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Elecciones en Bolivia

Evo Morales busca la reelección en unos comicios en los que por primera vez no tiene la victoria asegurada

Los bolivianos acuden a las urnas este domingo para elegir al próximo presidente de Bolivia en unos comicios donde Evo Morales se enfrenta a una cuestionada reelección. De salir victorioso, el mandatario podría estar poder por 19 años consecutivos, hasta 2025.
19 Oct 2019 – 10:54 AM EDT

LA PAZ, Bolivia. - El presidente de Bolivia, Evo Morales, y el expresidente Carlos Mesa (2003-2005) son los favoritos para las elecciones más imprevisibles del último tiempo en este país. Este domingo, los 7.3 millones de electores habilitados para votar decidirán entre ampliar el gobierno del mandatario indígena hasta los 19 años consecutivos o dar un giro en la historia boliviana.

Es la primera vez en los casi 14 años que Morales lleva en la presidencia que las encuestas no lo favorecen por completo. Mientras que algunas le dan una victoria en primera vuelta por un amplio margen, otras muestran una diferencia muy estrecha que permitiría un balotaje y hasta una posible victoria de Mesa.

En lo personal, ambos candidatos reeditarán un duelo político ya vivido en 2005 en las calles y el Congreso de esa época, cuando el entonces presidente Mesa, que llegó al poder siendo vicepresidente, se vio obligado a renunciar ante la presión de las protestas encabezadas por el propio Morales, que seis meses después obtuvo su primer triunfo en las urnas.

Además de Mesa, que es el opositor mejor posicionado, están con cierto apoyo en los sondeos el senador Oscar Ortiz y el pastor evangélico coreanoboliviano Chi Hyun Chung, y muy por detrás se sitúan el gobernador de La Paz, el aymara Félix Patzi; el exvicepresidente aymara Víctor Hugo Cárdenas, la abogada Ruth Nina, el también abogado Virginio Lema y el economista Israel Rodríguez.

La incertidumbre está sembrada y abonada por amenazas de seguidores de Morales y de los opositores de que harán sendos desconocimientos de los resultados si no ganan sus candidatos, todo en medio de una guerra sucia en las redes sociales repletas de fake news y desinformación.


Evo Morales, 13 años continuos en el poder y va por más

Morales dio su salto a las ligas mayores de la política el 18 de diciembre del 2005 cuando se impuso en unos comicios con el respaldo del 53.7 % y juró por primera vez como presidente el 22 de enero del 2006, un día después de haber sido ungido como líder indígena de Bolivia y de América en las ruinas de la antigua cultura prehispánica de Tiahuanaco.


Su triunfo en la política causó una repercusión internacional sobre todo por la historia de superación que representaba este político de origen aymara que nació el 26 de octubre de 1959 en una casita de adobe y techo de paja en la comunidad de Isallavi, en medio de la extrema pobreza del altiplano de la fría región de Oruro (oeste).

Tuvo una niñez y juventud con limitaciones y múltiples oficios como el de pastor, panadero y trompetista de una banda hasta convertirse en el líder de los productores de hojas de coca de la zona central del Chapare. La historia de su vida es expuesta en el museo de la Revolución Cultural y Democrática que hizo construir con recursos públicos en el pueblo de Orinoca, cerca de Isallavi.

Fue reelegido en los comicios del 6 de diciembre del 2009 con un 64.2 % y también el 12 de octubre 2014, con un 61.3 %, pese a que la Carta Magna que él mismo firmó en 2009 para refundar Bolivia establece el límite de dos períodos consecutivos presidenciales.

Un polémico fallo del Tribunal Constitucional determinó que el mandato previo a la refundación de Bolivia en 2009 no contaba para el cómputo constitucional de los períodos presidenciales y permitió que el político se postulara en 2014. Entonces, ganó un tercer periodo.


Los tres triunfos fueron incuestionables en términos populares y estuvieron aupados por la histórica bonanza económica que vivió Bolivia por los altos precios del gas natural durante varios años y que permitió la reducción de la pobreza extrema, de 38.2 % al 15.2 %, uno de los logros más valorados por los organismos financieros internacionales.

Aunque el país mantiene hoy una estabilidad, los ingresos de Bolivia han bajado y existe un contexto externo no tan favorable. El país afronta cifras en rojo en el déficit fiscal y el comercial, además de una disminución de las reservas monetarias y aumento de la deuda externa, que han provocado un aumento de las críticas a la gestión del mandatario.


Pero el mayor cuestionamiento a Morales es su incumplimiento del referendo del 2016 que con 51.3 % vetó la modificación de la Constitución para buscar la reelección.

No obstante, Morales postula otra vez con otro aval polémico del Tribunal Constitucional que resolvió que los límites de la Constitución no pueden estar por encima de los derechos políticos del mandatario establecidos en la Convención Americana de los Derechos Humanos.

El líder cumplirá 60 años en los próximos días y ya es el presidente con más años en el poder, que intentará mantener desde la llamada Casa Grande del Pueblo, que es el nuevo Palacio de Gobierno de 29 plantas inaugurado el año pasado en medio del centro histórico de La Paz.

Mesa pide el voto útil para "recuperar la democracia"

El expresidente Mesa es un historiador, periodista, escritor y crítico de cine y en 2002 fue elegido vicepresidente en la fórmula del gobernante Gonzalo Sánchez de Lozada, que tuvo que renunciar el 17 de octubre de 2003 en medio de la represión a una ola de protestas sociales antigubernamentales saldadas con la muerte de unas sesenta personas.


Mesa asumió entonces la presidencia en esa misma fecha, pero los problemas sociales y políticos planteados por el mismo Morales como parlamentario y dirigente de los campesinos productores de hojas de coca lo llevaron también a dimitir el 6 de junio del 2005.

Pese a esas diferencias políticas y argumentando el interés superior del país, Mesa aceptó en 2014 por encargo de Morales ser el vocero de la causa marítima para defender ante el mundo la demanda que Bolivia planteó contra Chile por un acceso soberano al mar, una petición finalmente rechazada en la Corte de La Haya.

En los últimos días de campaña, el exmandatario ha reclamado a los bolivianos el "voto útil", según ha dicho, para recuperar la democracia del "autoritarismo" de Morales, a quien acusa de estar caminando hacia una dictadura con su intento de buscar la reelección.

El exmandatario, de 66 años cumplidos en agosto pasado, ha argumentado que su candidatura es la mejor ubicada en las encuestas y con posibilidades de llevar a Morales a una segunda vuelta, a diferencia de los porcentajes bajos de otros aspirantes como Ortiz o Chi.

Según la constitución boliviana, un candidato puede ser presidente si gana con el 50 % de los votos más 1 o si ha pasado del 40 % y cuenta con una diferencia de diez puntos sobre el segundo.

Desde el jueves, los bolivianos están en una jornada de reflexión con el final de las campañas, tras la remisión de un periodo de tensiones con protestas sectoriales y regionales y a las que se sumaron en diferentes eventos choques violentos entre militantes oficialistas y opositores, que se saldaron con detenidos.

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