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ACT

Consejos para padres hispanos que quieren ayudar a sus hijos a entrar a la universidad

Quitarse el miedo de que el hijo pueda irse del hogar, visitar los campus de las universidades en las que podría estudiar el joven, animarlo a hacer actividades extracurriculares son parte del apoyo que puede prestar la familia.
28 Nov 2017 – 05:06 PM EST
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El plan de ir a la universidad debe hacerse en familia lo más temprano posible para poder ahorrar dinero y no depender solamente de las ayudas financieras. Crédito: Elaine Thompson/AP

Por haber sido indocumentado cuando le tocó entrar en la universidad, por ser parte de una familia hispana que no tenía dinero para que continuara sus estudios superiores y por estar al frente de una organización de apoyo a estudiantes, David Araya –de origen costarricense– conoce de cerca las dudas y temores que rondan frecuentemente los hogares de familias hispanas residentes en Estados Unidos cuando llega el momento de que uno de hijos vaya a la universidad.

Es por eso que recomienda que la educación universitaria sea un tema de conversación obligatorio en las casas para poder acompañar al estudiante hasta llegar a su meta.

“La falta de comunicación afecta el proceso de ir a la universidad porque un joven debe sentir que para sus padres es importante que él continúe sus estudios”, dijo a Univision Noticias Araya, quien ahora es presidente y fundador de Hope, una organización sin fines de lucro con sede en Georgia, Atlanta, que desde 2009 trabaja para promover el valor de la educación y el liderazgo entre jóvenes hispanos.

El plan de ir a la universidad debe hacerse en familia lo más temprano posible para poder ahorrar dinero y no depender solamente de las ayudas financieras. Los padres deben saber que la educación superior es sumamente importante para sus hijos porque les cambiará la vida”, sostuvo.

Y si bien el tema económico es importante en esta etapa, no es el único a considerar. Si los padres no conocen todo lo que debe hacer su hijo durante su paso por la secundaria para reunir méritos y poder entrar a la universidad e incluso ganarse una beca, acudir a los consejeros de las escuelas y asistir a las charlas para padres que organizan los colegios suelen ser las vías más expresas para encontrar la información necesaria.

“Los padres deben quitarse el miedo de ir a la escuela y preguntar lo que no saben. Mientras más temprano se enteren de que para ir a la universidad no solamente hacen falta buenas notas, más temprano podrán animar a sus hijos a hacer todo lo necesario para ser calificados”, explicó Mónica Nelsas, de la oficina de ayuda a los padres del departamento bilingüe/ESOL de las escuelas públicas del condado de Broward (Florida).

1. Es necesario reunir méritos

Juan García, director del centro para igualdad en el aprendizaje de ACT , aseguró que las buenas notas son solo una parte de lo que debe hacer un estudiante en high school para ser aceptado en una universidad y que muchos padres desconocen todo lo demás que debe hacer su hijo. “En noveno grado todo empieza de cero, por eso los jóvenes deben hacer actividades extracurriculares, involucrarse con su comunidad y tomar la mayor cantidad de clases avanzadas para tener el doble de créditos que las regulares. Esto lo hace un estudiante atractivo, de los que las universidades quieren en sus campus”, resumió.


Otro punto que muchas familias hispanas no siempre tienen claro es que los exámenes estandarizados son obligatorios. Hay estudiantes que no reciben la información de sus consejeros sobre cómo y cuándo presentar el ACT o el SAT, y otros que no saben que son obligatorios para entrar a la universidad, aseguró Araya. “No presentarlos desde el año once les quita la oportunidad de repetirlos y mejorar su puntuación o la posibilidad de aplicar a universidades que necesitan ver esa calificación”.

García recomienda que los exámenes estandarizados se tomen al menos dos veces y que si el alumno no tiene dinero para presentarlos recurra al consejero de su escuela para saber si aplica para un fee waiver. Además, informó que los estudiantes que no dominan perfectamente el inglés reciben un apoyo cuando presentan el ACT. “Los estudiantes que no tienen inglés como primer idioma tienen más tiempo para contestar las preguntas de este examen y además pueden recurrir a diccionarios autorizados”.

2. Si necesitas ayuda económica, solicítala

Si un estudiante no llena la Solicitud Gratuita de Ayuda Federal para Estudiantes (FAFSA por sus siglas en inglés) no tendrá apoyo financiero. Por eso, si el joven tiene seguro social debe llenar el formulario para obtener ayuda económica federal, estatal o de las universidades. “Cuando lo deja de llenar, las escuelas, los estados y la administración federal no se enteran de la necesidad del estudiante y no pueden ayudarlo”, comentó Nelsas.

El hecho de que los padres no tengan documentos no debe ser razón para que el joven deje de llenar el FAFSA. “Si los estudiantes tienen seguro social no deben tener miedo a llenarlo por temor a poner en peligro a sus padres. Es una ayuda que les corresponde. La información contenida en el formulario no es compartida con las autoridades de inmigración. Sólo debe poner ceros cuando les pregunten por el seguro social de sus padres e imprimirlo para que ellos lo firmen”, destacó García.


Y aunque el tema económico puede ser determinante a la hora de decidir a cuáles universidades puede ir un estudiante no debe ser algo que lo detenga al aplicar a las más prestigiosas. “El joven debe tener en su lista de universidades tres que sean las soñadas por él, tres a las que sepan que pueden entrar en términos de finanzas y promedio, y otras tres que sean una mezcla de las anteriores, en las que puede incluir algunas del estado en el que vive”, recomendó Araya.

Nelsas propone que no se deje de aplicar a las universidades de élite porque, a diferencia de las públicas, tienen mucho dinero para ayudar a los estudiantes. “El mayor malentendido es pensar que para poder ir a este tipo de universidades el estudiante debe contar con mucho dinero. Lo que debe tener es buenas calificaciones, haber trabajado por su comunidad, haber participado en actividades extracurriculares y contar su historia personal a la universidad a través de un ensayo. Con eso puede recibir la ayuda financiera que necesita”.

3. Visitar universidades no es dinero perdido

Para Araya, muchas familias hispanas cometen el error de no visitar los campus de las universidades antes de que el estudiante sea admitido, pero luego eso podría desencadenar problemas de adaptación.

“Algunos deciden no visitarlas por falta de dinero, pero si se tienen los medios es necesario que vayan a algunas de las que el joven tiene en su lista, porque lo que se ve en Internet puede ser completamente diferente a lo que sienta cuando se mude. Igualmente, una visita previa puede hacer que una universidad que no era prioridad para el estudiante pueda entrar en su lista”.

Y, aunque en los países hispanos no siempre el estudiante que va a la universidad se muda de casa de sus padres, los consejeros aseguran que se debe perder el temor a que los hijos abandonen el hogar. “Lo que hay que decidir en familia es lo mejor para el futuro del estudiante. Si una universidad de la ciudad donde vive el joven paga todo y una de la Ivy League le paga solo 95%, pero le ofrece mejor educación y reputación, la decisión debería inclinarse hacia esta última aunque implique que el muchacho deje la casa”, sugiere Araya.

4. Existen opciones para tu hijo si es beneficiario de DACA o indocumentado

Ser indocumentado es un obstáculo grande si se quiere ir a la universidad y no se cuenta con el dinero necesario, pero no lo convierte en un hecho imposible. “Hay universidades que quieren estudiantes talentosos sin importar su estatus migratorio, por eso hay que procurar ser uno de ellos. Lo importante es continuar así sea en una universidad en línea”, enfatiza Araya.

“Fui indocumentado y tuve muchos obstáculos, pero no fue el fin. Las oportunidades existen. Es más difícil, pero no es imposible, de hecho hay becas que ayudan a esos estudiantes. Lo más importante es que empiecen a estudiar, porque cuando tengan el diploma la recompensa será tan buena que todo habrá valido la pena. No se deben dar por vencidos”, agrega Araya.

“Las universidades de élite tienen dinero especial para estudiantes indocumentados pero hay que decirles sin miedo su estatus. Cada universidad tiene su aplicación para ayuda financiera, en ellas hay una pregunta que dice: ¿Hay algo de ti que debamos saber? y en ese espacio pueden colocarlo”, sostiene.

Para saber cuáles universidades están abiertas a recibir alumnos sin importar su status migratorio pueden acudir, escribir o llamar a sus departamentos de diversidad e inclusión. Igualmente, pueden visitar algunas organizaciones de inmigración de la ciudad en la que residen en busca de información, y conversar con jóvenes que ya vivieron la experiencia para que aconsejen a la familia sobre cómo lo hicieron.

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