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Nicaragua

"Había un plan para asesinarme", denuncia el obispo nicaragüense Silvio Báez al verse obligado a salir del país

El papa Francisco ordenó a monseñor Silvio Báez trasladarse “por un tiempo indeterminado” a Roma, luego de que denunciara un “complot” en contra de su vida. Es el obispo más beligerante y el más atacado por el gobierno sandinista: Lo han llamado “asesino”, “golpista”, han pedido cárcel contra él, y lo han herido. Su salida del país genera pasiones encontradas entre religiosos, no creyentes y simpatizantes del régimen
10 Abr 2019 – 6:41 PM EDT

Monseñor Silvio Báez, número dos de la iglesia católica en Nicaragua y uno de los obispos más queridos por creyentes y no creyentes, informó este miércoles que el papa Francisco ordenó trasladarlo a Roma “por un tiempo indeterminado”, y de inmediato denunció que existió “un plan para asesinarlo”, ya que era señalado como “parte del movimiento antigubernamental”. El anuncio del obispo auxiliar de Managua causó conmoción a nivel religioso y político, ya que él fue el primer jerarca católico en alzar su voz para denunciar la represión policial y paramilitar ejercida por el gobierno de Daniel Ortega.

“Yo no he pedido salir, he sido llamado por el Santo Padre. Esta decisión de que yo abandone Nicaragua es una responsabilidad del Santo Padre”, dijo Báez en una rueda de prensa convocada de imprevisto por la Arquidiócesis de Managua. El jerarca católico seguidamente confirmó que “había un plan para asesinarme”, algo que ya había sido revelado por la exembajadora estadounidense en Managua, Laura Dogu.

“La Embajada de Estados Unidos me lo comunicó a un nivel de alta certeza de la seguridad americana. Yo se lo comuniqué al cardenal Leopoldo Brenes y a la Conferencia Episcopal”, aseguró el obispo.


La exbajadora Dogu terminó su periodo diplomático en Nicaragua en octubre de 2018, en medio de la severa crisis sociopolítica y el estallido de violencia que dejó más 325 muertos, de acuerdo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). La diplomática brindó una entrevista al periódico norteamericano Indiana Gazettepara hablar sobre su experiencia en Managua, y reveló que ella misma y el obispo Báez fueron “objeto de un plan de asesinato”.

Dogu solo mencionó de forma escueta que “había sido objeto de un plan de asesinato junto a líderes” de la protesta en contra del régimen sandinista, “incluido el obispo Silvio José Báez, que era o se pensaba que era parte del movimiento antigubernamental”.

Univision Noticias solicitó una entrevista a la embajada estadounidense en Managua para obtener mayores detalles de este “complot”, pero no nos dieron respuesta. Monseñor Báez se mantuvo en silencio después de estas declaraciones, y fue hasta este miércoles cuando lo confirmó.

El obispo estaba en Roma y este cuatro de abril sostuvo una reunión privada con el Papa Francisco. Aunque Báez no detalló los temas de la conversación, sí dijo que relató al Pontífice sobre las amenazas en su contra, y éste le pidió trasladarse a El vaticano.

Un obispo amenazado por el gobierno de Ortega

El supuesto “complot” para asesinar a Báez se suma al rosario de amenazas lanzadas abiertamente por simpatizantes del gobierno en contra de este obispo, el más crítico de la pareja presidencial Ortega-Murillo.

Desde lo canales del gobierno han llamado a monseñor Báez “asesino”, “diablo con sotana”, entre otros epítetos. Los periodistas y funcionarios del gobierno han solicitado fervientemente “cárcel” en contra del obispo, luego de que la propaganda oficial presentó un audio editadoen el que señalaban a Báez de instigar la violencia en el país.

“Por medio de redes sociales y en el celular recibo intimidaciones constantemente”, dijo Báez este miércoles, quien es el primer religioso en irrumpir en Twitter en Nicaragua. El obispo denunció también que en el apartamento donde vive en Managua ha sido objeto de vigilancia de motorizados y drones.


Las amenazas también se han cumplido. Báez fue herido con una cuchilla en uno de sus antebrazos el 10 de julio de 2018, cuando las turbas sandinistas lo atacarona él y a otros obispos quienes intentaban liberar a un grupo de manifestantes rodeados por paramilitares en la iglesia de la ciudad de Diriamba.

Aunque Báez no dio mas detalles sobre el presunto “complot en su contra”, dijo que el “departamento de política de la embajada de Estados Unidos” fue quien lo alertó “sobre la plena certeza de que había un plan para asesinarme”. “Me dijeron que iba a ocurrir en los próximos días, e incluso me dijeron adónde podía ser, cómo iban a estar vestidos… que tomara mis precauciones”, aseguró el religioso.

Silvio Báez es una de las piedras más incómodas de la iglesia católica en los zapatos de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Obispo franco y directo que ha condenado sin ambages la represión en redes sociales, medios de comunicación y, sobre todo, en sus homilías.

Báez se volvió todo un fenómeno social al abrazar a las víctimas de la represión. Sus misas son las más concurridas y sentidas. Sus homilías siempre provocaban titulares cuando pide el “cese de la represión”. Es un obispo cálido y cercano con los creyentes. Al finalizar cada misa, Báez abraza a los asistentes y escucha sus lamentos de dolor y angustia en medio de la crisis sociopolítica que atraviesa Nicaragua.

De la mano de su popularidad, este obispo es un intelectual: habla varios idiomas y aprendió arameo para convertirse en exégeta. Posee varios contratos con editoriales para escribir libros. Es doctor de las Sagradas Escrituras. Mientras que en Roma fue profesor en la Pontificia Facultad Teológica Teresianum hasta 2009, cuando el Papa emérito Benedicto XVI lo nombró obispo y retornó a Nicaragua.

Una teóloga nicaragüense, conocedora de las interioridades de la iglesia católica, describió a Báez como “uno de los obispos más preparados y con una capacidad de formulación teológica y política que no tiene ninguno en la Conferencia Episcopal de Nicaragua”.


La teóloga — que pide no ser identificada para evitar represalias en Nicaragua— aseguró a Univisión Noticias que el gobierno de Ortega “le ha pedido” al nuncio apostólico Waldemar Stanislaw Sommertag que le pida a Francisco retirar a Báez. “Y el papa, como es natural, le ha hecho caso a su nuncio”, sostuvo la teóloga.

De hecho, el gobierno promovió en octubre de 2018 una carta “con miles de firmas de respaldo en repudio de acciones de Silvio Báez”, que fue entregada al nuncio para que la enviara a Roma.

“Es bien sabido, en Nicaragua y el Mundo, que el Obispo Silvio Báez ha sido promotor, instigador y generador de violencia y conflictos inadmisibles entre Herman@s. És bien sabido que el Obispo Báez, a través de sus mensajes, tuits y actividad política, ha promovido y promueve las acciones que oponen a las Familias nicaragüenses, unas contra otras”, rezaba la misiva de queja.

Más razones políticas que pastorales

Dora María Téllez, exguerrillera sandinista e historiadora, dijo a Univisión Noticias que la remoción de Báez de Nicaragua “no tiene lógica pastoral”, ya que “es un pastor que disfruta de tanto aprecio”.

“Baez es, probablemente, el obispo más popular de la iglesia en las ultimas décadas en Nicaragua. Tiene una popularidad enorme que traspasa a los fieles, y su particularidad de intelectual y tuitero”, sostuvo Téllez. “No hay razón pastoral como para llevarse al obispo más querido en condiciones en que la iglesia católica sabe que está perdiendo terreno frente a los evangélicos, a menos que el Papa quiera protegerle la vida”.

Las razones son más políticas El Vaticano, a juicio de la historiadora. El nuncio en Managua —junto a la Organización de Estados Americanos (OEA)— son los testigos y acompañantes del diálogo nacional que volvió a suspenderse entre el gobierno y la oposición. El nuncio Sommertag ha jugado un papel clave en las negociaciones, ya que es el único interlocutor con el gobierno, después que los obispos fueron denigrados por el mismo Daniel Ortega.

De acuerdo a fuentes católicas consultas por Univision Noticias, Sommertag está empeñado en que las negociaciones políticas rindan frutos. El principal objetivo del diplomático de Roma es conseguir un acuerdo que reafirme la capacidad mediadora de El Vaticano.

“Está la iglesia y las políticas del Estado de El Vaticano, cosas que son diferentes. Los intereses de El Vaticano son elevados en Nicaragua. Hay que recordar que salieron trasquilados de la negociación en Venezuela, porque confiaron mucho en la voluntad de Maduro, quien los utilizó para ganar tiempo”, afirmó la historiadora, señalando que el Papa Francisco “ha sido extremadamente prudente con el régimen Ortega-Murillo al no ser categórico y calificar las violaciones a los derechos humanos ocurridas en Nicaragua”.

“Esto ha permitido que el nuncio esté en la posición que está. El nuncio como persona tiene su propio énfasis y perspectiva. Por ejemplo, hace una semana dijo que hubo un enfrentamiento entre manifestantes y policías. Y miente… No hubo enfrentamientos, lo que hubo fue un ataque de la policial a una protesta pacifica, y eso totalmente diferente”, añadió Téllez.

En esa misma línea, la teóloga consultada por Univision Noticias resaltó que “en todo lo que hace El Vaticano siempre hay más razones políticas que pastorales”. “El Vaticano es un Estado. Todo indica, por el comportamiento del nuncio que el Papa quiere una salida de nuestra crisis no tan desfavorable a Ortega”, estimó.

Mientras tanto, las expresiones de angustia por el traslado de Silvio Báez inundan las redes sociales en Nicaragua. El obispo deberá de partir a Roma al finalizar las fiestas de pascuas. Antes de terminar la conferencia de prensa, trató de consolar “a su rebaño”: “No abandono al pueblo de Dios, donde vaya lo llevaré en mi corazón de pastor. No me voy a desatender de Nicaragua”.

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