transmisión sexual, como la hepatitis B o el VIH, así como una prueba de embarazo.

Este medio ha accedido a documentos que prueban que cinco mujeres que trabajaron en la villa a lo largo de 2021 se sometieron a revisiones ginecológicas que se hicieron en junio de ese año en el centro privado Hospiten Bávaro, situado cerca de la mansión del cantante en Punta Cana. Hospiten se fundó en Canarias y es uno de los principales grupos hospitalarios privados de España. Tiene también centros repartidos por varios países, como República Dominicana, donde abrió su hospital de Punta Cana en el año 2000. Este medio se ha puesto en contacto también con el grupo Hospiten, que de momento no ha dado respuesta.

elDiario.es y Univision Noticias han intentado recabar la versión de Julio Iglesias en diversas ocasiones y por varias vías de contacto durante las últimas semanas, pero no ha querido responder a ninguna de las preguntas de los medios ni hacer ningún comentario.

Los resultados, a la gobernantaLa gobernanta de la casa de Punta Cana mantenía un grupo de WhatsApp con las empleadas en el que canalizaba información o la pedía. En un mensaje a ese grupo al que han accedido elDiario.es y Univision Noticias puede leerse cómo la encargada pide a las mujeres “ver” los exámenes médicos que les habían realizado unos días antes. “Girls. Mándame porfavor todos los análisis, vamos a ver qué exactamente pasa” [sic], decía la encargada. Una de las mujeres le responde entonces: “Por foto o físico? Todas le tenemos que mandar los resultados”. La gobernanta contesta: “Físico. Si tienen que tomar algo o lo que sea para que estén completamente sanas”.

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La investigación llevada a cabo por elDiario.es en colaboración con Univision ha comprobado el mensaje que la gobernanta de la mansión envió al grupo de WhatsApp con las empleadas en el que les pidió a todas compartir esos resultados médicos. Esta encargada tampoco ha respondido a los mensajes de elDiario.es y Univision.

“Tuvieron acceso a todos los resultados, recuerdo que los revisaron todos”, asegura Carolina, que relata que este control médico no sucedió previamente a contratarlas, sino que tuvo lugar durante el periodo en el que ya trabajaban en la mansión. Las mujeres cuentan que fueron atendidas por el mismo doctor y que ninguna pagó dinero alguno por las pruebas.

Rebeca, por su parte, cuenta que, aunque nadie les dijo explícitamente que esas pruebas eran obligatorias, entendieron que formaba parte de trabajar en la villa: “No dijeron exactamente la palabra obligatoria, pero si estábamos trabajando allí… Nadie dijo que no”. “Eso era todo así en la casa”, relata Rebeca.

La legislación dominicana solo permite que los empleadores hagan a su personal exámenes médicos relacionados con la actividad que van a desempeñar y sanciona las pruebas de VIH y embarazo. Un abogado laborista dominicano consultado sobre la legislación del país (pero sin detalles sobre este caso) asegura que pedir exámenes ginecológicos a empleadas va en contra del Código de Trabajo local, que protege el respeto a “la integridad, la intimidad y la dignidad personal de todo tipo de trabajador: ”Que le pregunten a una [empleada] doméstica que se haga pruebas de Papanicolaou y asuntos ginecológicos no cabe en nuestro sistema, es ilegal si lo están haciendo“.

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“Tuvieron acceso a todos los resultados, recuerdo que los revisaron todos”, asegura Carolina, que relata que este control médico no sucedió previamente a contratarlas, sino que tuvo lugar durante el periodo en el que ya trabajaban en la mansión. Las mujeres cuentan que fueron atendidas por el mismo doctor y que ninguna pagó dinero alguno por las pruebas.

Rebeca, por su parte, cuenta que, aunque nadie les dijo explícitamente que esas pruebas eran obligatorias, entendieron que formaba parte de trabajar en la villa: “No dijeron exactamente la palabra obligatoria, pero si estábamos trabajando allí… Nadie dijo que no”. “Eso era todo así en la casa”, relata Rebeca.

La legislación dominicana solo permite que los empleadores hagan a su personal exámenes médicos relacionados con la actividad que van a desempeñar y sanciona las pruebas de VIH y embarazo. Un abogado laborista dominicano consultado sobre la legislación del país (pero sin detalles sobre este caso) asegura que pedir exámenes ginecológicos a empleadas va en contra del Código de Trabajo local, que protege el respeto a “la integridad, la intimidad y la dignidad personal de todo tipo de trabajador: ”Que le pregunten a una [empleada] doméstica que se haga pruebas de Papanicolaou y asuntos ginecológicos no cabe en nuestro sistema, es ilegal si lo están haciendo“.

Comprobación de datos y edición: María Ramírez, Natalia Chientaroli, Raquel Ejerique, Federica Narancio y Esther Poveda