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Acoso Sexual

La escena de 'Frida' que hizo llorar a Salma Hayek y otras secuencias de sexo en que las actrices sufrieron vejaciones reales

Las confesiones de la actriz mexicana sobre la escena de sexo que fue forzada a hacer en la cinta 'Frida' no son más que el eco de otras denuncias que por décadas han hecho actrices como María Schneider, Bjork, Renate Langer, Adèle Exarchopoulos y Léa Seydoux sobre cómo se sintieron vulneradas durante el rodaje de escenas eróticas.
14 Dic 2017 – 05:10 PM EST

En 2002, la película ‘Frida’ se estrenaba en las salas de cine de todo el mundo. A diez días de su estreno los diarios mexicanos reportaban que arrasaba en taquilla. La crítica especializada en Hollywood, por su parte, parecía muy complacida con la interpretación que la actriz Salma Hayek había hecho de la emblemática pintora y estaba especialmente inquieta por las escenas de sexo que había interpretado con otra mujer.

En su momento, esas imágenes explícitas en las que se ve a la mexicana desnuda esperando insinuante a una fornida morena que invita a la cama - una escena que retrataba las múltiples amantes mujeres que había tenido en la vida real la pintora-, llamaron la atención mediática, pero pronto se refundieron en el innumerable prontuario de escenas de sexo hollywoodense.

Sin embargo, 15 años después, este pasado miércoles 13 de diciembre, las búsquedas en Google sobre la película ‘Frida’ y esa escena en particular se dispararon.

La actriz después de años de silencio había salido a contarle al mundo en una columna en el New York Times cómo antes de empezar a rodar esa escena había reventado en llanto. “Por primera y última vez en mi carrera tuve un ataque de pánico…Estaba claro para mi que (Harvey Weinstein) nunca me dejaría terminar esta película sin que él tuviera su fantasía de una manera u otra”.

Salma Hayek le destapaba al mundo que había tenido que hacer una escena de sexo que no estaba en el guión inicial y que consideraba innecesaria, solo para complacer la voracidad sexual de Harvey Weinstein que ante sus sistemáticas negativas de tener sexo con él la había forzado a desnudarse en la película.


Su grito contundente, que pronto se esparció por todos los medios, parecía sin embargo no ser más que el eco de las voces de otras actrices que en su momento le hicieron ver al mundo que esas escenas de sexo que tan naturalmente se habían consumido en el cinema y que hasta les habían hecho ganar galardones eran, en realidad, el fruto de pactos no explícitos, de manipulaciones, de límites trasgredidos, de consentimientos no dados.

Aunque la avalancha de denuncias contra Harvey Weinstein lo hagan parecer hoy el mayor de los monstruos de Hollywood, hay actrices que desde hace años vienen señalando a sus propios monstruos. Lo hizo en su momento María Schneider, la protagonista de ‘El último tango en París’, que lamentablemente no corrió con la suerte de estar en el momento justo en el que sus demandas cobraran más relevancia y resonaran más dentro de la industria.

Si la audiencia indignada por la revelaciones de Hayek está afanada por lograr ver la polémica escena de sexo lésbico a la actriz, que siga su impulso y revisite las duras imágenes de la película del director Bernardo Bertolucci en las que Marlon Brandon con beneplácito del directo y sin consultarle antes a la actriz María Schneider, usa mantequilla, un elemento que no estaba incluido en el guión, para interpretar que la sodomiza.

“La escena no estaba en el script original…Yo debí tener a mi agente o a un abogado en el set porque no pueden forzar a alguien a hacer algo que no está en el script, pero en ese entonces yo no sabía eso. Yo me sentí humillada, para ser honesta, me sentí un poco violada por ambos, por Marlon y por Bertolucci. Después de la escena Marlon no me consoló ni me pidió disculpas”, contó en 2007 la actriz francesa al Daily Mail.

En 2013, dos jóvenes y brillantes actrices francesas, Adèle Exarchopoulos y Léa Seydouxque, habían protagonizado ‘La vida de Adele’, película ganadora de la Palma de Oro en Cannes, salían también a denunciar a su director. Sí, quizás le habían regalado a la historia del cine una de las escenas de sexo más trastocadora y real de su historia, pero parecían estar convencidas de que el precio había sido demasiado alto. A las semanas de recibir al galardón salieron públicamente a prometer que nunca más trabajarían con el director Abdellatif Kechiche. “Me sentí como una prostituta” dijo una. “Fue horrible” enfatizó la otra.

La cantante Bjork también levantó la voz contra el director Lars Von Trier después de trabajar con el en la cinta ‘Dancing in the dark’ y en octubre de este año, 17 años después del estreno de la cinta, salió públicamente a acusarlo de acoso. Lo hizo también en su momento la actriz alemana Renate Langer sobre Roman Polansky.

Salma Hayek con su desgarradora columna, que recuerda, potencia y multiplica los clamores de tantas otras, hace que sea necesario preguntarse ¿Cuántas más escenas de sexo hemos presenciado en el cinema sin saber las vejaciones por las que han tenido que pasar las actrices para realizarlas? ¿Cuántas escenas de sexo habría sido mejor no haber visto nunca para así no haber sido testigos callados de los abusos que se cometían para conseguirlas? ¿Cuántas más está la audiencia dispuesta a ver?

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Violaciones, acoso y miedo: los 52 relatos de terror de las mujeres que denuncian a Harvey Weinstein

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